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martes, 19 de junio de 2012

LA EXPERIENCIA DE UNIDAD


Hace unas pocas semanas, un vecino mio salía de su casa.

Le dije: "¿A dónde vas?. Y me contestó: "Voy a misa. Rezaré por ti".

Le contesté: "No es necesario. Hace una hora que he salido de casa a dar un paseo y he estado mejor que rezando. He estado viendo que el Dios al que supuestamente vas a pedir algo, estaba presente en las personas que iban por la calle, y por supuesto, en mí mismo. ¿Crees que este Ser que vive en mí no sabe lo que necesito? He visto a este Ser-Dios sosteniendo los árboles que nos dan sombre, a los pajarillos que están buscando su sustento por las aceras, a las nubes que atraviesan el cielo azul... He visto mientras caminaba que es el mismo Dios el que ríe y juguetea en esos jóvenes que alborotan la calle como en el viejito que está hambriento pidiendo limosna".

Mi vecino me miró sorprendido y dijo entre dientes: "Está bien, >No se me había ocurrido nunca eso". Y se fue a su misa.

Yo me quedé pensativo. Ese amigo va todos los domingos de su vida a misa. Tiene ya unos setenta años. Y ¿nunca le han dicho en los sermones que es Dios quien nos sostiene a todos y todas las cosas?
Hace dos mil años ya el Maestro Cristo dijo que su deseo era que fuéramos Uno con él y el Padre común. Su principal enseñanza fue que somos UNO con él y Dios. Y sigue siendo una novedad para quienes asisten a los templos con regularidad.

La metafísica de Los Vedas, hace ya tres mil años, nos enseñaba que El Ser es no dual. Es no dos. Es UNO. Esa es la Vedanta Advaita, enseñanza esencial en Oriente.

Aparte de los tres estados de conciencia conocidos por todos, ellos nos hablan del cuarto estado de conciencia que es "Turiya", que dicho en palabras simples vendría a ser el estado de la conciencia que se siente Una con el Ser, con el Cosmos y con Todo. Es la conciencia de Unidad.


Esta conciencia de Unidad es a la que han llegado todos los místicos cristianos, sufíes, judíos y los no pertenecientes a religión alguna, porque para ser un místico o llegar a ese estado de Unidad no es necesario pertenecer a ninguna religión.

Las diversas religiones suelen tener como finalidad primordial el infundir en sus fieles el verdadero sentido religioso, que frecuentemente queda reducido a unos ritos y enseñanzas dogmáticas.

Pero el auténtico sentido religioso es muy simple: es sentir al Ser Infinito, la Inteligencia Infinita que está presente en todo sin excepción y que dirige todo con sabiduría y amor.

En el Mandukya Upanishad, se nos dice entre otras cosas: "Los seres humanos, en principio serenos, incondicionados y eternos, por su misma naturaleza, son idénticos, sin distinción alguna, son el Ser real que es puro, pleno y eterno".

Y en otro lugar: "Aquellos que se dejan llevar por la visión de la diversidad no están en la plenitud del Ser". "Sólo poseen sabiduría quienes mantienen inquebrantable su convicción en el Ser eterno e idéntico a sí mismo. Pero el hombre común no comprende esto.

Son muchos los textos orientales llenos de sabiduría que nos enseñan esta Verdad apodíctica, la cual no admite contradicción.

Podría pensarse que esta conciencia de unidad es poco menos que inalcanzable. Pero no es así. Son muchas las personas que, con una profunda emoción, me han contado más de una vez sus experiencias de unidad. Una me dijo: Me senté un una roca frente al mar y me quedé como extasiada y sentía que yo era el mar y aquella roca sobre la que estaba sentada. Esa es una experiencia de Unidad.

¿Hay algún pensamiento, alguna experiencia o realidad más dichosa que esta: "que somos Uno con la Realidad Absoluta?

Lo esencial de todo trabajo en el camino interior debe conducirnos a esta verdad tan grandiosa y simple a la vez. Soy Uno con El Ser Infinito. Y no puede ser de otra manera, porque el Ser, si es Absoluto, no admite que exista algo fuera de Él. Todo está en Él.

Pero nosotros, los seres humanos, estamos conscientemente con lo esencial de nosotros mismos, que es nuestra conciencia.

¿Piensas lo distinto que sería nuestro mundo si tuviéramos este sentido de unidad de unos con otros y de todos con el mismo Ser que nos anima a todos?

¡Cuántos enfrentamientos personales y sociales dejarían de existir!

Si tuviéramos esta verdad como fundamento de nuestra vida, todo sería muy distinto. El mundo feliz que imaginó Husley sería una pobre imagen de lo que sería nuestra realidad.

Y no hay ninguna verdad tan verdad como esa de la Unidad de todos los seres en el Ser.

Cada uno de nosotros puede vivirla a su modo personal y en su medida adecuada. Esté en nuestras manos y depende de cada uno de nosotros.


Darío Lostado
(Atrévete A Ser Libre)




2 comentarios:

  1. Gracias Guille por acercarnos estas lúcidas palabras de Lostado.
    Un abrazo.

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  2. Gracias amigo por compartir estos materiales que nos hacen ser mejores personas Paz, fuerza y alegría para todos

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