AMIGOS Y SEGUIDORES DE ESTE BLOG

lunes, 30 de enero de 2012

CRECER EN AMOR


Qué prefieres: que aumente tu cuenta de el Banco o que aumente el amor en ti.
Si dices que la dos cosas, me temo que te interese más la cuenta del Banco que el amor.
Y ya sabes: la cuenta del Banco te da posibilidades de más comodidades; y el amor te da más felicidad. Oímos a veces: Yo o amo o no amo.
A primera vista es una simple perogrullada.
Pero las personas que dicen eso suelen querer decir: yo cuando amo, amo completamente y perfectamente. Y no es así, ni puede ser así.
Todos los valores y cualidades humanas aumentan y disminuyen.
Todo admite más. También el amor.
Quizás podemos hablar de algunos casos excepcionales en que podríamos decir que ya no se puede amar más. Es el caso de la entrega de todo, incluso la propia vida, por el ser amado.
Pero nosotros normalmente cuando amamos, deseamos el bien de la persona amada y hacemos algunos sacrificios por ella. Es que la amamos. Pero no en el grado máximo.
El amor, pues, como todo en la vida tiene grados.
El amor a una persona crece y disminuye.
El grado de amor que tenemos a una persona es distinto del que tenemos a otras.

No disminuyas tu amor.
A nadie. A nada.
En amor sólo debiera existir el verbo crecer.
Nos dan en T.V. los aumentos y disminuciones de la temperatura, de la humedad...etc.
Sería muy consolador que nos pudieran decir que cada día aumenta el grado de amor en el mundo.
Pero esto que no es fácil decirlo del mundo, tú puedes decirlo de ti.
Sólo depende de ti.
Lo que tú amas, no depende de lo que digan o hagan los demás.
Ni siguiera de que te amen los demás.
Porque si amas cuando te aman o porque te aman, tu amor ya no es tal amor. O por lo menos no es el más verdadero amor.
El amor más verdadero es desinteresado y sin condiciones.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Si no creces en amor no creces como persona.
Puede crecer tu cuerpo, tus posesiones, tus cosas, tu éxito, tus conocimientos...
Pero lo que de verdad te hace crecer como persona es el amor.
Es lo más propio, lo más específico, lo verdaderamente humano.
Cuando alguien toma venganza de alguna ofensa que le han hecho suele decirse: Es natural. Es muy lógico, muy humano que haga eso.
Pero más bien la venganza es poco humana.
La venganza puede ser propia del animal bruto. No del hombre.
Lo que destruye a un ser no es propio de él. Va contra su naturaleza.
Y el odio, la venganza en el ser humano destruye. Aunque de momento parezca que deja una satisfacción. ¿Amas hoy más que ayer? ¿Más que hace un año? A los que amabas ¿los amas, un poco más?
¿Amas a más personas?
Si no aumentas en amor no te extrañe que no seas más feliz. No te extrañe sorprenderte triste sin saber por qué.
Mucho deseamos que nos quieran más.
Pero aunque sea tan agradable ser amado, lo que realmente nos hace felices es amar.


Ser amados depende de que los demás quieran amarnos. Amar, en cambio, sólo depende de ti. Que tú quieras amar.
La mejor manera de llegar a ser amado es amar. Muchos esperan ser amados para amar.
Muchos también, cuando aman no quieren expresar ese amor. El temor a no ser correspondido, los convencionalismos sociales, la vergüenza, la timidez...
Y el amor como todo lo activo y positivo tiene que expresarse. Sin ridículos complejos y absurdos miedos.
Los modos de expresión del amor serán diversos.
Cada uno verá en cada momento y en cada caso cuál es la mejor expresión de su amor. Dependerá de muchas circunstancias. Pero de uno y otra forma deberá expresarse.
En nuestros tiempos, como parece que ha habido siempre hay personas que creen que la expresión única del amor es la relación sexual.
Desgraciadamente, muchas, por no decir la mayor parte de las relaciones sexuales suelen ser sólo expresión de un deseo de satisfacer la pasión sensual egoísta.
Es triste comprobar que muchos matrimonios que un día se quisieron de veras, conviertan su relación, al correr de los años en la sola satisfacción sexual, con ausencia del sentimiento íntimo amoroso por el que cada uno desea hacer feliz a su pareja, no sólo en los momentos de relación íntima sino en cada uno de los momentos de la vida.
Crecer siempre en amor activo debiera ser la consigna en todos.
Crece en amor activo y crecerás también en amor pasivo.
La mejor garantía para ser amado es amar.
Pero no exijas, no pidas la recompensa, la paga, la correspondencia.
Frecuentemente cuanto más se espera esa correspondencia en el amor, más tarda en llegar.
Si quieres aumentar tu grado de felicidad, aumenta tu grado de amor. De tu amor activo.
Al amor no pienses en la recompensa, la correspondencia a tu amor. Cuando el amor es verdadero, tarde o temprano llega. Quizás no de la persona a quien tú amas. Pero tu llegará de la mejor manera.
Esto no es pura teoría.
Compruébalo en ti mismo.
Los sentimiento no se pueden conocer sólo intelectualmente, racionalmente. Sólo se conocen y comprenden vivencialmente.
Hazte el gran favor de aumentar tu amor.
Aumenta tu amor activo, el que tú tienes.
No esperes a amar tú después que otros te amen. No pongas condiciones para amar.
Ese es un error muy general.
No caigas tú en él.
¿Amas hoy más que ayer?
¿Amas hoy a más personas que ayer?
CRECE en AMOR cada día.


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)




3 comentarios:

  1. Me encantó, muchas gracias por compartirlo, efectivamente, el amor es desinteresado y no espera nada a cambio, la felicidad que da el simple echo de amar, debería hacer desaparecer la espera de esa correspondencia... me gusta mucho pensar en que mi amor crece cada día, un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Muy bello escrito de Dario!! Gracias por compartirlo Guillem... lo compartiré también! Un abrazo!! :)

    ResponderEliminar
  3. El amor es la esencia del alma y de todo, desde la más simple pasión al gesto más sublime, es la energía de luz más inmensa del universo, primera y única causa de la vida; es Dios porque Dios es amor; donde hay amor hay paz y donde hay paz está Dios; el amor es la vida misma y el amor nunca muere, se transforma en más amor. Toda acción o gesto que hacemos es para salir de la soledad y entrar al amor; por amor venimos y por amor nos vamos. Somos espíritus libres e inmortales; conciencia y ser en Dios por amor. Sin amor nada existiría. Solamente la luz, el amor y la caridad son absolutos, lo demás es sombra.

    ResponderEliminar

Siéntete libre de comentar. Gracias.