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sábado, 9 de marzo de 2013

TOMAR CONOCIMIENTO DE SÍ


No es la felicidad en sí misma el objetivo de nuestro vivir.
Vivimos para tomar conciencia de nuestro ser, de la verdad de nosotros mismos.
Ese conocimiento y comprensión es ya la felicidad misma.
La aparición de nuestro cuerpo en el mundo no tuvo otra finalidad sino la de ser el medio y condición para que nuestra consciencia sea consciente de sí.


Nuestra consciencia invisible, participación de la Consciencia Pura, toma conocimiento de sí a través de las apariencias visibles y sensibles de nuestro ser.
Todo el mundo visible es la explosión e irradiación de la infinita plenitud del Ser Invisible.
Tal es el acto permanente, patente y máximo de Amor por el que el Ser Infinito y Absoluto se da en todo lo visible del Universo.


Darío Lostado
(Mensajes De Amor)


lunes, 4 de febrero de 2013

CONSCIENCIA ABSOLUTA


La conciencia con que yo escribo y la conciencia con que tú lees son dos en apariencia, pero una sola en realidad.
Ambas buscan la misma realidad y esa búsqueda es el Amor, el único Amor.
Las interpretaciones de nuestra mente nos separan, mientras que la luz única de la Inteligencia-Consciencia nos unifica.


No hay tantas consciencia como personas. Hay una única Consciencia Absoluta e Infinita, de la que participan de innumerables formas, las diversas personas conscientes.
Tu conciencia te dice que todo acto de amor, por pequeño que sea, procede del Amor que eres por naturaleza. Este Amor minimiza nuestras diferencias y valora más y más la Unidad de nuestra identidad.


Darío Lostado
(Mensajes De Amor)

sábado, 13 de octubre de 2012

CONTENTAMIENTO


Ante muchas pulsiones de los sentidos solemos tener dos actitudes: o las seguimos con gusto, pero a la vez con no poco remordimiento, o las rechazamos por una autoimposición moralista de la voluntad.

En ambos casos, una parte de nosotros queda descontenta y pesarosa por no haber sido complacida.


Existe una tercera posibilidad que consiste en la comprensión consciente de ambas posibilidades y la decisión libre por una u otra opción con una total conciencia abierta e incondicionada.

Toda elección compulsiva siempre es torturante. Solamente la acción conscientemente espontánea y libre es totalmente satisfactoria.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)


jueves, 12 de julio de 2012

¿KARMA? ¿RESPONSABILIDAD?


La Vida se expresa a través de todos los seres vivos. Por tanto también a través de cada uno de nosotros.
No somos nosotros los que hacemos que las cosas sean así o asá. Es la Vida la que hace cada cosa.
Es cierto que Esa Vida se expresa a través de nosotros, por nosotros. Y nosotros tenemos aparentemente la capacidad de "colorear", de influir, de modificar el plan y la acción de La Vida o de Dios.
Pero ¿hasta qué punto la modificación que damos a los acontecimientos depende de nosotros? ¿Acaso no es La Vida, Dios, quien pone a cada uno en unas condiciones determinadas para que desarrolle en más o menos grado ciertas cualidades concretas?
Parece que, en teoría, el hombre es libre. Aunque deberíamos decir con más precisión, que el hombre tiene la capacidad de ser libre.
Esa capacidad o potencialidad solamente es un hecho real en aquellos que han llegado a liberarse o desembarazarse de los lazos y cadenas de los condicionamientos físicos, morales, sociales, psicológicos, que los determinaban en cierta dirección o sentido concreto.
Decir que el hombre es libre o que el hombre es racional quiere decir que el hombre tiene la capacidad de llegar a obrar, actuar y vivir con libertad o de un modo racional. Pero solamente lo es de hecho y efectivamente cuando ejercita esa potencialidad y pasa de la pura potencia al acto.
De hecho, si observamos un día cualquiera de nuestra vida nos quedaremos asombrados al constatar qué pocas horas o minutos hemos sido conscientemente racionales y no autómatas. Y si somos autómatas, podemos decir que actuamos libremente?
La Vida se expresa a través de las cosas y a través de nosotros, aunque de distinta manera. A través de las cosas se expresa directa e inmediatamente. Nosotros en cambio podemos obstaculizar o por el contrario podemos cooperar consciente y amorosamente con La Vida.
Somos tanto más actores cuanto más conscientes somos de la acción de La Vida en nosotros.
Cuando creemos que nosotros somos los únicos actores de nuestras acciones, vivimos en la ignorancia inconsciente de que el único verdadero actor de todo es La Vida, Dios.


Ya sé que surgen las preguntas, ¿y la responsabilidad personal, dónde queda?
En realidad solamente podemos hablar de responsabilidad en quienes obran y actúan consciente y libremente sin condicionamiento alguno. Y todos sabemos la maraña de condicionamientos, manipulaciones y presiones a que está sometida la mayor parte de las personas, tanto físicas y económicas como psicológicas, religiosas y sociales.
Hay una responsabilidad que es ineludible para todo ser humano. Es quizá la única o por lo menos la principal responsabilidad que tiene que afrontar.
Cada uno tiene que preguntarse: Yo soy persona, pero ¿ejerzo de persona? Yo soy libre pero ¿ejerzo mi libertad? Yo soy consciente pero ¿ejercito mi consciencia?
Si no nos planteamos estas responsabilidades básicas ¿cómo vamos a hablar de responsabilidades ulteriores?
¿Quién es el que responde? ¿Ante quién responde?
En el juego social, en la estructura de la vida social es evidente que son necesarias unas reglas, unas leyes para un buen ordenamiento social y convivencia humana. Ahí está todo el tinglado jurídico con su códigos, jueces, fiscales y defensores con todo ese complicado entramado y compleja estructura legal.
Pero nosotros no hablamos aquí de esa responsabilidad social o legal.
Me estoy refiriendo a nuestra actitud ante el Gran Juego de La Vida. Se trata de entender el Gran Juego de La Vida en mí, mi Gran Juego con La Vida.
Cuando este gran juego está resuelto, el otro, el pequeño juego social queda reducido a un mero trámite de poca importancia.
Los conflictos sociales son tan numerosos y resultan tan agobiantes porque no tenemos resuelto el gran problema de nuestra vida: la toma de conciencia del verdadero sentido de nuestra vida en La Vida.
Cuando somos conscientes de que toda nuestra actividad humana no es sino expresión, manifestación o reflejo de La Conciencia Pura, nos damos cuenta de que todos los problemas que nos creamos sobre reencarnación Karma, responsabilidad... etc., quedan reducidos a unos simples planteamientos teóricos y juegos mentales.
Los hombres solemos jugar mucho a "ser o parecer importantes".
Cuando demos a La Vida, El Ser, Dios, el lugar que le corresponde, nuestros problemas y preocupaciones quedarán reducidos y enmarcados en su justo lugar y tendrán una exacta respuesta y adecuada solución.


Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)

lunes, 11 de junio de 2012

CADA AMANECER ES UNA BENDICIÓN


Cada día, cada hora, cada instante puede ser el mejor de tu vida.

Mejor aún. Este instante, este momento de ahora en que lees estas líneas es el mejor de tu vida. Porque éste es el único que tienes. Este minuto en que yo estoy escribiendo estas líneas es para mí el mejor de mi vida.

Todos los momentos gratos y felices del pasado ya no existen. Puedo revivirlos con el recuerdo de mi memoria. Pero lo que únicamente cuenta es lo que pienso y siento AHORA. No lo que pasó o pensé en el pasado. En último caso es lo que ahora hago con aquel recuerdo que ahora lo hago presente en mi memoria.

Cada amanecer puedo ser una persona nueva.

Cuando abro los ojos por la mañana y empieza mi conciencia a ser dueña de sí misma es como si en ese momento empezara a vivir.

Es cierto que ante la sociedad los errores que cometí ayer, en el pasado, han hecho que piensen de una manera o de otra sobre mí, que4 tengan una opinión favorable o desfavorable. Pero quien vive pendiente de la opinión que puedan tener los demás sobre sí mismo, jamás podrá vivir tranquilo ni un solo instante de su vida, porque siempre habrá alguien que pueda pensar desfavorablemente.

Hoy puedo cambiar mi vida. Ahora podemos cada uno hacer lo más importante de nuestra existencia: despertar.

Ahora, en este momento puedes empezar a amar de verdad, olvidando los juegos y palabras sobre el amor.

Ahora puedes sentir la energía del vivir.

Ahora, en este momento puedes tomar la decisión más importante de toda tu vida; tu propia transformación, el cambio de vivir habitualmente inconsciente de ti mismo, a vivir cada instante presente a ti mismo, a lo que eres, piensas sientes y haces.

Este es tu momento.

El amanecer de hoy no ha sido un amanecer más en tu existencia. Ha sido el gran amanecer de tu vida.

Desde toda la eternidad este amanecer estaba destinado a ser "tu amanecer", el amanecer de tu despertar, de tu transformación. Esto que estás leyendo y pensando en estos momentos no son palabras simplemente optimistas. Es una verdadera realidad. Lo que te estoy comunicando en este momento es un amanecer mío que se repite cada día. Pero puede ser tu amanecer si tú así lo deseas.

Los amaneceres son de cada uno. El sol sale para todos por igual. Pero cada uno lo recibe según su estado o nivel de su conciencia.


No esperes al amanecer de mañana para despertar. Porque el amanecer de mañana va a depender algo o mucho del de hoy.

Hoy, ahora es tu momento.

El sol de esta mañana te ha envuelto en una bendición. Solamente aprovechan esta bendición quienes son conscientes de ella.

Mañana, cuando abras los ojos al amanecer, podrás decirte y sentir que ese amanecer es el mejor de tu vida. Y lo será con más razón si el de hoy es el mejor hasta hoy.

Cada amanecer es un repique de campanas en el corazón.

Cada día las campanas te llaman a despertar, a ver, a vivir de un modo nuevo.

Ningún día, ningún instante es igual al anterior.

Para quienes viven inconscientes de la riqueza de sí mismos cada día, cada año es igual, La rutina inconsciente diaria, convierte en monótona y amorfa la vida.

El vivir mecánico, automático y monótono paraliza a la persona, la atrofia y la destruye.

Cada uno puede empezar a vivir cada instante con un corazón más conscientemente amoroso. Sin imposición. Únicamente estando presente a ti mismo, que eres quien vive y se da cuenta de que vive.

Cada día es una nueva bendición.

Cada amanecer es una bendición para ti.


Darío Lostado
(Somos Amor)

domingo, 20 de noviembre de 2011

AMOR Y BELLEZA

Era una tarde de otoño.

Estaba contemplando un bello atardecer. El sol arrebolaba los rizos redondos de unas nubes pasajeras en el horizonte, mientras se apresuraba a esconderse detrás de la montaña lejana.

Y me di cuenta de que:

· la belleza no estaba en el sol arrebolado en las nubes.
· no eran mis ojos los que sentían la belleza.
· yo era el sujeto testigo que veía y sentía la belleza del atardecer.
· nada de aquello existía para mí sin mi yo consciente.


Al día siguiente me comunicaron que un ser querido había fallecido tras unas semanas de intensos dolores. Sufrí. Lo sentí como si hubiera sido mi propio dolor.

Me centré y vi que:

· el dolor que me embargaba procedía de un pensamiento.
· mi pensamiento era producto de unas ideas e imágenes mentales.
· en última instancia yo era el sujeto de aquellos pensamientos.
· yo era el testigo consciente de todo cuanto ocurría dentro de mí.
· yo soy inteligencia comprensiva y entiendo el sentido del dolor y la muerte.

Entonces el sufrimiento se desvaneció.

Todo pensamiento, todo sentimiento tienen como base al "yo", a esa realidad dentro de mí sin la cual no hay pensamiento ni sentimiento.

Yo soy el sujeto que ve, piensa, siente. Y quien se da cuenta de que ve, piensa y siente.



Darío Lostado.
(Somos Amor)

sábado, 17 de septiembre de 2011

CONSUMISMO Y SUFRIMIENTO


Si analizamos cada uno de nuestros sufrimientos, nos damos cuenta de que siempre hay en el fondo un deseo no cumplido. Deseé algo y no lo puedo conseguir. Estoy deseando algo y no lo consigo. Desearía tener..., hacer..., conseguir..., algo y no lo logro.

La táctica y estrategia comercial del consumismo propone a la gente constantemente algo deseable. Algunas veces son cosas útiles. Otras son completamente inútiles pero son cosas atractivas, cosas que dan "status" social o personal, cosas que hacen a la persona que las posee más importante a los ojos de los demás. Las modas de turno son un ejemplo evidente de esto.

Muchas personas suelen argüir que ellos no, ellos tienen las cosas simplemente porque les gustan y no para que las vean los demás. Pero si se ahonda con sinceridad en los motivos por los que les gustan, se llega a la conclusión que se sienten más importantes con esas cosas, ante los ojos y la opinión de los demás.

Muchas cosas se poseen para ser apreciados y admirados y ser tenidos en mayor estima por los demás.

Y si nosotros queremos tener cosas para que nos admiren e incluso nos envidien, es porque también nosotros por nuestra parte hemos admirado y envidiado a los que las poseen.

Es muy difícil que una persona admita que envidia a alguien. Dará explicaciones rebuscadas y mil sinrazones a sus sentimientos y actitudes. Pero no admitirá que envidia a otras personas. Otros defectos son admitidos fácilmente. Pero no la envidia.

La política económica y comercial de los pueblos desarrollados principalmente, se basa en fomentar e incentivar el consumo, el movimiento del dinero.


Esto que en el plano económico parece lo mejor para un mayor desarrollo se constituye en causa de decaimiento de la persona, en su desarrollo humano, en cuanto persona, y es una pendiente no fácilmente perceptible pero indudable hacia el subdesarrollo humano. Y ello, no porque el desarrollo económico, técnico, científico o de confort en el modo de vivir sea perjudicial o negativo en sí mismo, sino porque la persona llega a acostumbrarse a reaccionar automáticamente por los estímulos que se le proponen y camina, como el animal inconsciente de sí mismo corre detrás de la zanahoria.

La política consumista crea deseos. Y los deseos de tener y poseer cosas y cosas sin límite, ahogan sustituyen y matan al deseo de ser lo que uno es.

La mayoría de la personas viven tan afanadas por llegar a conseguir ciertas cosas que no tienen tiempo para sí mismas, para saber quiénes son, qué hacen en la vida, aparte de pasarlo bien y adquirir cosas y más cosas.

El afán de tener y poseer algo de afuera, indica lo pobreza y la ignorancia de lo que se tiene dentro.

Cuantas más cosas se adquieren, más se va ahondando el vacío interior. Y cuanto mayor es el vacío interior más ansias se tiene de cosas para compensarlo. Es el círculo vicioso que nunca acaba hasta que ocurre algún hecho impactante o se de un despertar de la conciencia.

Si fuéramos conscientes de lo que somos y viéramos que necesitamos muy pocas cosas, no caeríamos en esa carrera alocada por adquirir y poseer cosas.

El consumismo, algo aparentemente inocente, es el camino directo hacia el subdesarrollo humano de los pueblos técnica y materialmente desarrollados.

No es el consumir sino el deseo y afán desmedido de tener y la obsesión de comprar lo que otros proponen, lo que hace que el consumismo sea peligroso y nefasto.


Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)




martes, 26 de julio de 2011

TU MEJOR MAESTRO


Muchas personas buscan acá y allá maestros, organizaciones, cursos, escuelas, sectas, iglesias... no se sabe exactamente para qué, aunque pareciera que buscan mejorar su vida, encontrar la verdad...

Pero mi voz me dice:

El mejor maestro y la mejor enseñanza está dentro de ti. Los maestros, las conferencias, los cursos pueden ser útiles para ayudarte a ver, a iniciarte en el camino. Pero recuerda que alguien puede hacer una comida para ti pero nadie la puede comer por ti. Alguien puede darte un vaso de agua pero eres tú quien deberá beberla para saciar tu sed.

Cuando se alcanza un nivel de consciencia superior te das cuenta que esa consciencia superior es tu mejor maestro.

Photo by Guillem



Si estás con los ojos abiertos y la consciencia despierta, verás que el mundo entero y los acontecimientos todos de la vida pueden y deben ser tus maestros en todo momento. Cuando estás atento a cuanto pasa en ti y fuera de ti todo se convierte en permanente enseñanza de vida. Lo que necesitas aprender lo recibirás paso a paso si te mantienes permanentemente con plena apertura de espíritu.

Muchas personas quedan paralizadas y aprisionadas en las reglas, métodos, disciplinas y enseñanzas del camino, creyendo que el camino, los métodos y las técnicas son la meta y el destino. Un hambriento puede pasarse días y meses preparando una sabrosa comida. Pero si se contenta con prepararla y no la come, al final morirá de inanición.

Todos los maestros exteriores si son auténticos no pueden ser sino manifestación espontánea y clara del verdadero maestro interior de la consciencia superior.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)



jueves, 21 de julio de 2011

LIBERACIÓN DE LA ENFERMEDAD


Hablando con una persona que entendía y aceptaba que todo es manifestación del Ser, de Dios, me decía: Si Dios es bueno y todo lo hace bien, ¿por qué no hizo que los seres vivos y principalmente los seres humanos que somos su imagen nos desenvolviéramos de un modo más natural como sería nacer, crecer, madurar, envejecer y morir sin tener que pasar por tantas enfermedades?

Pero mi voz me dice:

La muerte es un hecho natural, pero la enfermedad es una normalidad producida por una enfermedad de la consciencia de la Humanidad. Al estar la persona inmersa y absorta en esa consciencia de la Humanidad enferma, ella también enferma. En la medida en que la consciencia enferma de la humanidad actúa en nosotros, en esa misma medida se manifiesta la enfermedad. Cuando una persona logra vivir en un nivel superior y vive instalada en ese nivel superior, se libera de los efectos de la enfermedad. Lo que ocurre es que, en un momento u otro todas las personas vivimos o hemos vivido inmersas en esa consciencia enferma de la Humanidad. Y tarde o temprano se manifiesta en algún tipo de dolencia o enfermedad.


Las pocas personas que en la historia de la Humanidad han aparecido en la tierra, liberadas ya desde su nacimiento de la enfermedad de consciencia de la Humanidad, han pasado por la tierra exentas de toda enfermedad. Ahí tenemos los occidentales el ejemplo de Cristo.

La anormalidad por tanto de las enfermedades hay que aceptarlas como el efecto lógico de nuestra condición de humanos, fruto del bajo nivel de la consciencia de la Humanidad en la que estamos inmersos. Pero aún en nuestra actual condición, es evidente que en la medida del desarrollo de nuestra consciencia individual, más fácilmente se eliminan las anormalidades de la enfermedad.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

sábado, 1 de enero de 2011

CONCIENCIA


Para ti nada hay fuera de tu conciencia.
Todo tu mundo está en ella. Todo cuanto percibes, sientes, piensas, deseas... está ahí, en tu conciencia. Sin ella nada existiría para ti.

¿Eres consciente de tu conciencia?

¿Eres consciente de lo que eres?

¿Conoces a ESE o ESO que es el conocedor en ti?


Photo by Guillem.



Si no lo conoces, si no tienes una idea clara sobre ti que eres el conocedor ¿a quién conocerás? ¿Qué puedes conocer con sentido de verdad?

Si quieres construir la casa del conocimiento de ti mismo empieza por los cimientos, por conocer al conocedor, que eres tú mismo.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)


domingo, 21 de noviembre de 2010

TRANSMITIENDO PAZ



En la vida diaria nos encontramos con muchas personas ansiosas, tensas, inquietas, atormentadas, sin paz. Por el contrario, no son muchas las que trasparentan, traslucen e inspiran paz en sus rostros y su vida. Algunas tienen una cierta serenidad exterior, tranquilidad aparente.

Pero mi voz me dice:

La paz solamente la pueden traslucir exteriormente los que la poseen interiormente. Y sólo la viven en su interior quienes están en armonía consigo mismo. Y tienen armonía interior quienes en la vida práctica y concreta de cada momento son conscientes de su ser interno, de su naturaleza esencial. Entonces y sólo entonces desaparecen los deseos ansiosos y ambiciones envidiosas de posesión porque saben y se sienten poseedores de todo cuanto de bueno pueden desear. Entonces y sólo entonces desaparecen los deseos ansiosos y ambiciones envidiosas de posesión porque saben y se sienten poseedores de todo cuanto de bueno pueden desear. Entonces desaparecen los miedos porque se ve que LO QUE UNO ES, no se puede perder ni nadie lo puede quitar. Entonces desaparecen los estados de malhumor y enfado porque se ve que no vale la pena enfadarse por nada pues los motivos de los enfados se ven como lo que son, baladíes, sin fundamento, insubstanciales.


Cuando uno toma clara consciencia de sí y ve que casi nada, por no decir nada de lo que le quita la paz es importante, entonces las inquietudes e intranquilidades cesan por sí mismas. Cuando el malestar e inquietud no desaparecen se debe a que la consciencia de sí mismo es débil e imperfecta. Es un termómetro que no falla. A mayor consciencia de sí, más paz y menos inquietudes y ansiedades. A menos consciencia de sí, más y mayores ansiosas tensiones y altibajos de ánimo.
¿Para qué buscar explicaciones complicadas si la verdadera explicación es simple?


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)


jueves, 30 de septiembre de 2010

PONER CONCIENCIA


No es difícil ver y observar que la gran deficiencia y falla humana es vivir inconsciente de sí mismo.
Es triste pensar que somos conciencias inconscientes de sí mismas.
El mundo no está lleno de gente mala, como frecuentemente se dice. El mundo está lleno de gente inconsciente e ignorante de lo que es. Esa ignorancia e inconsciencia es la causa única de tantos dislates, injusticias, atropellos, corrupciones e insensateces.



Hay en nuestro tiempo un gran avance en las ciencias y tecnología. Pero apenas nada hemos avanzado en el nivel de nuestras conciencias. Nuestra sociedad funciona y se desenvuelve en un nivel muy bajo y elemental de conciencia que no se diferencia mucho del de los hombres prehistóricos, con la ley del más fuerte sobre el más débil. Todas las maldades y abusos inhumanos son fruto de la ignorancia e inconsciencia. No se diga que el que obra mal se da cuenta de que actúa mal. No es suficiente. Aunque se dé cuenta de que obra mal, sigue siendo inconsciente e ignorante de sí mismo. Si tuviera una elemental consciencia de sí, con toda seguridad actuaría de otra manera mucho más adecuada.
Todas las calamidades y males humanos son problemas de falta de desarrollo de la conciencia. Y hay que empezar a solucionarlos ahí, en su raíz. Lo demás es poner parches inconsistentes. Hemos de tomar conciencia de cuál es el remedio para realizarlo con eficacia.


Darío Lostado
(Mensajes para elevar la conciencia)


jueves, 23 de septiembre de 2010

LA CIENCIA DEL "SE DICE..."



Sé sincero contigo mismo.
Observa tus pensamientos, observa tus juicios, observa incluso tus gustos. Verás que nada es tuyo.
Si quitas de tí, de tu mente, todo lo que "te han dicho", lo que "te han enseñado", todo lo que te han dicho que debes creer, pensar, preferir, hacer, sentir...
Si quitas todo aquello que piensas y sientes "porque te lo han metido en tu cabeza" y en "tu mente", ¡qué te queda?
Sé sincero contigo mismo. Mira cuántas ideas, pensamientos, convicciones hay en tí que sean fruto de tu visión propia, de tu percepción personal, de tu propia intuición.
Verás que casi todo lo que piensas, lo que sientes, lo que prefieres y deseas te ha sido impuesto de una manera o de otra, en un momento u otro de tu vida. Casi nada es tuyo. Casi nada ha sido adquirido por tu propia elección libre y espontáneamente por ti.
Lo más grave de todo es que entre todas esas ideas que nos han sido impuestas hay una que hemos llegado a adoptar que es la más importante de nuestra vida y es la idea acerca de nosotros mismos.
Desde niños nos han dicho nuestros padres y educadores: tú eres malo, no sirves para nada, eres tonto, eres un inútil... Y aquello que nos dijeron nuestros padres y educadores quedó en nosotros grabado como un dogma, como una verdad irrefutable, como algo indiscutible y taxativamente cierto. Nosotros pensábamos entonces: yo sólo valgo si soy muy obediente y me someto a todo lo que quieren de mí. Es decir, yo sólo valgo por lo bueno que hago, pero no valgo nada por mí mismo. Yo soy poca cosa. Lo único que tiene importancia es lo que piensen los demás de mí.
Así fuimos creciendo con el concepto de que la valoración de nosotros mismos no se fundamentaba en nuestro propio ser y naturaleza sino en la idea que los demás y nosotros teníamos acerca de nosotros mismos.

Lo mismo ha ido ocurriendo cuando hemos sido mayores. Hemos aceptado ciertos postulados, ciertos principios, ciertas frases, ciertas ideas porque todo el mundo las admite o por la autoridad de alguna persona importante o de cierta autoridad ante nosotros.
Nos hemos ido alimentando de la ciencia del "se dice", olvidando o despreciando la sabiduría del "yo veo", "yo intuyo", "yo sé", " mi voz interior me dice"...
Esa voz interior es más valiosa que todos los "se dice" juntos. Es necesario ver, mirar, juzgar, sentir, opinar, pensar y saber por nosotros mismos.
Las opiniones y pensamientos de los demás pueden ser muy valiosos para ellos si realmente son de ellos. Y para mí serán valiosos cuando yo los vea, los sienta, cuando sean realmente míos.
Solemos vivir de prestado.
Vivimos con ideas ajenas, heredadas, prestadas.
Vivimos como los niños que no saben andar sin andaderas, apoyándonos permanentemente en ideas, opiniones gustos, pareceres o juicios de otros.
Vivimos de estereotipos siempre repitiendo las mismas cancioncitas. Repetimos frases o pensamientos de personajes famosos o no tan famosos y los damos sin más como válidos.
Vivimos alienados como si fuéramos incapaces de pensar, hablar, juzgar, sentir, ver y vivir por nosotros mismos.
Necesitamos urgentemente una revisión y saber qué es lo que nuestra voz interior nos dice. Es la auténtica autoridad para nosotros.
Observa tu modo de pensar y hablar. Observa cómo te atas a giros y vocablos. Observa cómo te esfuerzas en convencer a otros de ciertos sinsentidos que mantienes por costumbre, por autoridad ajena, por interés o por miedo a quedarte fuera del rebaño de quienes piensan así. Observa tus frases y palabras estereotipadas, rutinariamente repetidas, ciegamente aprendidas en algún librito o de algún maestrito... Oye y ve que tu voz es un simple eco de voces y palabras de otros. ¿Qué encuentras en ti verdaderamente tuyo?
De todo lo que crees, piensas, opinas, hablas... ¿qué hay que sea verdaderamente tuyo? ¿qué hay en todo ello que sea fruto de tu visión personal, de tu visión directa y convicción interior?
Sientes temor por las amenazas que has recibido desde tu niñez de que debes ser dócil y debes aceptar lo que te dicen y enseñan otros que tienen autoridad.
Es cierto que el conocimiento intelectual, científico y experimental de algunas personas es mayor que el tuyo y merece todo respeto. Pero en lo que respecta a la sabiduría, al sentido de tu vida, al formarte opinión de las cosas y de los acontecimientos, tú tienes tanta capacidad como los demás para mirar, ver y sentir por tí mismo. Lo que necesitas realmente es aprender a ver por ti mismo y a oír tu voz interior.
Tu voz interior no es lo que dice tu mente. La mente únicamente repite lo que ve y oye de fuera.
Tu voz interior no es inferior a la de ninguna otra persona por encumbrada que ella esté en algún puesto de autoridad.
El que ES La Inteligencia y La Verdad te dotó a ti como a todos los demás seres humanos de la misma capacidad de Ver y conocer la Verdad de la Sabiduría. ¿Por qué confías más en lo que otros te dicen que en lo que te dice el Creador que te dio la inteligencia que eres?
Cuando dejes de pensar con y por los condicionamientos y contenidos mentales que has recibido de fuera y mires y veas por ti mismo, por lo que tú eres como inteligencia interna, entonces podrás sentirte tú, y verás y sentirás que dentro de ti está la Verdad.
Muchas personas mantienen ciertas creencias por intereses de conveniencia, por tradiciones familiares, por motivos autoritarios o sociales. En tales casos es imposible llegar a conocer y saborear La Verdad.

Libérate de todos los motivos "interesados" por los que piensas y crees esto o aquello. Libérate del miedo a quedarte solo con "tus" creencias propias y auténticas. Libérate de la necesidad y obligación que has sentido siempre desde tu niñez de pensar y creer de una determinada manera... y empezarás a sentir y gozar el aire fresco y puro de la libertad a la que fuiste destinado por el Creador que sabe muy bien lo que hace y te hizo consciente, inteligente y libre.
Mi voz me dice que no debes aceptar nada de lo que te digo, si tú no lo ves. Como tampoco debes aceptar lo que otros te han dicho si no lo ves por ti mismo.
Mi voz me dice que sólo debes aceptar lo que tu voz te dice. Pero solamente oirás lo que tu voz te dice, cuando tu mente esté libre de condicionamientos previos mentales y cuando tu corazón está limpio de intereses y conveniencias personales y de absurdos temores infantiles esclavizantes.
No creas en mí. Cree en ti.
No me creas a mí. Créete a ti.
No creas en mi voz. Cree en tu voz.
Cuando oigas lo que mi voz me dice, escucha tu propia voz. Tu voz y la mía son la misma voz. Lo que tu voz te diga será lo válido, cierto y verdadero. Digo "lo que tu voz te diga". No lo que digan las ideas que tienes ahora enmarañando tu mente. Digo "lo que tu voz interior te diga" cuando hayas logrado deshacerte de las ideas enraizadas en tu mente y los sutiles y ocultos motivos interesados de tu voluntad y tu ego.
Mi voz no te propone ni impone doctrina o ideología alguna. Mi voz me dice y te dice que vacíes tu mente de contenidos condicionantes para que quedes limpio y seas libre para ver con ojos puros e inocentes, pienses con mente descondicionada y sientas y vivas la verdadera y auténtida libertad interior.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)



domingo, 29 de agosto de 2010

MAHABARATA


HOMBRE REALIZADO



El Mahabarata es el poema épico más largo del mundo. Es 3 veces más largo que la Ilíada y la Odisea juntas. Es un poema hindú 1.000 años anterior a nuestra era. En él se encuentra el célebre "Bhagavad Gita" como una joya de grandes enseñanzas.

En este poema se dice: "Te voy a revelar un gran secreto: Nada hay superior al hombre."

La palabra "hombre" está expresada con el vocablo manush, que significa "hombre realizado", "hombre completo".

Es importante distinguir entre el hombre común o vulgar y el hombre realizado, aquel que ha realizado su naturaleza, aquel que vive plenamente lo que es en su verdadera naturaleza profunda.

Los místicos de todas las religiones o los no pertenecientes a religión alguna han coincidido en que la naturaleza profundo del ser humano es divina.

"Sois dioses e hijos del Altísimo", dice la Biblia.

Nada hay superior en el universo a un hombre realizado, consciente de sí mismo, porque este ser tiene todo lo humano y lo terrestre y, al mismo tiempo, es Conciencia Divina, capaz de vivir en el mundo consciente de su Naturaleza Divina.


Darío Lostado
(Despertar A La Conciencia Día A Día)


lunes, 9 de agosto de 2010

¿CRECIMIENTO ESPIRITUAL?


Se habla muchas veces del crecimiento humano o espiritual de la persona. Y pareciera que crecer consiste en adquirir virtudes, perfeccionar ciertas cualidades...,etc.

Pero mi voz me dice

Tú eres ya en el presente todo lo que puedes llegar a ser como persona. Puedes adquirir conocimientos sobre distintas materias, puedes ejercitar ciertas cualidades, puedes adquirir unas determinadas habilidades... Pero todo ello es posible porque la potencialidad ya estaba en ti. Dicha potencialidad se actualiza, se manifiesta en actos externos en un momento determinado. Pero cuando esa potencialidad se actualiza no eres más de lo que eras.
Un aparente pordiosero que tiene guardado un gran caudal de dinero, mientras no muestra su fortuna aparece como pordiosero. Pero aún en el caso de no mostrarla ni emplearla, él es rico. Incluso puede darse el caso que muera de miseria por no usar su dinero para subsistir y habremos de convenir que era rico aunque muriera como pobre pordiosero.
Tú eres ya rico. Tú tienes todo lo que puedes llegar a desear. Únicamente hace falta que todo lo que eres lo conozcas y lo expreses. La existencia humana es una permanente manifestación, experiencia diaria y un progresivo crecimiento de la consciencia.

Tú no creces como persona. Lo que sí crece en ti es la consciencia de lo que eres. Cuando tu consciencia sobre tu realidad verdadera es más clara y más amplia, tu vida va cambiando. De egoísta pasas a ser generoso. De intransigente, comprensivo. De duro y cruel, suave y amable. De impaciente, paciente, etc., etc.
Las virtudes y cualidades son el fruto y manifestación de la mayor claridad y amplitud de consciencia. Cualquier mejoramiento de conducta que no sea fruto de amplitud de consciencia sino del temor, de la imposición autoritaria, conveniencia social... es crecimiento inestable e inauténtico.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)


martes, 20 de julio de 2010

ESTADOS TENSIONALES


RELÁJATE, TRANQUILÍZATE




Toda actividad produce un desgaste, un cansancio.
Y si esa actividad se realiza en unas condiciones y en un ambiente de competencia, rivalidad, prisa agitación, temor, o presión de cualquier tipo que sea, se produce un estado anímico de tensión, de stress.
La vida moderna se caracteriza por una tensión y stress constante.
Esta tensión constante produce dos graves males en el ser humano: uno psicológico y otro fisiológico.
Los estados tensionales hacen perder el control y equilibrio de la personalidad y alteran las funciones fisiológicas del organismo.
Las alteraciones fisiológicas producen las enfermedades orgánicas.
Por eso, eliminar los estados tensionales es eliminar la causa de muchos conflictos y problemas en la convivencia humana y evitar también la causa de muchas enfermedades.
Y ¿cómo eliminar los estados tensionales?
Hay dos caminos.
O huir de la vida agitada y retirarse a la soledad, viviendo en un ambiente libre de rivalidades, de luchas, de temores, de prisas e inquietudes.., lo cual es inviable e imposible para el noventa y nueve por ciento de los seres humanos, o eliminar las tensiones acumuladas mediante la relajación física y mental.
Esta relajación física y mental, asequible a todos, además de aquietar y tranquilizar nuestro sistema nervioso, nos abre el camino para llegar a la profundidad de nuestro subconsciente donde, consciente o inconscientemente han ido grabándose tantas programaciones de temor, miedo, rencor, impotencia, egoísmo, etc..., y toda clase de elementos negativos que van inconscientemente conduciendo nuestras vidas.
Por eso para cambiar nuestros hábitos negativos, es necesario entrar allí, donde están arraigados, para desarraigarlos.
Debe distinguirse la relajación para descansar y la relajación para mejorar nuestros hábitos.
La primera es sólo de distensión y la segunda es de trabajo interior consciente en el subconsciente.


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)


martes, 13 de julio de 2010

AMOR



SIN ADJETIVOS POSESIVOS


Acostumbrados a poseer cosas y a apropiarnos de todo cuanto podemos, solemos hablar siempre con los adjetivos posesivos. Así decimos "mi" amor o "tu" amor...

Pero mi voz me dice:

No existe "mi" amor ni "tu" amor. El amor ES. El Amor es la consciencia de la identidad suprema. Amor es el sentimiento de sentirse UNO con el Ser. Una persona siente el amor o vive el amor o "tiene" amor en la medida que "vive lo que ella Es" Y vive lo que Es cuando tiene consciencia de su identidad esencial con el Ser Supremo o Dios. Entonces se siente UNO con El y con todos los demás.
A medida que esa consciencia es más limitada o más oscura o más imperfecta el amor también lo es, con todas sus consecuencias.

No existe "mi" amor como no existe "mi" aire o "mi" espacio.

El Amor Es, está ahí, en mí, en ti, en él... Cada uno participa de él como se propone participar.



El amor en sí no crece ni disminuye. Lo único que crece o disminuye es la consciencia que tenemos del Amor que somos. Y en esa misma medida crece o disminuye también la manifestación práctica y efectiva del mismo. Cuanto mayor sea la consciencia que tengas de ti mismo. Cuanto mayor sea la consciencia que tengas de ti mismo, más auténtico será el amor que tengas a las personas y cosas porque te sentirás más unido a Todo y a todos.

Este amor no es abstracto como algunos piensan sino que se concretiza en cada momento y situación que se vive.

Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

lunes, 28 de junio de 2010

TU ERES FELICIDAD



LA FELICIDAD ESTÁ DENTRO DE NOSOTROS

¿Por qué buscas esto o aquello, por aquí o por allá para ser feliz?
Aquel amigo mío se estaba volviendo loco, buscando sus lentes por toda la casa, cuando los tenía puestos ante sus propios ojos.
Es exactamente lo que nos ocurre cada día. Buscamos y buscamos lo que tenemos ante nosotros, dentro de nosotros.
Este es uno de esos graves errores en los que estamos metidos de lleno y del que son muy pocos los que se disponen a salir porque son muy pocos los que creen lo que estamos diciendo.
Si una persona tiene una gran fortuna en una cuenta de un banco, pero vive pobremente porque siempre ha creído que es pobre y así le han dicho durante toda su vida, le resulta difícil creer que es rico si alguien un buen día le dice que lo es.
Alguno me dirá: pero ¿cómo voy a creer que yo tengo o soy la felicidad si me siento tan infeliz tantas veces en mi vida?
Te respondo que no tienes que creerme a mí ni a nadie. Solamente es necesario que veas por ti mismo y examines por ti mismo lo que ocurre y lo que hay en ti.
Es un gravísimo error el creer que la felicidad nos llega de afuera, de algo exterior a nosotros mismos. Y este error está tan profundamente enraizado en nuestra mente y nuestro nodo de pensar que lo que estoy diciendo es difícilmente aceptable para muchos.
En nuestra vida vivimos muchos momentos de gozo, de alegría, de felicidad. Pues bien, todo ese gozo, toda esa alegría, toda esa felicidad la sentimos porque ya está en nosotros. Más todavía, nuestra naturaleza consiste o es esa plenitud, esa felicidad. Y cuando no sentimos la felicidad se debe exclusivamente a que estamos ausentes de lo que somos, no vivimos lo que ya somos. Cuando estás esperando que alguien o alguna cosa te dé felicidad te pareces a un millonario que está pidiendo limosna en la calle y está deseando que pongan unas monedas insignificantes en su mano para sentirse feliz.
En este error de base se originan casi todas nuestras desilusiones, frustraciones y depresiones. Al estar siempre pendientes ansiosamente de ser felices con algo que queremos conseguir o que alguien nos debe dar y esperamos que nos dé, sentimos tristeza y frustración cuando eso no llega o quizá nos llega del signo contrario al que esperábamos.
Aunque pueda parecer a algunos algo exagerado, es completamente cierto y evidente que hemos de cambiar la polarización de nuestra vida dando un giro de ciento ochenta grados si queremos ser felices. En lugar de mirar y buscar afuera, hay que mirar y buscar adentro. El recorrido de la felicidad no es de afuera hacia adentro sino de adentro hacia afuera.
Suele decirse que en esta vida no se puede ser plenamente feliz. Y eso es absolutamente falso.
Lo que ocurre es que como creemos que la felicidad es algo así como un recipiente que debe llenarse de cosas y no podemos en esta vida llenarlo completamente de esas cosas porque no podemos conseguir todas las que caben, llegamos a decir y pensar esa absurda y generalizada frase.



Basta que nos demos cuenta de lo que somos y veremos que no hemos de recibir nada, que ya somos todo, que ya tenemos más de lo que podemos desear.
Puede argüirse que son pocos los que llegan a darse cuenta de lo que son y se sienten felices. Pero afortunadamente no es una sola persona la que vive por lo que es. Son muchas.
Es curioso y paradójico advertir que en nuestra sociedad generalmente cristiana, al menos teóricamente, parezca una utopía lo que estamos diciendo, cuando el mismo Cristo dijo clarísimamente que el reino de los cielos está dentro de nosotros mismos.
El cielo no es por tanto, algo que hay que conseguir para después de muertos, sino algo que ya está en nosotros. Y no es ni consiste en nada que podamos conseguir de afuera sino que ya está en nosotros tengamos o no tengamos cosas de afuera.
Lo que ocurre es creer que la felicidad consiste en conseguir algo y al no poder conseguir ese algo con las cosas de esta vida nos hacemos la ilusión de que nos lo darán en la vida después de la muerte. Y entonces nadie nos dará nada. Lo que ocurrirá entonces es que desaparecerá la ignorancia de nuestra mente en la que estamos metidos ahora y al no existir los límites de los sentidos y la mente veremos a Dios cara y cara, que es lo mismo que ver al Dios que vive en nosotros.
El reino de los cielos que ahora existe en nosotros, lo veremos y disfrutaremos sin las limitaciones de nuestro cuerpo, las oscuridades de nuestra mente y las pequeñeces individuales de nuestro ego.
Entonces no seremos más, sino que desaparecerá la ignorancia, desaparecerán los velos que no impiden ahora ver, gozar y ser lo que somos. La muerte por tanto es la liberadora de nuestra ignorancia y de las limitaciones que nos impiden ver, gozar y ser. Por eso, los que se liberan ahora, en esta vida presente, de la ignorancia y las limitaciones que nos impone la mente y llegan a VER y comprender lo que somos, saben que ya somos plenitud y nada ni nadie puede darnos un ápice de felicidad, porque ya somos toda la felicidad que podemos llegar a soñar. Esa es la verdadera liberación. Esa es la verdadera realización humana: Liberarnos de la ignorancia sobre nosotros mismos y ver y vivir la Realidad que ya somos.
Mientras no nos convenzamos de que para ser y sentirnos felices no nos hace falta nada, absolutamente nada más que darnos cuenta de lo que somos, no sólo intelectual sino vivencialmente, jamás podremos gozar profundamente la verdadera felicidad.
Nuestra vida actual está basada en unos ciertos condicionamientos mentales. Pensamos que el día que se cumplan esos condicionamientos seremos felices. Si encuentro el trabajo que quiero y me gusta, si logro tal situación económica, si tal o cual persona me llegan a querer como yo deseo, si logro tener la fama y el prestigio que busco, si tengo la casa o las cosas que me gusta tener, si puedo comprar el auto que toda la vida he deseado, si tengo buena salud y mi familia esta unida alrededor de mí, si...
Infinitas condiciones que no se darán nunca juntas. Pero aunque se dieran quedaría siempre la espada de Damocles pendiente sobre nuestra cabeza de que todo eso puede perderse, puede quebrarse en cualquier momento. Siempre pendientes de algo que no depende enteramente de nosotros sino de infinitas circunstancias exteriores. Es penoso vernos a nosotros mismo mendigando constantemente de la vida las migajas que se caen de la mesa, siendo nosotros mismos los dueños del banquete.
Vivimos bajo unos condicionamientos mentales que desde niños se nos han ido imponiendo. Se nos ha enseñado una jerarquía de valores en cuya cúspide está el tener cosas, fama, prestigio... y hemos llegado a creer que arribar a esa meta es ser feliz.
En algunos pueblos orientales no era así, hasta que se les contagió la mentalidad occidental.
Recuerdo aquel santón, pobremente vestido, a la puerta de un templo. Su cara era el verdadero reflejo de la felicidad.
Estoy escuchando ya las objeciones de los que se creen muy progresistas y adelantados. Les oigo decir que esas personas o esos pueblos no han evolucionado y se han quedado sumidos en la miseria por esa actitud de falta de ambición y competencia. No es así. Pero aunque así fuera ¿no es acaso el fin del progreso técnico y material el dar al hombre más felicidad? Ellos la tienen sin ese endiosamiento del progreso.
Pero no se trata de contraponer felicidad a progreso. Se trata de ver y comprender que la felicidad no va a remolque del progreso técnico-material. Se trata de ver claro qué es fin y que es medio, relativamente útil, aunque no necesario y mucho menos imprescindible. Se trata de liberarse de la esclavitud de los condicionamientos absurdos y falsos para ver que eso es lo primero y que todo lo demás debe ir a remolque de lo que es primero, y no a la inversa. Se trata de ver que ahora en la condición actual nos sentimos felices o infelices dependiendo de unas ideas inestables cuando yo soy una realidad y las ideas no son ni siquiera esto. Son únicamente ideas, que lo mismo que son de felicidad pueden serlo de infelicidad.
Es lamentable que estemos constantemente dependiendo de las ideas que llegan u ocupan nuestra mente para ser felices o infelices. Nos dan una noticia buena y nos sentimos felices. Si la desmienten y nos dan la contraria, nos sentimos abatidos. Y así andamos de un lado a otro arrastrados por unas simples palabras o ideas cambiantes y volubles.
Es decir, que la felicidad está donde está, dentro de nosotros. Pero la puerta queda cerrada mientras existen los bloqueos mentales por los que se nos impide gozarla directamente. El día que nos liberemos de los condicionamientos mentales podremos contactar directamente con la realidad gozosa que somos.
Suele decirse frecuentemente como un extraordinario descubrimiento que como es nuestra mente, así es nuestra vida o también que somo lo que son nuestras ideas. Esto es lo que suele ocurrir. Pero no es de ningún modo lo que debería ser si fuéramos conscientes de lo que somos.
Casi todos los métodos mentales se dirigen a cambiar nuestro modo de pensar. Se pretende cambiar la mentalidad que llaman negativa en una mentalidad positiva. Y ciertamente se de un cambio en el modo de pensar y vivir. Es decir es un mejoramiento mental que acarrea un mejoramiento en el modo de sentirse. Pero aun suponiendo que esas ideas inestables duraran toda la vida, tenemos que convenir en que estamos viviendo sobre algo ideal, algo no real. Y por supuesto siempre expuestos a que esas ideas se las lleve cualquier leve viento y nos quedemos desmantelados en nuestro tinglado mental.
Mientras viva de ideas sobre mí mismo, en lugar de vivirme directamente lo que soy, estoy engañándome a mí mismo por bien intencionado, bello y agradable que sea el engaño.
Ninguna idea puede suplir ni remotamente a la realidad. Por eso ante este problema existen diversas posturas:
Unos no llegan a entender todo esto ni siquiera intelectualmente porque su mente está demasiado condicionada con otras ideas.
Otros lo entienden intelectualmente pero como una teoría simplemente.
Otros lo ven claro. Saben que esto es así y no puede ser de otra manera, pero la fuerza de la constumbre de vivir como todos y como siempre han vivido hace que se quede en puro conocimiento intelectual y teórico.
Otros no solamente lo ven y lo comprenden sino que lo van viviendo, aunque se vea de vez en cuando interrumpido por decaimientos o condicionamientos externos.
Y otros finalmente lo viven en toda su extensión y con todas las consecuencias. Son las personas realizadas. Son los auténticamente felices. Estas personas no son necesariamente personas cultas o insertas en ciertos movimientos espirituales. Son personas simples que han sabido abrirse a la sabiduría interior y ésta se ha hecho presente en ellas. Todos podemos ser una de esas personas. Solamente hace falta tener una aspiración sincera, profunda, verdadera, desinteresada, y libre de fines ruines y egoístas, para conocer la verdad de nosotros mismo, anteponiendo este deseo a cualquier otro por importante y sano que parezca.



Cuando llegamos a la verdad de nosotros mismos nos damos cuenta de que no necesitamos buscar nada afuera para ser felices porque ya lo somos todo.
Entonces nos damos cuanta de que todo lo que llamamos nuestro interior, como es nuestra mente consciente o inconsciente, no es sino un mecanismo más o menos útil, más o menos influyente pero no nuestro verdadero ser, no nuestra realidad central que es el Único Ser, la única Realidad, el mismo Dios como solemos llamarlo.
Así nos damos cuenta de que el problema de ser feliz o no, depende de saber dónde está la felicidad.
El estar más o menos satisfecho en la vida depende de tener más o menos cosas, quizá. Pero la felicidad no es eso.
Solamente cuando veamos claro que nadie ni nada nos va a dar lo que ya somos, podremos sentir la felicidad que somos.



Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)