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lunes, 31 de enero de 2011

LA AUTÉNTICA ESPIRITUALIDAD.


Algunos recurren a la espiritualidad o vida espiritual, como refugio y defensa de los contratiempos y derrotas que han sufrido en la vida existencial diaria, tratando de compensar con lo que ellos llaman su espiritualidad, los fracasos e impotencias humanas frente a los problemas cotidianos.

Otros encubren o disimulan su cobardía, con actitudes o prácticas religiosas en las que se sienten protegidos y a salvo de lo que llaman la maldad y corrupción del mundo y de los hombres.




Es una burda traición a la espiritualidad, usarla como compensación de intereses egoístas.

La espiritualidad es la actitud con que la persona encara cualquier situación de su existencia desde lo profundo de su ser.


Daarío Lostado
(Mensajes De Verdad)


jueves, 16 de septiembre de 2010

PERSONALIDAD IMPERFECTA


Muchas personas que están tratando de recorrer el camino espiritual y su mejoramiento interno, sufren y se lamentan porque ven que no avanzan suficientemente. Ven sus defectos cada día iguales o mayores que el día anterior. Y esto les causa tristeza y fastidio y hasta desesperación.

Pero mi voz me dice:

Todos tus defectos, toda tu imperfección, vista desde tu estado imperfecto, desde tu nivel bajo de desarrollo es un auténtico fastidio y tormento, porque tu "ego", señor y dueño de tu imperfección, empujado por la vanidad y la autocomplacencia, se siente contrario y humillado al no verse perfecto.

Photo by Guillem.


Pero esos mismos defectos, esa misma imperfección, vista desde la Plenitud, desde el nivel de tu consciencia, despierta y desarrollada, los ves como algo normal y natural, propio de tu personalidad imperfecta y limitada por naturaleza. A la persona desarrollada no le extrañan ni los defectos de los demás ni los propios. Sabe que la personalidad es el ropaje con que vivimos la existencia encarnada con que estamos manejándonos en esta vida y sabe que la limitación e imperfección es propia de su naturaleza.
Si tienes plena consciencia de ti, verás y considerarás tanto a tus imperfecciones y personalidad y al "ego" que es el dueño y sostén de ella, como lo que realmente son, como unos auténticos enanos exigentes que pretenden ser gigantes.
Es claro. Las personas desarrolladas son comprensivas y pacientes con sus defectos como con los ajenos. Al contrario, las personas en un nivel elemental y bajo en su desarrollo son exigentes e incomprensivas consigo mismos, como con los demás.


Darío Lostado
(Pero Mi Voz Me Dice)


martes, 31 de agosto de 2010

¿LO MATERIAL OPUESTO A ESPIRITUAL?


Me decía en una ocasión una señora: Ustedes las personas espirituales...

Yo la corté inmediatamente y le dije: Señora, no hay personas espirituales y otras no espirituales. Hay maneras de vivir las cosas con espíritu o actitud desde el fondo de sí mismo o desde la periferia de nosotros mismos. Pero todos somos lo mismo como personas. Lo que distingue a unas personas de otras es la actitud interna con que se vive la vida o se hacen las cosas.

Existe ciertamente un problema que afecta a la mayor parte de la gente en esa dicotomía creada entre lo espiritual y lo material.

Por una parte vivimos inmersos en un mundo en el que necesitamos de ciertas cosas materiales y por otra sentimos que algo nos está reclamando la atención y la vida, hacia unos valores superiores.

La causa de esta oposición de fuerzas está en nuestra formación. Se nos enseñó que para ser buenos hemos de renunciar a las cosas materiales. Y así se originó esa lucha interna.

Por una parte la persona quiere desarrollarse y realizarse a través de la lucha por conseguir ciertos objetivos terrestres o materiales. Pero dentro, están resonando las enseñanzas recibidas de que hay que tender hacia objetivos más espirituales.

Ante este dilema la mayor parte de la gente toma un camino neutro de pacificación en el conflicto.

Por una parte estas personas tratan de ocuparse para lograr una vida material cómoda para sí y los suyos y por otra se adhieren a ideologías y prácticas más o menos espirituales con lo que tranquilizan su inquietud. Siguen la política del mono: mientras quedan agarrados a una rama con la cola, agarran otra rama con las manos. Es la tendencia a la seguridad.

Pero cuando la persona trata de buscar verdadera explicación y solución a su problema no queda tranquila con esta solución media o mediocre.

Las personas que buscan la solución verdadera siguen preguntándose por qué ha de haber oposición entre lo que llaman material y lo que llaman espiritual. Cómo es posible que la Vida que es Una, esté o tenga que estar dividida en nosotros, en la práctica diaria.

Porque la verdad es que no hay una vida espiritual y otra material. No. No puede ser.




Lo que ocurre es que la Vida aparece dividida en muchas facetas o aspectos cuando yo me sitúo en una sola parte de ella identificado y encerrado en una parcela determinada. Es por tanto mi mente o mi mirada la que provoca esa aparente división de la Vida. Si la viviéramos desde el centro mismo veríamos que no hay alto ni bajo, bueno o malo, derecha o izquierda.

Es lo que nos ocurre con nuestros antípodas. Si a mí me dicen dónde está el cielo señalo arriba, el espacio encima de mi cabeza. Si se lo preguntan a mi antípoda que vive en la parte opuesta del planeta señalará también arriba de su cabeza que es precisamente lo opuesto a lo que era arriba para mí. Si en cambio nos colocáramos en el centro de la tierra no habría arriba ni abajo.

La solución por tanto estaría en ver la vida en toda su complejidad desde el centro de ella misma. Y para colocarnos en el centro no hay otro camino sino VIVIR, VIVENCIAR la Vida no desde una ideología determinada sino en sí misma, VIENDO que todo es expresión de la misma y única Vida pero que la calificación es de la mente individual de cada uno que ha creado valores y nombres a los distintos aspectos de la Vida.

Vivimos tan identificados con nuestro cuerpo, con nuestras cosas, con nuestro prestigio, que hemos llegado a creer que cuanto mejor se vea nuestro cuerpo, más cosas y más prestigio tengamos, somo más, valemos más. Y así nos lanzamos a la conquista de cosas y más cosas, de valorar nuestra apariencia física por encima de todo y llegamos a esclavizarnos de todo ese mundo exterior y material. Pero no es que esas cosas sean en sí malas. La que es mala es nuestra actitud obsesiva de tener y poseer. Todas esas cosas que llamamos materiales son la corteza que contiene el fruto. Pero son necesarias. Son fruto también. Cama el árbol, como las ramas puesto que todo forma una unidad y no existe lo uno sin lo otro.

Todos somos espirituales en lo que somos interiormente y todos somos materiales por el cuerpo en que vivimos y las necesidades que éste tiene.

Pero el que la vida de una sea espiritual, no consiste en las cosas que se realizan sino en la actitud y en el nivel desde el que se realizan.

Tan espiritual puede ser el labrar la tierra, fregar los platos o escribir a máquina como el estar en oración íntima con Dios. Porque todo lo otro puede y debe ser un acto de oración o identificación con LA VIDA o Dios si se hace desde lo más íntimo de un mismo y con lo mejor de uno mismo.

Lo que da calidad o altura a nuestras acciones no es el objeto mismo de la acción sino la calidad o el nivel desde el que actúa el sujeto de la acción.

Cuando Dios crea o mantiene en el ser a un escarabajo es igualmente divino que cuando crea una rosa o un ser angelical.

Si aprendiéramos a ver y vivir desde el fondo de la Vida misma no existirían tantos conflictos inútiles en nuestra concepción de las cosas, de nuestros actos y de la vida.




Todo es Vida y la Vida es UNA.

Las divisiones son producto de nuestra mente.

Si vivimos desde esa Vida Una y no tanto conducidos por las parcelas divisorias de nuestra mente, eliminaremos muchos conflictos surgidos por lo que creemos material o espiritual.


Darío Lostado
(Vivir Como Persona)


lunes, 9 de agosto de 2010

¿CRECIMIENTO ESPIRITUAL?


Se habla muchas veces del crecimiento humano o espiritual de la persona. Y pareciera que crecer consiste en adquirir virtudes, perfeccionar ciertas cualidades...,etc.

Pero mi voz me dice

Tú eres ya en el presente todo lo que puedes llegar a ser como persona. Puedes adquirir conocimientos sobre distintas materias, puedes ejercitar ciertas cualidades, puedes adquirir unas determinadas habilidades... Pero todo ello es posible porque la potencialidad ya estaba en ti. Dicha potencialidad se actualiza, se manifiesta en actos externos en un momento determinado. Pero cuando esa potencialidad se actualiza no eres más de lo que eras.
Un aparente pordiosero que tiene guardado un gran caudal de dinero, mientras no muestra su fortuna aparece como pordiosero. Pero aún en el caso de no mostrarla ni emplearla, él es rico. Incluso puede darse el caso que muera de miseria por no usar su dinero para subsistir y habremos de convenir que era rico aunque muriera como pobre pordiosero.
Tú eres ya rico. Tú tienes todo lo que puedes llegar a desear. Únicamente hace falta que todo lo que eres lo conozcas y lo expreses. La existencia humana es una permanente manifestación, experiencia diaria y un progresivo crecimiento de la consciencia.

Tú no creces como persona. Lo que sí crece en ti es la consciencia de lo que eres. Cuando tu consciencia sobre tu realidad verdadera es más clara y más amplia, tu vida va cambiando. De egoísta pasas a ser generoso. De intransigente, comprensivo. De duro y cruel, suave y amable. De impaciente, paciente, etc., etc.
Las virtudes y cualidades son el fruto y manifestación de la mayor claridad y amplitud de consciencia. Cualquier mejoramiento de conducta que no sea fruto de amplitud de consciencia sino del temor, de la imposición autoritaria, conveniencia social... es crecimiento inestable e inauténtico.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)


lunes, 21 de junio de 2010

MUNDO REAL


MUNDO ESPIRITUAL


El mundo espiritual es el único mundo real, aunque comúnmente se piensa lo contrario.

La vida real es únicamente la del espíritu.

Nuestra vida no comienza con nuestro nacimiento físico y termina con la muerte corporal.



Todo lo que está en permanente cambio es necesariamente irreal, porque en ningún momento es idéntico a sí mismo.

Los seres físicos no son sino algunas de las infinitas manifestaciones visibles, fugaces e ilusorias, con que se manifiesta La Vida Real.

Si superas la ilusión de lo visible, podrás sentir la realidad de Lo Invisible.

Para un verdadero sabio, nada nace, nada muere. El Todo Es lo que está fuera de todo tiempo. Todo se disuelve en Él.


Darío Lostado
(Mensajes De Realización)


sábado, 3 de abril de 2010

ESPIRITUALIDAD


LA VIDA ESPIRITUAL



La quietud y armonía provienen siempre del Ser o espíritu interno.

La vida espiritual consiste en vivir desde el Ser interior, que todo lo vivifica. Por lo que todo es obra suya, todo es espiritual, si se vive desde el espíritu.

No se buscan en la vida espiritual tan sólo la paz y el sosiego interno sino, ante todo, la transformación de nuestra vida, el cambio de los valores humanos.

Este cambio no se realiza con ritos o actos externos religiosos sino con nuestra actitud permanente de atención e identificación con nuestro ser o espíritu.

La espiritualidad no es patrimonio de religión alguna. Es la expresión profunda de la conciencia humana que vive del espíritu para el espíritu.


Darío Lostado (Mensajes de Verdad)