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sábado, 16 de febrero de 2013

¿CUÁL ES NUESTRO POTENCIAL?


¿Qué es lo que hay en nosotros que, si lo desarrollamos nos dará un estado de plenitud y felicidad?

Lo que somos por naturaleza: somos una energía, como lo son también todos los seres del Universo. Pero somos además algo muy específico y particular: una inteligencia reflexiva, consciente de sí misma. Y somos además una capacidad amorosa incondicional, generosa e ilimitada.


Estas potencialidades deben ser desarrolladas en su totalidad y cabalmente. Pero solemos hacerlo únicamente en un grado muy limitado y en el nivel inferior de la personalidad.


Darío Lostado
(Tu Vida Tiene Sentido)

martes, 3 de julio de 2012

COLECCIONANDO MÉTODOS Y PRÁCTICAS


Muchas personas se sienten retraídas de su realización interior porque creen que es un camino complicado. Han oído que se necesitan muchas prácticas de Yoga, posturas raras, muchas horas de ejercicios de toda índole... Les resulta, en fin, muy difícil e inasequible.

Pero mi voz me dice:

Se observa con frecuencia que muchos buscadores de su realización personal eligen caminos y métodos llamativos y exóticos. Muchos se quedan enredados en tantas y tan raras prácticas y ejercicios de yoga que pareciera que ese fuera el objetivo último de su esfuerzos.

En el mundo occidental se ha confundido la realización espiritual con esa maraña de prácticas, ejercicios y ritos orientales. Cualquiera es maestro de yoga. Con algunas de esas prácticas puede conseguirse, quizás, cierto mejoramiento físico o mental momentáneo. Pero dicho mejoramiento no tiene ninguna relación con la realización espiritual que es una transformación interior permanente de la totalidad del ser.


Encontrar un alivio a los problemas no es lo mismo que solucionarlos. La solución única puede encontrarse en la transformación interior de cada uno. Y el camino directo para esa transformación es la investigación constante y perseverante de sí mismo, de la naturaleza del ser real. Esta investigación no requiere de muchas prácticas raras y exóticas sino de la perseverante y sincera pregunta del ¿quién soy?, ¿qué soy?

Mantén fijamente en tu mente desde la mañana hasta la noche, mientras realizas tus trabajos y quehaceres normales esas preguntas: ¿quién soy?, ¿quién es el que está aquí? ¿quién es el que se está dando cuenta? ¿quién es el testigo de mis propios pensamientos y acciones? No hay que dedicar mucho tiempo especial para ello. Deja que golpee la pregunta dentro de ti. Cuando se insinúe la comprensión de la respuesta empezará la solución de tus problemas.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

miércoles, 1 de junio de 2011

UN MÉTODO FÁCIL


¿Qué eres? le pregunté.
¿Qué voy a ser? me dijo. Es evidente lo que soy.
Dime, por favor, le dije, ¿qué eres sin referirte a tu nombre, a tu cuerpo, a tu familia, a tus cualidades...?
El me miró, quedó pensativo y me dijo: Me estás quitando todo.
No te quito nada, le dije. Nada de eso que te he nombrado eres tú. Fíjate que cuando hablas dices: mi cuerpo, mis pensamientos, mis cualidades... Quiere decir que existe un poseedor y unas cosas poseídas. Tú eres el sujeto poseedor. Tu cuerpo es algo que Tú posees. Tus ideas, tus cualidades, tus sentimientos... son algo que tienes o puedes dejar de tener. Eso quiere decir que el poseedor es antes y aparte de todo lo poseído. El poseedor es un ser independiente de lo poseído. El poseedor no cambia. Cambian sus posesiones. Pero él es siempre el mismo. Mientras lo poseído está en constante cambio, el poseedor es el que ve y observa todo lo que va cambiando.
Tú edres la conciencia luminosa que Ve y observa. Para llegar a tener la intuición clara y evidente de que eres ESO, esa luz conciente y amorosa, has de desidentificarte de lo que no eres, es decir, de tu cuerpo, de tus pensamientos, de tus cualidades y cosas. Cuando quites lo que no eres, quedará lo que res.

Photo by Guillem.


Es tan fuerte y profundo la creencia de que somos nuestro cuerpo con nuestras ideas, que resulta muy difícil convencernos de lo contrario. Pero esta convicción puede llegar a través de una observación sincera y profunda. Nunca quedándonos con las creencias superficiales que siempre hemos tenido.
Tu nombre es una palabra. Tus ideas son contenidos de la mente. Tu cuerpo está en constante cambio mientras tú permaneces el mismo.
Repítete constantemente la pregunta ¿quién soy? ¿quién es el que come, quién el que camina, el que ama, el que piensa, el que trabaja...? Esa pregunta debe estar siempre resonando en ti. Ese es el método simple, sencillo pero práctico. Pregúntate siempre ¿quién soy?
Un día aparecerá la luz, aparecerás tú que eres luz y desaparecerán las tinieblas de lo que no eres. Te darás cuanta de que eres el testigo de todo cuanto ocurre en ti, de todo lo que haces y percibes. El testigo permanente, inalterable, divino, eterno.


Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)


viernes, 10 de septiembre de 2010

BUSCO A UN HOMBRE


Siempre me pareció aleccionador aquel hecho del sabio Diógenes en la plaza de Atenas.

Salió a la plaza al mediodía de un día de sol radiante con una lámpara en sus manos buscando algo.

Cuando alguien le preguntó "Diógenes, ¿qué estás buscando con esa lamparita aquí en la plaza inundada de sol?", el sabio le respondió: "Estoy buscando un hombre."

"Pero ¿acaso no ves que la plaza está llena de hombres?"

"No -respondió el sabio-. Ésos no son hombres. No saben lo que son."

Diógenes afirmaba que para ser hombre hay que saber qué somos.

Por nuestras calles y plazas circulan muchas figuras de hombres y mujeres. Pero son muy pocos los que son humanos de verdad, porque son mayoría los que no saben qué son, ni quiénes son.

Y no es un conocimiento teórico intelectual el que nos constituye como seres humanos, sino una experiencia viva y vivencial en cada momento de nuestra existencia.

No es necesario ir a colegios o universidades para tener este conocimiento. Sólo se requiere retirarse a solas y preguntarse "¿qué es lo que hay en el fondo de mí,, más profundo que mi propio cuerpo, mis pensamientos, emociones...?", "¡qué es aquello que aunque cambie mi cuerpo, mi mente y mis emociones permanece ahí fijo e inalterable?".

Aquello soy Yo.


Darío Lostado.
(Despertar A La Conciencia Día A Día)


PD: Os recomiendo ver entero este documental llamado BARAKA. Guillem.


viernes, 3 de septiembre de 2010

¿QUIÉN SOY YO?


¿Eres tú o quién es el que vive tras esas facciones, palabras, acciones, pensamientos y sentimientos que llamas tuyos?


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)


lunes, 12 de abril de 2010

¿QUÉ SOY?



¿QUÉ HAY EN MÍ?

Hay una bella parábola en los Upanishads.
Un niño se acercó a su padre y le preguntó:
Padre, ¿qué soy yo? ¿qué hay en mí?
Lo pienso y lo pienso pero no encuentro qué hay dentro de mí.

El padre le dijo: ¿Ves aquel árbol? trae uno de sus frutos.
Cuando el niño lo hubo traído
el padre le dijo: rómpelo.
El niño lo rompió y salieron millares de semillas.
Toma una de esas semillas y rómpela.
El niño lo hizo y el padre le preguntó:
¿Qué ves ahí dentro?
El niño respondió: Nada
Justo de esa nada surge el árbol, le dijo el padre.
Nada. Eso mismo eres tú.



Pasaron unos días y el niño volvió a preguntar a su padre:
Pienso y pienso, pero aún no tengo las cosas claras.
¿Cómo el ser del árbol se mezcla con la nada de la semilla?
¿Cómo la nada de la semilla se mezcla con el ser del árbol?
El padre le dijo: Trae un vaso de agua.
El niño trajo el vaso y el padre le mandó traer azúcar.
Y le dijo: mézclalas. Y pruébala.
El niño la mezcló y probó el agua.
El padre le dijo: ¿Puedes separar el agua del azúcar?
Mira, así es en ti.

Lo más simple es lo más perfecto. La máxima perfección es lo más simple.
Dicen los científicos que los agujeros negros del espacio se llaman así porque en ellos no hay nada en absoluto. Pero, en cambio, dicen ellos mismos, en esos agujeros se concentra la máxima energía.
Nuestro ser interno no son células ni partículas visibles. Pero es la energía de donde brota todo.
¿Qué soy? ¿Qué eres? ¿Qué es cada persona?
Algo que nos parece nada, pero que es la máxima energía.
No le pueden ver tus ojos físicos. Pero sí tu ojo interior.
Y sobre todo lo puedes SENTIR.


Darío Lostado.
(Vivir Como Persona)



lunes, 5 de abril de 2010

HACIA LA VERDAD DE TI MISMO


UN MÉTODO FÁCIL



¿Qué eres? le pregunté.

¿Qué voy a ser? me dijo. Es evidente lo que soy.

Dime, por favor, le dije, ¿qué eres sin referirte a tu nombre, a tu cuerpo, a tu familia, a tus cualidades...?

El me miró, quedó pensativo y me dijo: Me estás quitando todo.

No te quito nada, le dije. Nada de eso que te he nombrado eres tú. Fíjate que cuando hablas dices: mi cuerpo, mis pensamientos, mis cualidades... Quiere decir que existe un poseedor y unas cosas poseídas. Tú eres el sujeto poseedor. Tu cuerpo es algo que Tú posees. Tus ideas, tus cualidades, tus sentimientos... son algo que tienes o puedes dejar de tener. Eso quiere decir que el poseedor es antes y aparte de todo lo poseído. El poseedor es un ser independiente de lo poseído. El poseedor no cambia. Cambian sus posesiones. Pero él es siempre el mismo. Mientras lo poseído está en constante cambio, el poseedor es el que ve y observa todo lo que va cambiando.


Tú eres la conciencia luminosa que Ve y observa.

Para llegar a tener la intuición clara y evidente de que eres ESO, esa luz conciente y amorosa, has de desidentificarte de lo que no eres, es decir, de tu cuerpo, de tus pensamientos, de tus cualidades y cosas. Cuando quites lo que no eres, quedará lo que eres.

Es tan fuerte y profunda la creencia de que somos nuestro cuerpo con nuestras ideas, que resulta muy difícil convencernos de lo contrario. Pero esta convicción puede llegar a través de una observación sincera y profunda. Nunca quedándonos con las creencias superficiales que siempre hemos tenido.

Tu nombre es una palabra. Tus ideas son contenidos de la mente. Tu cuerpo está en constante cambio mientras tú permaneces el mismo.

Repítete constantemente la pregunta ¿quién soy? ¿quién es el que come, quién el que camina, el que ama, el que piensa, el que trabaja...? Esa pregunta debe estar siempre resonando en ti. Ese es el método simple, sencillo pero práctico. Pregúntate siempre ¿quién soy?

Un día aparecerá la luz, aparecerás tú que eres luz y desaparecerán las tinieblas de lo que no eres. Te darás cuenta de que eres el testigo de todo cuanto ocurre en ti, de todo lo que haces y percibes. El testigo permanente, inalterable, divino, eterno.


Darío Lostado
(Hacia la verdad de ti mismo)