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domingo, 10 de febrero de 2013

INSTRUMENTO


"Debí haberlo hecho de otra manera", "No debí haber sido como fui", etc., son pensamientos y frases que suelen decirse. Son pensamientos de la mente dual.

Si llegamos a ver que nosotros, cada uno, somos como los brazos de la Fuente o Dios, nos daremos cuenta de que todo lo hace Él. Nosotros sólo somos instrumentos más o menos aptos de su acción.

Todo lo que yo hice  lo hizo la Fuente o Dios a través de mí. Si lo vemos claro, no habrá en nosotros ni orgullo ni remordimiento.

No debemos tener ansiedad. No tenemos motivo para ello.


Sólo debemos ocuparnos de ser instrumentos conscientes de que estamos en las manos del único y verdadero Hacedor, la Fuente, Dios.

Las expectativas de nuestro ego mental no tienen sentido. Solamente tienen sentido en el concepto común de la humanidad, pero el hecho de que sea un concepto común y ordinario en la mayoría de las personas no lo convierte en correcto. También es común para la mente ordinaria pensar o sentir que somos cada uno, individuos autónomos e independientes, y es un craso error.

No somos nosotros los auténticos hacedores de nuestras acciones sino instrumentos de ellas, instrumentos en las manos del Ser Absoluto.


Darío Lostado
(Despertar A La Conciencia Día A Día)

martes, 16 de octubre de 2012

SIN EXIGENCIAS NI CONDICIONES

Cuando alguien nos pide algo, nos disgusta que nos ponga exigencias y condiciones a su petición.
A Dios también se le suelen poner exigencias necias.
Él es la Inteligencia Absoluta y sabe muy bien lo que necesitamos. Y sabe cómo y cuándo dárnoslo.
A Dios no le sabe mal nada, ni se enoja con nuestras torpezas y necedades. Pero con nuestra torpeza, al pedir y exigir nos cerramos la puerta y estamos obstruyendo la generosidad divina.
Pedir con pretensiones es interferir con nuestra personalidad individual. Y los deseos de la personalidad hacen que nuestra petición no proceda de nuestro interior sino de los caprichos superficiales de la persona.
Cuando nos dirijimos a Dios con exigencias, estamos orando a un dios falso. Y los dioses falsos son sordos e inútiles.


La única postura digna de presentarse ante el Ser Absoluto es hacerlo con sencillez y disponibilidad total.
Basta con decir: Tú sabes muy bien lo que me hace falta y sabes el modo mejor de solucionar mi necesidad.
Él siempre nos da lo que necesitamos. No lo que pensamos que necesitamos, sino lo que realmente nos hace falta, que no siempre suele ser lo mismo que nosotros deseamos.

La razón de no recibir lo que precisamos reside en la falta de disponibilidad y apertura sencilla.
Si te presentas ante Dios con estas disposiciones, aun sin pedir recibirás lo que necesitas.


Darío Lostado
(Tu Vida Tiene Sentido)

domingo, 13 de marzo de 2011

EN LA TOTALIDAD DE LA VIDA


Sabemos que el Ser Infinito está en cada cosa, en cada piedra, en cada flor, en cada ser. Pero nosotros sólo vemos las cosas, las piedras, las flores y los seres físicos, y dejamos de ver a Aquel que los hace ser.

¡Sería tan sencillo ver a Dios en cada persona, en cada acontecimiento, en cada cosa...!


La relación personal sería entonces cordial y un camino recto hacia la paz e integración total y verdadera. Pero sólo vemos las apariencias de las personas y no el fondo de ellas, lo que las hace ser, la divinidad que las anima en cada instante.

Es propio de superficiales, ver lo periférico y superficial de la vida.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)


jueves, 10 de marzo de 2011

SOMOS DIVINOS


Vivimos en un mundo lleno de mitos e idolatrías. Todas las idolatrías son necias y absurdas. El espectáculo de las masas de gentes delirantes frente a sus ídolos deportivos, musicales, etc... es un signo de despersonalización colectiva.

Es un lamentable sinsentido la idolatría de las personas, cualquiera que sea su condición o estado.

Las personalidades son limitadas y deficientes. Si nuestra lucidez fuera clara, veríamos más el fondo, el Ser que anida en toda persona y valoraríamos lo realmente valorable. Eso jamás nos decepcionaría. La experiencia, en cambio, nos dice cuántas desiluciones y decepciones se sufren cuando se crea un mito alrededor de una persona.




Todas las personas son expresión de Lo Divino. Pero no te quedes en las apariencias de lo exterior.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)


lunes, 27 de septiembre de 2010

FALSOS DIOSES


Muchos aferrándose a la letra de Las Escrituras
amenazan con venganzas y castigos divinos.

Un dios vengador es un dios falso.


Darío Lostado
(Ama Y Haz Lo Que Quieras)


sábado, 18 de septiembre de 2010

TÚ ERES EL TEMPLO


Siempre desde niño, me han llamado la atención esos elegantes y lujosos templos y catedrales, levantados supuestamente en honor de Dios. Y siempre he pensado que Dios ni quiere ni necesita elegantes y artísticos templos materiales sino el templo del corazón de cada hombre, donde se sienta en su casa, por el amor y la calidez del alma de cada uno.

Algunos dicen que ambas cosas son necesarias. Pero en verdad sólo una cosa es necesaria. ¿Sirven los elegantes y ricos templos para esa sola cosa necesaria?



Si por cada templo material hubiera un corazón que fuera templo y altar del amor divino, quizá veríamos a Dios vivir entre nosotros sin reservas ni misterio.


Darío Lostado
(Mensajes de Amor)


domingo, 12 de septiembre de 2010

SABER DAR. SABER RECIBIR


Tú has visto muchas flores, muchas veces.
Pero ¿has mirado, has observado una flor?
Una flor del campo, una flor cualquiera.
La flor nos habla. Sin palabras.

He estado en el campo y he tomado una flor silvestre.
Su colorido espontáneo y puro, su agradable perfume sin mezclas, el orden y perfección de sus pétalos sin artificio, su brillante luminosidad, su suave sencillez...
Y he recibido su mensaje: El dar y el recibir.
Dar y recibir.
Sin regateos y sin exigencias.
Sin regateos y sin exigencias.
Sin tanto-cuanto.
Las flores reciben luz, calor, agua, frescura, admiración y cariño.
Las flores dan belleza, aroma, colorido y alegría.
Toda la vida es un constante dar y recibir.
Y la flor es un bello y sencillo exponente de vida.

Nosotros, hombres, los seres de la creación en quienes palpita en su más alta expresión la vida, con su naturaleza casi divina, vivimos muchas veces de espaldas a la misma vida.
Pasamos junto a las flores, junto a tantos seres vivos, sin escuchar el mensaje de la vida.
Vivimos preocupados por nuestras pequeñas ambiciones, nuestras ridículas vanidades, nuestros negros pensamientos de venganza, nuestros groseros deseos materialistas, nuestra inquietud constante por tener más cosas, más comodidades más gustos sensibles, más recompensas, más alabanzas...

Hemos de aprender de las flores que la vida es un dar y recibir. Sin egoísmos. Sin actidudes orgullosas.


Hay que estar abierto tanto a dar como a recibir. Sólo los orgullosos y engreídos creen que no necesitan nada de nadie.
Sólo los egotélicos ruines creen que el mundo es sólo ellos y para ellos.
El pan que comemos cada día está dado por muchas manos. Todo lo que tenemos es recibido.
Con un precio o sin precio.
No todo lo hemos pagado con dinero.
(El dinero solo es un convencionalismo de los hombres.)
Mirad las aves del cielo, mirad las flores del campo. Esa lección bíblica, la tomamos como si fuera una broma.
Dan y reciben gratis.
Están sencillamente abiertas a la vida. ¡Hemos recibido tantas cosas gratis!


El consumismo calculador nos ciega, nos nubla los ojos.
Y sólo vemos precios.
Te doy si me das. Te doy si me pagas.
Ponemos precio a nuestros favores.
Y ¿qué favor es si tiene un precio y se le exige un pago?
A la bondad que damos también le ponemos precio.
Si no nos devuelven con bondad, nos quejamos.
Y decimos con aire de suficiencia: A fuerza de golpes aprende uno en la vida que no se puede ser bueno.
Pero la vida enseña lo contrario.
El que da generosamente no se lleva nunca ninguna desilusión.
Porque da sin esperar ninguna recompensa.
Cuando damos mal. Interesadamente, nos desilusionamos al no encontrar la respuesta, al no recibir la correspondencia, la paga que esperábamos.
La flor, la vida nos enseña a dar generosamente, sin esperar la para de recibir algo. Ya hemos recibido antes. Por eso podemos dar.
Pero también hay que saber recibir.
No es fácil recibir con humildad y sencillez.
Porque es necesario reconocer que no nos bastamos solos, que somos parte de la vida, aunque sepamos que somos casi divinos.
¡Tenemos tantas capacidades internas sin desarrollar...!
Cuando las conocemos y desarrollamos nos sentimos más generosos y solidarios con la VIDA.
Hay que estar abiertos para dar como para recibir.
Hay que aceptar que necesitamos de los otros. Hay que aceptar que otros necesitan de nosotros. Unas veces será algo material y físico lo que debamos dar o recibir.
Otras veces será un poquito de amor, de conocimiento, de fe, de esperanza, de amistad...
Pero en cada momento hemos de estar dispuestos a dar y recibir.


Cuando nos cerramos para lo uno o lo otro, estamos bloqueando la vida. Y se produce el atrofiamiento.
Si el alimento no circula por todo el organismo, éste se atrofia en alguno de sus órganos o miembros.
En la sociedad cuando algunos miembros reciben pero no dan se produce también una atrofia, un desorden, un desequilibrio.
Hay que estar abiertos para dar y para recibir. Como la flor.


Darío Lostado.
(La Alegría De Ser Tú Mismo)


domingo, 29 de agosto de 2010

MAHABARATA


HOMBRE REALIZADO



El Mahabarata es el poema épico más largo del mundo. Es 3 veces más largo que la Ilíada y la Odisea juntas. Es un poema hindú 1.000 años anterior a nuestra era. En él se encuentra el célebre "Bhagavad Gita" como una joya de grandes enseñanzas.

En este poema se dice: "Te voy a revelar un gran secreto: Nada hay superior al hombre."

La palabra "hombre" está expresada con el vocablo manush, que significa "hombre realizado", "hombre completo".

Es importante distinguir entre el hombre común o vulgar y el hombre realizado, aquel que ha realizado su naturaleza, aquel que vive plenamente lo que es en su verdadera naturaleza profunda.

Los místicos de todas las religiones o los no pertenecientes a religión alguna han coincidido en que la naturaleza profundo del ser humano es divina.

"Sois dioses e hijos del Altísimo", dice la Biblia.

Nada hay superior en el universo a un hombre realizado, consciente de sí mismo, porque este ser tiene todo lo humano y lo terrestre y, al mismo tiempo, es Conciencia Divina, capaz de vivir en el mundo consciente de su Naturaleza Divina.


Darío Lostado
(Despertar A La Conciencia Día A Día)


sábado, 17 de abril de 2010


LA MALDAD.

Si tuviéramos ojos limpios e inocentes veríamos cómo en todos y en todo está Lo Divino palpitando y tratando de expresarse en formas infinitas. Sólo vemos la manifestación, pero no al que se manifiesta. Por eso, vemos en el mundo tantas cosas malas.
Si mirásemos más al fondo, veríamos que lo que llamamos mal o maldad, tan sólo está en la periferia, no en el fondo. Si ahondamos un poco, nos encontramos siempre con la Bondad, La Belleza y El Amor que sostiene y mantiene en el ser todas esas manifestaciones imperfectas. Su imperfección tan sólo se debe a su naturaleza limitada y a la imperfección de nuestra mente.
Los que son malos lo son por ignorancia.
Y nosotros los llamamos malos también por ignorancia.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)