AMIGOS Y SEGUIDORES DE ESTE BLOG

Mostrando entradas con la etiqueta Conciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conciencia. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de febrero de 2013

MÁS ALLÁ DE LOS SENTIDOS Y LA MENTE


Solemos vivir pendientes de realidades sensoriales e interpretaciones del pensamiento.

Tanto las sensaciones como los pensamientos aparecen en el espacio-tiempo, cambian en él y desaparecen también en esa variable de la existencia, creada por la mente que es el espacio-tiempo.


Una vida fundamentada en tales categorías variables e inestables no tiene muchos motivos para el enamoramiento. Pero La Vida, la auténtica Vida no está sometida a nada variable.

Más allá de los sentidos y la mente, está la Conciencia-Vida que da sostén y forma a todas las percepciones y pensamientos y que es la luz que da sentido a cuanto percibimos, pensamos y sentimos.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)


lunes, 4 de febrero de 2013

CONSCIENCIA ABSOLUTA


La conciencia con que yo escribo y la conciencia con que tú lees son dos en apariencia, pero una sola en realidad.
Ambas buscan la misma realidad y esa búsqueda es el Amor, el único Amor.
Las interpretaciones de nuestra mente nos separan, mientras que la luz única de la Inteligencia-Consciencia nos unifica.


No hay tantas consciencia como personas. Hay una única Consciencia Absoluta e Infinita, de la que participan de innumerables formas, las diversas personas conscientes.
Tu conciencia te dice que todo acto de amor, por pequeño que sea, procede del Amor que eres por naturaleza. Este Amor minimiza nuestras diferencias y valora más y más la Unidad de nuestra identidad.


Darío Lostado
(Mensajes De Amor)

miércoles, 19 de septiembre de 2012

CIELO E INFIERNO


El cielo es real. El infierno está en la mente.
El cielo es nuestro Ser Real, nuestra esencia divina.
Cada uno crea su infierno en su mente, con sus pensamientos torvos, sus sentimientos destructivos y sus palabras nocivas.
No disfrutamos de nuestro cielo porque vivimos en la periferia de nosotros mismos y no en el centro de nuestro ser.


El cielo no es espacial ni temporal. Es la conciencia de Ser.
El cielo es la capacidad de amar hecha realidad, Amor.
El cielo es la conciencia de ser LO QUE SE ES.


Darío Lostado
(Mensajes De Alegría)



sábado, 8 de septiembre de 2012

CONÓCETE


La peor inconsciencia es no ser consciente de sí mismo. ¿Será que no sabemos amarnos convenientemente? ¿O quizá no nos amamos porque no nos conocemos?

Cualquier pequeño problema suele ahuyentarnos la alegría de vivir y nos hunde en la tristeza. ¿Por qué?


Si tuviéramos claridad sobre nuestro ser y sus potencialidades, veríamos que solamente el hecho de actualizarlas sería suficiente para sentirnos totalmente felices, porque no hay nada que pueda darnos más plenitud de la que ya somos.

No lo sentimos así porque ignoramos lo más importante de nuestra existencia: nuestra propia naturaleza, con sus cualidades divinas.

Destruye tu ignorancia. CONÓCETE.


Darío Lostado
(Mensajes De Realidad)

martes, 8 de mayo de 2012

INSTALARSE EN LA CONCIENCIA


Quizás alguien puede preguntarse: ¿Cuál es el modo de mejorar el nivel de la conciencia?

La respuesta es muy sencilla. Cuando vas distinguiendo lo Real de lo ilusorio, cuando vas centrando tu atención en lo que eres más que en lo que tienes, cuando dejas de estar volcado hacia fuera y miras más al que ve y observa, más que el objeto visto y observado estarás mejorando tu nivel de conciencia.


Generalmente, los objetos y situaciones exteriores atrapan nuestra atención. Es necesario dirigirla más a su origen que a un objeto.

Cuando te instales en la conciencia y seas UNO con el ver y observar, estarás en La Verdad. Será el mejor nivel de conciencia.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)

domingo, 8 de abril de 2012

AYUDA AL PRÓJIMO


Tu servicio al otro puedes dirigirlo hacia su desarrollo personal primero, para que tome conciencia de sí mismo, como ser consciente.

Recuerda que solamente podrás hacérselo ver si tú previamente lo tienes claro contigo mismo.

Esta ayuda, más que con palabras, debe hacerse con ejemplos de la propia experiencia diaria.


Si tú no estás en un nivel de conciencia en que puedas decir con toda seguridad y claridad: Yo sé quién soy y qué soy, difícilmente podrás enseñarlo a otros. Debes saber con toda evidencia que tú eres el testigo de cuanto ocurre en ti y fuera de ti.

Ayudar a otros a tomar conciencia de su naturaleza y su lugar en el mundo es un laudable servicio.


Darío Lostado
(Mensajes De Realización)


viernes, 16 de marzo de 2012

SÉ TÚ.


Sitúate. Conoce y reconoce el lugar qué ocupas en el mundo, en tu limitado mundo.

Sitúate primero ante ti mismo. Toma conciencia de Ti. Toma conciencia de lo que ocurre en tu entorno.

Aprende a valorar los acontecimientos sin dar demasiada importancia a los sucesos que no la tienen.

Mírate a ti en medio de esos aconteceres y de las personas que te rodean.

Observa las conversaciones, participes o no en ellas. Date cuenta de lo irrelevantes que  suelen ser las apreciaciones, comentarios y juicios que hacen constantemente. Trata de discerner la palabras y conversaciones útiles de las inútiles.

Cuida de no ser atrapado por tu entorno. Sé tú.


Darío Lostado
(Mensajes de Realización)

sábado, 25 de febrero de 2012

¿POR QUÉ ESTAMOS AQUÍ?


Todos los problemas que existen en el mundo, están en el interior de cada uno.
El ser humano tal y como existe "aquí y ahora" en este planeta Tierra es un ser autodesarrollante.
No sabemos cómo ni por qué pero lo cierto es que el hombre no está completamente hecho, "perfecto". Su misión en la vida es "hacerse", perfeccionarse, realizarse o lo que es lo mismo, hacer efectivo, llevar al acto lo que es en potencia.
Al olvidar esta su misión, el hombre se lanza en la vida a una actividad frenética por "realizar" una idea que tiene de sí mismo, que consiste en satisfacer ciertas exigencias físico-materiales de los sentidos y en sobreponer la idea de sí a la idea de los demás o lo que es lo mismo hacer que su ego o "yo" inferior esté siempre por encima del ego o yo inferior de los demás.
Y aquí surgen los problemas.
Los problemas los crea cada uno cuando en lugar de dedicarse a realizar su misión, su propia naturaleza verdadera, se lanza a defender y fortalecer ese fantasma imaginario que se ha creado de sí mismo.
Todas las guerras, todas las injusticias sociales, todos los conflictos humanos internacionales tienen su origen en los desajustes y conflictos internos del hombre. Y no del hombre abstracto sino bien concreto, en ti, en mí y en cada uno de los que caminan por la calle. Es cierto que los conflictos internos de los hombres que dirigen y gobiernan los pueblos y los Estados tienen más influencia e importancia que los de un simple ciudadano sin poder alguno en la sociedad. Pero cada uno de nosotros cooperamos a nuestro modo en ese estado de cosas.
Las ciencias psicológicas han creado e ideado terapias diversas para cambiar o mejorar la conducta humana. Las más avanzadas tratan de cambiar la actitud mental del hombre. Se dice que la mente con un determinado tipo de ideas conduce a un determinado tipo de conducta. Por tanto basta cambiar los contenidos mentales que son las ideas para que la conducta también cambie.
Hasta ahí todo eso es correcto.
Pero hay que resolver el problema base que es la base de todos los problemas.
Entre todas las ideas que albergamos en la mente, hay una que tiene la máxima relevancia e importancia en nuestra vida. Es la idea que tenemos sobre nosotros mismos.
Es evidente que siempre hemos de tener una idea sobre nosotros como la tenemos sobre todas las demás cosas. Pero lo grave y nefasto es que constituyamos y hagamos de esa idea el eje y centro de nuestra existencia y nuestras preocupaciones.
Eso es exactamente lo que se intenta cuando se propone como un gran método terapéutico el cambiar y mejorar la propia imagen. Es cambiar la idea que tenemos de nosotros mismos por otra más elevada y positiva. Así estamos constantemente dando vueltas alrededor de un mundo de ideas, planeando sobre un mundo irreal en lugar de aterrizar, posarnos y afianzarnos en la realidad de nosotros mismos.
Se trata de descubrir por vivenciación y experimentación al sujeto de todas esas ideas. Quién es el que vive en este cuerpo, quién es el sujeto y actor de estos pensamientos, quién es el que percibe más allá de todas las sensaciones y percepciones.
Cuando nos demos cuenta de que el origen de las ideas que tenemos de las cosas y de nosotros mismos no es otra idea ni el cerebro sino una energía-realidad consciente y amorosa, sutil, perfecta, omnipotencial y tengamos una experiencia directa de ello, eliminando y anulando todas las ideas preconcebidas por bellas y sanas que parezcan, entonces nuestra vida dará un giro radical y no necesitaremos de psicoterapias para cambiar de ideas o de imagen.


Nos han enseñado muchas cosas en el colegio y en la Universidad, pero no nos han enseñado a vivir. Es que son muy escasos los maestros de vida. A vivir sólo se enseña viviendo, como a amar sólo se enseña amando. De poco sirven las teorías, en esas dos asignaturas, que en realidad ambas son una sola. Lo importante es vivir consciente y amorosamente.
No nos han enseñado qué significa estar completamente vivos.
Nos enseñan cómo mantener vivo y robusto nuestro cuerpo. Pero no cómo estar completamente vivos y despiertos. Las preocupaciones de nuestros padres y educadores se han reducido a que nuestro cuerpo funcione lo mejor posible y que nuestra conducta se acomode lo más perfectamente posible a la sociedad en que vivimos.
Vivimos alejados de nosotros mismos. Es necesario volver al reconocimiento de nuestra verdadera identidad real.
No sabemos con exactitud qué somos porque no nos lo hemos propuesto como problema básico y fundamental.
Creemos que somos lo que en realidad no somos.
 No sabemos vivir porque no sabemos quién y qué es el que vive en esto que llamamos nuestro cuerpo, quién es el que vive esta vida que llamamos nuestra.
Las guerras, las crueldades, las injusticias... no son producto de unos cuantos señores más o menos locos, déspotas o ambiciosos. Somos todos, los que producimos y creamos ambiente de guerra. Vivimos permanentemente en pie de guerra porque vemos por todas partes actuales o potenciales rivales y enemigos.
La causa de las guerras y de las injusticias está en el corazón de cada uno de nosotros.
Has guerra, desunión y desintegración dentro de nosotros. Desintegración o lucha entre el consciente y el inconsciente, contradicción entre lo que realmente somos y lo que vivimos.
No somos lo que vivimos. No vivimos lo que somos. Vivimos lo que no somos.
Somos todos un cielo. Pero la vida de muchos suele ser un infierno o por lo menos un purgatorio.
Cada uno de nosotros somos una maravilla potencial.
Esa potencialidad puede actualizarse, puede realizarse cuando lo decidamos nosotros mismos. Pero únicamente lo decidiremos cuando lo veamos con toda claridad, cuando nos convenzamos de que esto no es una mera frase sino una auténtica realidad vivenciable y experimentable.
Vivimos dormidos. Mientras no despertemos, seguiremos viviendo este ensueño en el que estamos metidos creyendo que somos esto o aquello, que somos así y debemos ser asá. Todo son imaginaciones, sueños falsos, ideas e ideales. Muchas veces cuando vemos que no somos como deberíamos ser nos abandonamos al sueño de imaginar que alún día llegaremos a ser lo que imaginamos como nuestro ideal.
Todo esto es real. Aunque es posible que algunos de mis lectores lleguen a pensar que son unas simples remotas y bellas ideas.
Está muy lejos de mí la intención de acaramelar las mentes con un optimismo barato. No hablo de esperanzar de futuro sino de realidades presentes. Lo que digo no es válido para una vida posterior a esta. Sólo hay una vida. Cuando el cuerpo muere casi todo sigue igual. Solamente desaparecen las limitaciones del cuerpo material. Tu yo, tu ser, sigue vivo.
Lo más duro en el trabajo sobre la búsqueda de nosotros mismos radica en la dificultad de reconocer nuestros errores y falsedades. No nos gusta reconocer que vivimos engañando y engañándonos y que los seres más queridos también nos han engañado. Todo esto es muy duro y preferimos seguir en nuestro sueño antes que reconocer la verdad lisa y llana, que nos abriría la puerta de nuestra feliz y verdadera realidad.
Lo que yo propongo es un trabajo de investigación.
La investigación en las ciencias sociales se basa en buscar la naturaleza de la realidad fuera de uno mismo, en las cosas, en la materia, analizándola a través del cerebro, los sentidos externos y algunos sofisticados instrumentos que aumentan la capacidad de los sentidos orgánicos. Se investiga lo que se ve, lo que se oye, lo que se palpa, lo que se percibe por los sentidos y es medible, manejable y constatable.
El mundo occidental ha desarrollado esta clase de investigación en la medicina, física, química, biología, cibernética... Ha llegado a manejar hasta unos ciertos grados la materia, tanto la llamada viva de los organismos como la materia inerte.
La investigación de la vida interna humana en su aspecto más profundo e íntimo no puede hacerse a través de los sentidos ni puede demostrarse a los demás. Es un trabajo individual e intransferible por palabras.
La investigación interior no consiste en creencias ni en ideologías. Consiste en una visión clara interior de la propia realidad, de La Realidad.
Cuando esa visión se da, el que la tiene, siente el gozo de Ser la realidad siempre idéntica a sí misma. Entonces sabe quién y qué es él mismo.
Este estado de conciencia es posterior y superior al estadio de desarrollo que T. de Chardin llama la noósfera.
Cuando el ser humano llega a este estado de conciencia está preparado para contactar con otros niveles superiores del Ser.


La razón, la mente, los sentidos externos y los instrumentos sofisticados modernos nos proporcionan un tipo de investigación de la materia limitada. Pero no pueden darnos ningún conocimiento sobre la infinitud de La Vida y del mundo invisible que es el origen del mundo visible.
Los sistemas filosóficos empíricos solamente daban validez de realidad a todo y solo aquello que nos llegaba por los sentidos. Luego los racionalistas con su indiosamiento de La Razón, a la que levantaron incluso altares y estatuas, creyeron que el único medio fiable era la razón o la mente o el intelecto. Pero tanto la razón o la mente como el instrumento orgánico de que se sirve, el cerebro, son limitados. Con tales medios no se puede explorar lo más fino, lo más perfecto, lo más sutil. Lo más perfecto es siempre lo más simple, lo menos complejo.
Ahí se encuentra la dificultad de la investigación espiritual. Estamos acostumbrados a vivir de ideas y con ideas, siempre pendientes de la mente. Y la mente sólo sirve para lo complejo. No para lo simple. Lo simple solamente puede percibirse en la simplicidad del silencio mental con la luz de la inteligencia intuitiva y el sentir profundo más allá de los sentidos y las emociones.
Ver esto claro es una señal de demanda interior. Es señal de estar llamado a este trabajo de un nivel superior. Cada uno vive en su nivel. Cuando se siente la demanda de "algo" más, hay que trabajar o disponerse a "ese algo más". Entonces uno supera su nivel anterior y poco a poco va viendo que lo que antes le llevaba y satisfacía, ahora le deja indiferente. Y también a la inversa: las cosas que antes le molestaban y le hacían sufrir, ahora no le hacen mella alguna.
A medida que va subiendo el nivel de conciencia, la perspectiva y los valores cambian.
Antes teníamos quizá muchos proyectos de cosas y muchas metas. Ahora aquellos proyectos y metas han perdido fuerza. Y entonces uno se pregunta: ¿Cómo es posible que eso que antes me parecía la antesala de la felicidad ahora se vea como una tontería sin sentido?
A medida que se van descubriendo aspectos del mundo interior, los valores que daba a las cosas exteriores cambian.
Casa día vemos, que el mundo no es precisamente un paraíso. Una tras otra van cayendo y fracasando las teorías políticas, económicas, sociales...
Las ideologías y hasta las religiones no logran que nuestro mundo sea más humano y más feliz.
¿Qué hacer?
Si queremos que el mundo sea un poco mejor y más feliz solamente hay un camino que nosotros podemos y tengamos que recorrer. Cada uno puede hacer que su pequeño mundo, el mundo de su vida con parte de su entorno cambie de signo. Nadie puede impedirnos el vivir desde nuestro mundo interior. Es éxito seguro. Cada uno puede transformar su vida. Todos podemos ser hombres nuevos.
No hay que hacer muchas cosas. Solamente hay que hacer una sola: ser auténticamente en cada momento de nuestra vida expresión clara y directa de lo que somos en nuestra realidad profunda.
Muchos queriendo cambiar el mundo, olvidan lo más importante: cambiarse ellos.
Un joven le dijo a Ramana Maharshi si en lugar de trabajar en conocerse a sí mismo, no sería más importante ocuparse de la justicia social. A lo que el maestro respondió: Desde luego, si ello es realmente importante y necesario para tu equilibrio interior.
Poco podemos hacer realmente efectivo por el mundo si no tenemos equilibrio interior, si no hay justicia dentro de nosotros.
Cada uno está donde está, para ser realmente lo que es, para cumplir la justicia consigo mismo y con La Vida, con la naturaleza que ha recibido. ¿Conoces tu naturaleza? Ocúpate de conocerla a fondo para que cumplas LO QUE ERES.



Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)



sábado, 18 de febrero de 2012

VIVIR


No llegues a la muerte inconsciente de ti.

La calidad de tu vida depende de la calidad y desarrollo de tu conciencia.

Mueren sin haber vivido, quienes no entendieron el sentido de su existencia, quienes se esfuerzan por agradar y fortalecer su personalidad olvidando su naturaleza divina más íntima.

Tales personas nunca supieron que vivir es amar, conocer la verdad de sí dentro de sí y sentirse felices consigo mismos. Atravesaron su existencia sin saber quiénes eran ni cuál era su misión.

¿Puede llamarse vida a una existencia así?


Darío Lostado
(Mensajes De Verdad)


jueves, 22 de diciembre de 2011

UNIDOS EN EL SER


A pesar de las instintivas tendencias egoístas que gobiernan nuestro mundo, existe en todos nosotros un ansia profunda de amar y ser amados generosamente, desinteresadamente, Desde un nivel superior de conciencia podemos ver que todos estamos unidos en el Ser que nos hace ser. En un nivel en el que los egos no mandan ni gobiernan nuestras vidas. La Luz que somos, nos hace ver que todos somos UNO y no puede haber rivalidades ni cálculos egoístas, porque cuanto más doy, más tengo y cuanto más amo, más profundamente soy amado. En este nivel de conciencia, no existen los condicionamientos para amar. Se ama porque somos amor, sin esperar retribución alguna.




El amor, cuanto más verdadero, más difusivo es, sin necesidad de estímulo alguno para amar.


Darío Lostado

(Mensajes Para Elevar La Conciencia)

domingo, 18 de diciembre de 2011

FUGACIDAD DE LA VIDA

Mira y observa con atención.

Hace unos años, quizá meses, diste mucha importancia a ciertos hechos o situaciones que mirados ahora con calma te resultan intrascendentes.

Deberíamos ser más conocedores y conscientes de la fugacidad de todas las cosas y acontecimientos existenciales y no dar tanta importancia a situaciones que suelen ser irrelevantes.

¿Te das cuenta de que cada día vivimos un pequeño sueño y nuestra existencia no es sino una serie de esos pequeños sueños?



Observa cómo va cambiando cada instante lo que tú eres como apariencia existencial, tu cuerpo y personalidad.

Tu conciencia es la testigo inmutable que está ahí, viviendo todos los cambios.

No des tanta importancia a lo que no la tiene.


DARÍO LOSTADO
(Mensajes De Verdad)

viernes, 18 de noviembre de 2011

UNITARIO


Dentro de la mentalidad común en que se suele vivir parece lógico el consejo de sufrir con los que sufren, reír con los que ríen y ayudar a los más necesitados.

Cuando miras más en profundidad y comprendes que tu esencia básica es común a la de los demás, ves que no hay otros, más que en tu conciencia. Lo que llamas yo y los que llamas los otros, no son sino dos enfoques o zonas de tu conciencia, de una misma e idéntica realidad.

Cuando comprendas esta Unidad, no te sentirás solidario sino íntimamente unitario.

Esa comprensión es mucho más eficaz q ue todos los demás consejos.



Darío Lostado
(Mensajes De Amor)

domingo, 13 de noviembre de 2011

EL RESTO DE TU VIDA


Todo lo que te queda de vida comienza ahora, en este momento en que estás leyendo estas líneas.
¿Por qué no tirar por la borda de tu barco todo el lastre que arrastras de tu vida pasada?
Traes arrastrando por tu vida odios, tristezas, amarguras, recelos resentimientos...
Míralo bien. Date cuenta que todos estos sentimientos han sido tus compañeros de viaje durante un tiempo.
No los olvides simplemente.
Dales una fiesta de despedida. Es para ti una dicha poder desprenderte de estos nefastos compañeros de viaje.
Te digo que no los olvides simplemente. Es necesario tomar conciencia muy clara de que todo eso ha estado viviendo dentro de ti. Compréndelo y acéptalo. Compréndete y acéptate con todo ese bagaje que has llevado sobre tus espaldas, aunque no te guste o aunque ahora, hubieras preferido ser de otra manera.


Cuando te aceptes con todo lo que has vivido, entonces podrás comenzar hoy con otro talante a vivir el resto de tu vida.
Puedes empezar hoy el resto de tu vida con ojos nuevos, con nuevo ánimo y nuevo corazón.
Has estado conviviendo con muchos trastos viejos.
Reconócelos uno por uno.
Pero reconoce también que todos ellos pueden y deben ser sustituidos o eliminados y te sentirás más feliz.
Empieza a vivir el resto de tu vida con una rosa de alegría en los labios y un clavel de amor en el pecho.
¿Uno, dos, cinco, veinte años...? Es igual.
Lo que importa no es cuánto sino cómo vas a vivir el resto de tu vida.
Comienza ahora. No lo dejes para después.
Ahora comienza el resto de tu vida.


Darío Lostado
(Vivir Como Persona)

sábado, 22 de octubre de 2011

EL MUNDO QUE PERCIBIMOS


Nuestro mundo moderno ha caído en el peor de los errores: Se considera real a lo que es pura apariencia cambiante y transitoria, y en cambio se ha negado realidad a lo auténticamente real, la conciencia, la luz que ilumina las apariencias.

Nos hemos quedado abstraídos en el pantalla creyendo que aquellas sombras y figuras que se ven en ella son reales, olvidando que todo ese mundo de figuras existe por la luz que lo crea, lo proyecta y lo hace existir.


Lo real es la luz. Las sombras y figuras de la pantalla son irreales, proyecciones de la luz.

Tú eres lo real. Tú eres la realidad. El mundo que percibes es proyección de tu conciencia.

¿Dejaremos algún día de ser superficiales y distinguiremos Lo Real de lo Ilusorio?


Darío Lostado.
(Mensajes de Realización)

lunes, 26 de septiembre de 2011

VIVIMOS DORMIDOS


"Ya es hora de despertar del sueño", dice la Biblia.

Vivimos ordinariamente dormidos, sin conciencia clara de qué somos, dónde estamos, qué hacemos, por qué hacemos lo que hacemos, por qué sentimos lo que sentemos, qué sentido tiene para nosotros el vivir o el no vivir...

Vivimos generalmente empujados, arrastrados por el instinto y voluntad ciega, natural y espontánea de vivir, pero prácticamente inconscientes, muy poco despiertos.

Vivimos sin conciencia clara de quién es el que vive detrás de esas apariencias de este cuerpo, quién es el que está viviendo dentro y detrás de esa carne, y esos huesos que componen nuestro cuerpo.

Vivimos sin conciencia clara de quién es el que alberga esos pensamientos, esos conocimientos, esas habilidades de trabajar, de jugar, de desarrollarse y desenvolverse en la vida...

Vivimos sin conciencia clara de quién es el que está afectado por esos sentimientos agradables o desagradables que nos ponen alegres o tristes en cada momento, quién es ese que sufre o se alegra, ese que se preocupa, que se impacienta, que se atemoriza, que duda, llora, canta, ríe, goza...

Vivimos sin tener clara conciencia de quién y qué es ese "Yo" sujeto activo, que es el que realmente vive detrás de la vestimenta, detrás del cuerpo de carne, huesos, ojos, cerebro, órganos interno con sus células, moléculas y átomos.

Y si no sabemos quién es el que piensa en nosotros, quién es el que siente, el que se mueve, el que vive en nosotros, ¿qué podremos saber con una cierta garantía de certeza?

Si yo no conozco lo más próximo a mí mismo, si no conozco al que conoce, ¡cómo podré conocer las cosas que me rodean? ¿cómo me atrevo a hacer afirmaciones sobre lo que perciben mis sentidos? ¿podré conocer a esos otros a los que llamo personas, que son lo que yo soy, si no sé quién soy yo, que supuestamente es la persona que está conociendo? ¿podré conocer a ese Ser que llamo Dios y en quien supuestamente creo y del que digo que es el Ser más importante, el más grande, el más poderoso, el más sabio, el más bueno, el absolutamente prefecto, si no conozco a este otro ser pequeño cercano que soy yo mismo?

¿No será todo eso una simple afirmación sin sentido que repito sin verdadero conocimiento, sino como una cinta grabada que reproduce y repite lo que ha sido grabado en ella sin tener conocimiento de lo que significa y de lo que expresa?

El camino hacia lo Universal empieza en lo individual.

El camino hacia afuera empieza adentro.

El camino hacia los demás empieza en sí mismo.

El Camino hacia las cosas (que es la ciencia) empieza en el conocimiento de sí mismo(que es el sabiduría)

La comprensión del mundo, de los acontecimientos... de Dios, tiene necesariamente su origen y base en la comprensión de sí mismo, en el acontecimiento de conocerse a sí mismo, el sujeto que comprende y conoce.

Cuando me desconozco a mí mismo, es imposible que pueda conocer a los otros.

Cuando no tengo una auténtica aceptación de mí mismo, es imposible pretender aceptar a los demás.

Photo by Guillem.


Por más que me proponga y me imponga aceptar a las personas que me rodean, será un esfuerzo vano y de resultados muy momentáneos, mientras no comience por aceptarme a mí mismo, real y efectivamente, tal como soy, en lo que me veo como bueno y en lo que me veo como malo.

Solemos vivir preocupados y atormentados porque nos cuesta aceptar a ciertas personas.

Nos damos cuenta de que las circunstancias nos imponen el trato con esas personas que no nos caen bien. Nos proponemos no hablar mal de ellas y hasta tener buenos sentimientos y actitudes con ellas. A veces hasta es posible que consigamos en un momento determinado, ser amables con esas personas. Pero pronto volvemos a nuestra actitud de rechazo.

La explicación de esa conducta radica en que no empezamos por donde debemos empezar.

Haz que empezar por una aceptación clara, consciente y sincera de nosotros mismos, de ese que ve, piensa, siente, vive, que llamo "yo".

Nos daremos cuenta entonces de que nuestro comportamiento es como nosotros no quisiéramos que fuera. Nos daremos cuenta de que una cosa es lo que nosotros queremos o quisiéramos hacer y otra lo que realmente hacemos.

Aún admitiendo esa diferencia y a veces contradicción, entre lo que queremos y lo que hacemos, hemos de aceptar que así es y así hemos de aceptarnos.

No se consigue nada queriendo dar explicaciones, buscando los motivos y las causas de ese modo incoherente o contradictorio de comportamiento.

No se consigue nada queriendo dar explicaciones, buscando los motivos y las causas de ese modo incoherente o contradictorio de comportamiento.

Lo únicamente eficaz es aceptar los hechos tal cual son, aceptar nuestro comportamiento como es y ser muy claramente conscientes de cómo somos y cómo quisiéramos ser, evitando los intentos inútiles de justificarse y eximirse de responsabilidades.

Frecuentemente jugamos a ser buenos.

A veces ni siquiera jugamos a ser buenos sino a tener buenas intenciones de ser buenos.

Con las buenas intenciones nos quedamos ya satisfechos como si "el intentar" fuera "realizar" y el decir fuera hacer. Y así seguimos dormidos en los laureles del engaño.

Solamente el aceptar la verdad tal cual es, nos liberará del error de creer que el sueño es la realidad y que el decir es hacer.


Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)




sábado, 17 de septiembre de 2011

CONSUMISMO Y SUFRIMIENTO


Si analizamos cada uno de nuestros sufrimientos, nos damos cuenta de que siempre hay en el fondo un deseo no cumplido. Deseé algo y no lo puedo conseguir. Estoy deseando algo y no lo consigo. Desearía tener..., hacer..., conseguir..., algo y no lo logro.

La táctica y estrategia comercial del consumismo propone a la gente constantemente algo deseable. Algunas veces son cosas útiles. Otras son completamente inútiles pero son cosas atractivas, cosas que dan "status" social o personal, cosas que hacen a la persona que las posee más importante a los ojos de los demás. Las modas de turno son un ejemplo evidente de esto.

Muchas personas suelen argüir que ellos no, ellos tienen las cosas simplemente porque les gustan y no para que las vean los demás. Pero si se ahonda con sinceridad en los motivos por los que les gustan, se llega a la conclusión que se sienten más importantes con esas cosas, ante los ojos y la opinión de los demás.

Muchas cosas se poseen para ser apreciados y admirados y ser tenidos en mayor estima por los demás.

Y si nosotros queremos tener cosas para que nos admiren e incluso nos envidien, es porque también nosotros por nuestra parte hemos admirado y envidiado a los que las poseen.

Es muy difícil que una persona admita que envidia a alguien. Dará explicaciones rebuscadas y mil sinrazones a sus sentimientos y actitudes. Pero no admitirá que envidia a otras personas. Otros defectos son admitidos fácilmente. Pero no la envidia.

La política económica y comercial de los pueblos desarrollados principalmente, se basa en fomentar e incentivar el consumo, el movimiento del dinero.


Esto que en el plano económico parece lo mejor para un mayor desarrollo se constituye en causa de decaimiento de la persona, en su desarrollo humano, en cuanto persona, y es una pendiente no fácilmente perceptible pero indudable hacia el subdesarrollo humano. Y ello, no porque el desarrollo económico, técnico, científico o de confort en el modo de vivir sea perjudicial o negativo en sí mismo, sino porque la persona llega a acostumbrarse a reaccionar automáticamente por los estímulos que se le proponen y camina, como el animal inconsciente de sí mismo corre detrás de la zanahoria.

La política consumista crea deseos. Y los deseos de tener y poseer cosas y cosas sin límite, ahogan sustituyen y matan al deseo de ser lo que uno es.

La mayoría de la personas viven tan afanadas por llegar a conseguir ciertas cosas que no tienen tiempo para sí mismas, para saber quiénes son, qué hacen en la vida, aparte de pasarlo bien y adquirir cosas y más cosas.

El afán de tener y poseer algo de afuera, indica lo pobreza y la ignorancia de lo que se tiene dentro.

Cuantas más cosas se adquieren, más se va ahondando el vacío interior. Y cuanto mayor es el vacío interior más ansias se tiene de cosas para compensarlo. Es el círculo vicioso que nunca acaba hasta que ocurre algún hecho impactante o se de un despertar de la conciencia.

Si fuéramos conscientes de lo que somos y viéramos que necesitamos muy pocas cosas, no caeríamos en esa carrera alocada por adquirir y poseer cosas.

El consumismo, algo aparentemente inocente, es el camino directo hacia el subdesarrollo humano de los pueblos técnica y materialmente desarrollados.

No es el consumir sino el deseo y afán desmedido de tener y la obsesión de comprar lo que otros proponen, lo que hace que el consumismo sea peligroso y nefasto.


Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)




viernes, 1 de julio de 2011

CAMINO DE LA VERDAD


Hay pautas que deben tenerse en cuenta para que el trabajo interior sea útil y eficaz.

Ante todo, aclararse que lo más importante de todo, es el conocimiento de sí mismo en profundidad. Saber cuál es La Verdad de ti. Qué es lo real y esencial y cuáles son las apariencias.

En segundo lugar, ten bien claro que nadie, ninguna organización, ningún libro, nada extraño a ti, te dará la iluminación o el estado de conciencia pleno y felicidad. Sólo está en ti. Y la has de encontrar tú. Si alguien te ayuda en esa tarea está bien. Pero serás tú quien la realices.



Ten cuidado de no caer en sectarismos. Existen escuelas o grupos con afán proselitista. Si hay fines espurios, ahí no puede estar La Verdad que buscas. El camino de La Verdad es simple y no complicado. Simplicidad no es superficialidad.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)

martes, 14 de junio de 2011

¿SOMOS ÚNICOS?


Una de las características que distingue al ser humano es la "conciencia de sí".
La conciencia de sí puede entenderse de dos maneras.
La conciencia de sí puede ser en primer lugar la conciencia del "yo" verdadero, de la realidad central.
Y puede entenderse también como la existencia encarnada, concretada en una personalidad determinada.
Dicho en otras palabras la conciencia de sí puede significar el conocimiento de lo que somos como identidad o el conocimiento de nuestra personalidad que es el modo como nos diferenciamos unos de otros.
La realidad o identidad profunda es común a todos los seres humanos. Es aquello por lo que somos iguales.
La personalidad es aquello por lo que nos diferenciamos unos de otros.
El desconocimiento de nuestra realidad profunda o sea de aquello por lo que somos personas, es la causa de nuestros mayores males. Cuando esta realidad profunda es suplantada y substituida por la personalidad o el "ego", , caemos en el "egoísmo". Es decir la defensa de lo periférico, de lo secundario de nosotros, enfrentándonos con todos los "egos" de los demás y creándose así la rivalidad y luchas constantes, viendo siempre en los otros unos posibles o reales enemigos.
La conciencia del "yo" verdadero une, armoniza, unifica porque el yo verdadero es amor.
Si tenemos una auténtica conciencia del "ego" o de la personalidad, sabiendo que ésta no es sino la forma como se concreta y se encarna el "yo" verdadero, no sólo no sería causa de muchos o todos los males que padecemos sino todo lo contrario, es decir, sería la ocasión de una mejor y mayor comprensión humana entre todas las personas.
La psicología tradicional apenas si se ha ocupado del conocimiento de nuestra realidad profunda. Se ha centrado en su estudio básica y exclusivamente en la personalidad, en lo que nos distingue a unas personas de otras. Pero apenas en lo que nos une.
El trabajo de la realización personal, o lo que es lo mismo, el trabajo para vivir como personas ha de basarse en el conocimiento y "vivenciación" clara de lo que somos como realidad profunda.
Cuando en lugar de vivir por la fuerza inteligente y amorosa que es nuestra realidad profunda, vivimos dirigidos por el "ego" de nuestra personalidad empezamos a vivir anormalmente como personas.
Una cosa es reconocer que tenemos un "ego", una personalidad concreta y otra muy distinta el vivir defendiendo y dependiendo exclusivamente de nuestro "ego" con sus exigencias egoístas y exclusivistas.
Un buen conocimiento de nuestra personalidad, previo el reconocimiento de nuestra realidad central, es necesario y sumamente útil para una mejor convivencia y entendimiento entre los seres humanos.



Muchos autores nos han dicho, quizás para levantar nuestro ánimo o para darnos importancia que somos únicos. Yo mismo hace años insistía en este punto. Hemos enseñado que somos tan únicos que nadie tiene ni tendrá nuestros mismos sentimientos, los mismos pensamientos, las mismas características que nosotros. Llegábamos a decir también que nadie tiene nuestras huellas dactilares... etc., etc. Y es cierto. Pero esta unicidad nuestra, es tan secundaria y accidental frente a la maravillosa identidad interior que nuestras diferencias no tendrían por qué ser causa de separación y rivalidad.
La verdad lisa y llana es que la mayor parte de la gente ha vivido creyendo y sigue creyendo que somos un cuerpo con una personalidad. Y no somos ni lo uno ni lo otro.
Samos una realidad central única y común en todos los seres humanos, revestida, encarnada existencialmente en unas formas corporales determinadas y con una personalidad determinada.
Estas formas corporales y esas formas personales o de personalidad son los modos distintos de expresarse la infinita energía, el infinito amor y la infinita inteligencia que somos en nuestra realidad profunda.
Esto que estoy exponiendo y sobre lo que hemos de volver porque es el punto básico y la razón verdadera para vivir como personas no es una teoría más. Tampoco es para creerlo y aceptarlo sin más. Es para comprobarlo vivencialmente cada uno en sí mismo.
Hablar y discutir sobre ello no tiene importancia ni utilidad alguna. Yo lo expongo para que los que están viviendo con una demanda interior de buscar "algo más" lo miren, lo piensen y luego traten de vivenciarlo en sí mismos.
Somos UNO en nuestra realidad profunda, con todas las demás personas.
Somos ÚNICOS en nuestras formas: cuerpo y personalidad psíquica.
Las formas cambian, se destruyen.
Nuestra realidad íntima y profunda es siempre idéntica a sí misma sin cambios ni destrucción.
Los que viven identificados con sus formas cambiantes. nunca pueden decir: soy esto. Porque eso que dicen ser, está cambiando en todo momento. Cambia constantemente nuestro cuerpo. Las células que componen nuestro cuerpo hoy son distintas de las que teníamos hace siete o diez años, con excepción, quizás, de algunas del cerebro. Y no digamos nada de nuestros sentimientos y nuestras ideas continuamente cambiantes por motivos muchas veces insignificantes y baladíes.
Todos los seres humanos somos UNO. Formamos la gran familia de amor o unidad.
Pero vivimos peleados, distanciados, divididos, por defender nuestros "egos" con la funesta característica del ego, el egoísmo, que es la defensa del "ego" excluyendo a los demás.
El resultado de esta aberración todos la conocemos.
Aunque resulte machacón he de insistir una y otra vez en el tema.
Mientras no sea evidente teórica o intelectualmente difícilmente podremos vivenciarlo.
Y si no lo vivenciamos nuestra vida no será una verdadera vida de personas.


Darío Lostado
(Vivir Como Personas)


miércoles, 1 de junio de 2011

UN MÉTODO FÁCIL


¿Qué eres? le pregunté.
¿Qué voy a ser? me dijo. Es evidente lo que soy.
Dime, por favor, le dije, ¿qué eres sin referirte a tu nombre, a tu cuerpo, a tu familia, a tus cualidades...?
El me miró, quedó pensativo y me dijo: Me estás quitando todo.
No te quito nada, le dije. Nada de eso que te he nombrado eres tú. Fíjate que cuando hablas dices: mi cuerpo, mis pensamientos, mis cualidades... Quiere decir que existe un poseedor y unas cosas poseídas. Tú eres el sujeto poseedor. Tu cuerpo es algo que Tú posees. Tus ideas, tus cualidades, tus sentimientos... son algo que tienes o puedes dejar de tener. Eso quiere decir que el poseedor es antes y aparte de todo lo poseído. El poseedor es un ser independiente de lo poseído. El poseedor no cambia. Cambian sus posesiones. Pero él es siempre el mismo. Mientras lo poseído está en constante cambio, el poseedor es el que ve y observa todo lo que va cambiando.
Tú edres la conciencia luminosa que Ve y observa. Para llegar a tener la intuición clara y evidente de que eres ESO, esa luz conciente y amorosa, has de desidentificarte de lo que no eres, es decir, de tu cuerpo, de tus pensamientos, de tus cualidades y cosas. Cuando quites lo que no eres, quedará lo que res.

Photo by Guillem.


Es tan fuerte y profundo la creencia de que somos nuestro cuerpo con nuestras ideas, que resulta muy difícil convencernos de lo contrario. Pero esta convicción puede llegar a través de una observación sincera y profunda. Nunca quedándonos con las creencias superficiales que siempre hemos tenido.
Tu nombre es una palabra. Tus ideas son contenidos de la mente. Tu cuerpo está en constante cambio mientras tú permaneces el mismo.
Repítete constantemente la pregunta ¿quién soy? ¿quién es el que come, quién el que camina, el que ama, el que piensa, el que trabaja...? Esa pregunta debe estar siempre resonando en ti. Ese es el método simple, sencillo pero práctico. Pregúntate siempre ¿quién soy?
Un día aparecerá la luz, aparecerás tú que eres luz y desaparecerán las tinieblas de lo que no eres. Te darás cuanta de que eres el testigo de todo cuanto ocurre en ti, de todo lo que haces y percibes. El testigo permanente, inalterable, divino, eterno.


Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)


lunes, 11 de abril de 2011

Éxito


Todo logro exitoso, toda conquista o ganancia en la vida suele dar al ganador una cierta satisfacción al cumplirse y realizarse el deseo perseguido. Pero pocas veces tales triunfos ayudan a un progreso humano, porque no producen un mayor entendimiento o comprensión de la conciencia.

La luz de la comprensión y La Verdad sobrevienen a la persona, cuando se halla en un estado total de serenidad y libre de deseos, en abierta y disponible receptividad.




Cuando estamos deslumbrados por los éxitos o logros materiales, los fuegos artificiales vanos nos impiden ver la Luz verdadera de la Realidad.

No son compatibles el vaho del éxito externo con la iluminación interior.


Darío Lostado
(Mensajes De Verdad)