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domingo, 13 de octubre de 2013

TODO ESTÁ EN EL INTERIOR.


Nadie encuentra La Verdad, nadie encuentra a Dios prescindiendo de su propio ser.
Nadie encuentra tampoco la verdad de sí si no se desprende y aniquila a su falso yo.
Cuídate de las doctrinas que pretenden enseñarte la verdad fuera de ti, prescindiendo de tu conciencia.
Cuídate de quienes te hablan de un Dios lejano y separado de ti.


Todo lo que encuentres fuera de tu propio e íntimo ser son fabulaciones y creencias ilusorias y conceptuales, pero nunca la Realidad.
Todo lo valioso para ti lo has de encontrar en tu interior. La Realidad y Amor Absoluto también.


Darío Lostado
(Mensajes De Amor)


lunes, 11 de junio de 2012

CADA AMANECER ES UNA BENDICIÓN


Cada día, cada hora, cada instante puede ser el mejor de tu vida.

Mejor aún. Este instante, este momento de ahora en que lees estas líneas es el mejor de tu vida. Porque éste es el único que tienes. Este minuto en que yo estoy escribiendo estas líneas es para mí el mejor de mi vida.

Todos los momentos gratos y felices del pasado ya no existen. Puedo revivirlos con el recuerdo de mi memoria. Pero lo que únicamente cuenta es lo que pienso y siento AHORA. No lo que pasó o pensé en el pasado. En último caso es lo que ahora hago con aquel recuerdo que ahora lo hago presente en mi memoria.

Cada amanecer puedo ser una persona nueva.

Cuando abro los ojos por la mañana y empieza mi conciencia a ser dueña de sí misma es como si en ese momento empezara a vivir.

Es cierto que ante la sociedad los errores que cometí ayer, en el pasado, han hecho que piensen de una manera o de otra sobre mí, que4 tengan una opinión favorable o desfavorable. Pero quien vive pendiente de la opinión que puedan tener los demás sobre sí mismo, jamás podrá vivir tranquilo ni un solo instante de su vida, porque siempre habrá alguien que pueda pensar desfavorablemente.

Hoy puedo cambiar mi vida. Ahora podemos cada uno hacer lo más importante de nuestra existencia: despertar.

Ahora, en este momento puedes empezar a amar de verdad, olvidando los juegos y palabras sobre el amor.

Ahora puedes sentir la energía del vivir.

Ahora, en este momento puedes tomar la decisión más importante de toda tu vida; tu propia transformación, el cambio de vivir habitualmente inconsciente de ti mismo, a vivir cada instante presente a ti mismo, a lo que eres, piensas sientes y haces.

Este es tu momento.

El amanecer de hoy no ha sido un amanecer más en tu existencia. Ha sido el gran amanecer de tu vida.

Desde toda la eternidad este amanecer estaba destinado a ser "tu amanecer", el amanecer de tu despertar, de tu transformación. Esto que estás leyendo y pensando en estos momentos no son palabras simplemente optimistas. Es una verdadera realidad. Lo que te estoy comunicando en este momento es un amanecer mío que se repite cada día. Pero puede ser tu amanecer si tú así lo deseas.

Los amaneceres son de cada uno. El sol sale para todos por igual. Pero cada uno lo recibe según su estado o nivel de su conciencia.


No esperes al amanecer de mañana para despertar. Porque el amanecer de mañana va a depender algo o mucho del de hoy.

Hoy, ahora es tu momento.

El sol de esta mañana te ha envuelto en una bendición. Solamente aprovechan esta bendición quienes son conscientes de ella.

Mañana, cuando abras los ojos al amanecer, podrás decirte y sentir que ese amanecer es el mejor de tu vida. Y lo será con más razón si el de hoy es el mejor hasta hoy.

Cada amanecer es un repique de campanas en el corazón.

Cada día las campanas te llaman a despertar, a ver, a vivir de un modo nuevo.

Ningún día, ningún instante es igual al anterior.

Para quienes viven inconscientes de la riqueza de sí mismos cada día, cada año es igual, La rutina inconsciente diaria, convierte en monótona y amorfa la vida.

El vivir mecánico, automático y monótono paraliza a la persona, la atrofia y la destruye.

Cada uno puede empezar a vivir cada instante con un corazón más conscientemente amoroso. Sin imposición. Únicamente estando presente a ti mismo, que eres quien vive y se da cuenta de que vive.

Cada día es una nueva bendición.

Cada amanecer es una bendición para ti.


Darío Lostado
(Somos Amor)

domingo, 13 de mayo de 2012

CÓMO RESOLVER TUS PROBLEMAS


He visto la cara de desconcierto de ciertas personas que después de exponer su problema preguntan: ¿Cuál cree usted que es la solución?
El problema no existe, les digo.
El único problema eres tú.
El problema está en tu perspectiva. En tu modo de mirar y ver. El problema cambiará o desaparecerá cuando cambies tu perspectiva.
Mientras mires la vida, el mundo, las cosas con la perspectiva utilitaria, con la ideología que tienes, que ni siquiera es tuya sino adaptada porque te debe seguridad, comodidad o cierto bienestar, tu problema subsistirá.
Al querer solucionar un problema, mira primero si no eres tú el problema. O parte importante del problema.
Quizás sea tu forma de ver y pensar lo que tenga que cambiar primero. Y el problema se desvanecerá.
Si tu sentido de la vida es ser un gallito triunfador, todo lo que no satisfaga tus intereses y caprichos, será malo y lo considerarás un problema.
Los problemas no suelen estar en las cosas y en los demás sino en ti. En tu falta de Aceptación de la realidad que no tiene que ser necesariamente como tú quieras.
Habrá cosas que será conveniente que cambien.
Pero tu actitud abierta y de comprensión, tanto para entenderlas como para enfocarlas es indispensable para que empiecen a cambiar.
Si quieres resolver tus problemas empieza por la parte del problema que sólo depende de ti: tú mismo.
Quizás tus problemas y tus preocupaciones desaparezcan o se aclaren por lo menos, cuando soluciones el gran problema que eres tú, el gran problema que es tu visión y sentido de la vida.
Algunos, cegados por su orgulloso engreimiento, piensan que ellos están en la verdad, que ven muy bien las cosas y la vida y nada tienen que cambiar.
Cuando alguien piensa  que no tiene nada que cambiar y que su sentido de la vida es perfecto, es justamente cuando más necesita reexaminar su vida y su visión y sentido de la vida.
Dime de qué te glorías y te diré de qué careces.


Los problemas se iluminarán, se aclararán cuando enciendas la luz en ti, dentro de ti.
Enciende la luz. No pongas filtros de colores.
Asómate a la verdad sin miedo a su mensaje. Aunque sea un mensaje acusatorio.
La verdad es, a veces, amarga. Pero merece la pena sufrir ese amargor para disfrutar el gozo de la verdad. Empieza por el gran problema: la verdad de tu vida.
No te engañes. ¿Estás viviendo por ti mismo? ¿O estás viviendo presionado por convencionalismos, por el qué dirán, por conservar tu status y tu seguridad?
¿Piensas y sientes de verdad lo que hablas y lo que vives?
¿Vives lo que piensas y sientes?
Deja que la luz ilumine los rincones de tu interior que tienes miedo de descubrir.
Esa luz siempre ilumina muchos espacios oscuros que son algunos de tus principales problemas.
Para resolver tus problemas, empieza por aclararte. Empieza por descubrir la parte pequeña o grande del problema que depende de ti.
No empieces diciendo que el problema no está en ti.
Míralo con serenidad y sinceridad.
La solución quizás no está lejos, en los otros, sino en ti. Por lo menos en parte. En gran parte.
Empieza por esa parte.
Es fácil y muy frecuente querer ver la base de los problemas en la actuación de los otros, en las estructuras, en la casualidad, en el desatino o maldad de los demás.
Y como ahí no está la verdad, no se llega a su solución. Mira primero en ti, en tu perspectiva, en tu vida. Empieza por esa parte, Grande o pequeña, de la verdad. es la mejor manera y el mejor camino para resolver tus problemas.


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)

domingo, 22 de abril de 2012

FELICIDAD COMPLETA

Había quedado parapléjico en un accidente en el que perdió a su esposa e hijo.

Me preguntaba insistentemente: ¿Es posible en este mundo la felicidad completa?

Le contesté: En este mundo, aun en medio de las limitaciones y debilidades del cuerpo con el que vivimos, podemos llegar a experimentar un gozo profundo y pleno.

Todos los placeres sensitivos son siempre limitados y falibles.


El gozo pleno es del ser interior. Lo saborean quienes viven desde ese ser interno.

No se puede vivir la felicidad plena desde lo limitado de nuestros sentidos.

Cada uno puede vivir desde lo Infinito de sí.


Darío Lostado
(Mensajes de Alegría)


lunes, 26 de marzo de 2012

ATENTOS


Un camino sencillo y seguro para la transformación personal es la atención en cada instante, sobre sí mismo.

Cada hora y cada minuto debemos centrarnos en nuestra propia atención. Hazlo ahora, en este mismo instante en que lees estas líneas.

Si no estás atento a ti mismo, serás atrapado por la inconsciencia ciega y destructora.


No sólo es tu paz y libertad lo que vas a conseguir. También la eficacia de tus actividades externas y tu trabajo cotidiano se beneficiarán notablemente.

Ningún momento de tu existencia es comparable con este instante presente porque éste  es el único que tienes. Está todo tú atento a él. Y está atento, sobre todo, a quien atiende que eres tú.


Darío Lostado
(Mensajes De Verdad)

sábado, 24 de marzo de 2012

LA RAZÓN DE NUESTRA VIDA


He leído en algún autor famoso, que las razones de vivir han de estar forzosamente fuera de nosotros, en Alguien fuera de nosotros.

La razón de nuestra vida no está fuera de nosotros, porque ese alguien al que se refiere dicho autor está tan dentro de nosotros que es Él quien nos constituye en lo que somos.


¡Qué alegría da saber que lo más trascendente, lo que está sobre todas las cosas está constituyendo mi ser y mi vivir!

La razón de mi vida es expresar este Ser Trascendente, como la razón del rosal es dar rosas, tanto si hay alguien que las admire como si no.


Darío Lostado
(Mensajes De Alegría)


sábado, 10 de marzo de 2012

TU PAZ INTERNA


La paz auténtica, la serenidad inalterable, la felicidad permanente, dependen únicamente de tu interior.

Tú quieres tener esa paz. Pero si te observas verás que pasas toda tu vida, desde que despiertas por la mañana hasta que te duermes por la noche, mirando y dependiendo de lo de fuera, de los asuntos y problemas externos.


Das la explicación que, para sobrevivir, necesitas ocuparte de esas cosas...

es posible que sea así. Pero no exclusivamente de ellas.

Todo ese trabajo te acarrea tensión y lucha permanente.

¿Te ocuparás alguna vez de tu paz interna?

Es el único camino de tu felicidad.


Darío Lostado
(Mensajes De Alegría)



sábado, 25 de febrero de 2012

¿POR QUÉ ESTAMOS AQUÍ?


Todos los problemas que existen en el mundo, están en el interior de cada uno.
El ser humano tal y como existe "aquí y ahora" en este planeta Tierra es un ser autodesarrollante.
No sabemos cómo ni por qué pero lo cierto es que el hombre no está completamente hecho, "perfecto". Su misión en la vida es "hacerse", perfeccionarse, realizarse o lo que es lo mismo, hacer efectivo, llevar al acto lo que es en potencia.
Al olvidar esta su misión, el hombre se lanza en la vida a una actividad frenética por "realizar" una idea que tiene de sí mismo, que consiste en satisfacer ciertas exigencias físico-materiales de los sentidos y en sobreponer la idea de sí a la idea de los demás o lo que es lo mismo hacer que su ego o "yo" inferior esté siempre por encima del ego o yo inferior de los demás.
Y aquí surgen los problemas.
Los problemas los crea cada uno cuando en lugar de dedicarse a realizar su misión, su propia naturaleza verdadera, se lanza a defender y fortalecer ese fantasma imaginario que se ha creado de sí mismo.
Todas las guerras, todas las injusticias sociales, todos los conflictos humanos internacionales tienen su origen en los desajustes y conflictos internos del hombre. Y no del hombre abstracto sino bien concreto, en ti, en mí y en cada uno de los que caminan por la calle. Es cierto que los conflictos internos de los hombres que dirigen y gobiernan los pueblos y los Estados tienen más influencia e importancia que los de un simple ciudadano sin poder alguno en la sociedad. Pero cada uno de nosotros cooperamos a nuestro modo en ese estado de cosas.
Las ciencias psicológicas han creado e ideado terapias diversas para cambiar o mejorar la conducta humana. Las más avanzadas tratan de cambiar la actitud mental del hombre. Se dice que la mente con un determinado tipo de ideas conduce a un determinado tipo de conducta. Por tanto basta cambiar los contenidos mentales que son las ideas para que la conducta también cambie.
Hasta ahí todo eso es correcto.
Pero hay que resolver el problema base que es la base de todos los problemas.
Entre todas las ideas que albergamos en la mente, hay una que tiene la máxima relevancia e importancia en nuestra vida. Es la idea que tenemos sobre nosotros mismos.
Es evidente que siempre hemos de tener una idea sobre nosotros como la tenemos sobre todas las demás cosas. Pero lo grave y nefasto es que constituyamos y hagamos de esa idea el eje y centro de nuestra existencia y nuestras preocupaciones.
Eso es exactamente lo que se intenta cuando se propone como un gran método terapéutico el cambiar y mejorar la propia imagen. Es cambiar la idea que tenemos de nosotros mismos por otra más elevada y positiva. Así estamos constantemente dando vueltas alrededor de un mundo de ideas, planeando sobre un mundo irreal en lugar de aterrizar, posarnos y afianzarnos en la realidad de nosotros mismos.
Se trata de descubrir por vivenciación y experimentación al sujeto de todas esas ideas. Quién es el que vive en este cuerpo, quién es el sujeto y actor de estos pensamientos, quién es el que percibe más allá de todas las sensaciones y percepciones.
Cuando nos demos cuenta de que el origen de las ideas que tenemos de las cosas y de nosotros mismos no es otra idea ni el cerebro sino una energía-realidad consciente y amorosa, sutil, perfecta, omnipotencial y tengamos una experiencia directa de ello, eliminando y anulando todas las ideas preconcebidas por bellas y sanas que parezcan, entonces nuestra vida dará un giro radical y no necesitaremos de psicoterapias para cambiar de ideas o de imagen.


Nos han enseñado muchas cosas en el colegio y en la Universidad, pero no nos han enseñado a vivir. Es que son muy escasos los maestros de vida. A vivir sólo se enseña viviendo, como a amar sólo se enseña amando. De poco sirven las teorías, en esas dos asignaturas, que en realidad ambas son una sola. Lo importante es vivir consciente y amorosamente.
No nos han enseñado qué significa estar completamente vivos.
Nos enseñan cómo mantener vivo y robusto nuestro cuerpo. Pero no cómo estar completamente vivos y despiertos. Las preocupaciones de nuestros padres y educadores se han reducido a que nuestro cuerpo funcione lo mejor posible y que nuestra conducta se acomode lo más perfectamente posible a la sociedad en que vivimos.
Vivimos alejados de nosotros mismos. Es necesario volver al reconocimiento de nuestra verdadera identidad real.
No sabemos con exactitud qué somos porque no nos lo hemos propuesto como problema básico y fundamental.
Creemos que somos lo que en realidad no somos.
 No sabemos vivir porque no sabemos quién y qué es el que vive en esto que llamamos nuestro cuerpo, quién es el que vive esta vida que llamamos nuestra.
Las guerras, las crueldades, las injusticias... no son producto de unos cuantos señores más o menos locos, déspotas o ambiciosos. Somos todos, los que producimos y creamos ambiente de guerra. Vivimos permanentemente en pie de guerra porque vemos por todas partes actuales o potenciales rivales y enemigos.
La causa de las guerras y de las injusticias está en el corazón de cada uno de nosotros.
Has guerra, desunión y desintegración dentro de nosotros. Desintegración o lucha entre el consciente y el inconsciente, contradicción entre lo que realmente somos y lo que vivimos.
No somos lo que vivimos. No vivimos lo que somos. Vivimos lo que no somos.
Somos todos un cielo. Pero la vida de muchos suele ser un infierno o por lo menos un purgatorio.
Cada uno de nosotros somos una maravilla potencial.
Esa potencialidad puede actualizarse, puede realizarse cuando lo decidamos nosotros mismos. Pero únicamente lo decidiremos cuando lo veamos con toda claridad, cuando nos convenzamos de que esto no es una mera frase sino una auténtica realidad vivenciable y experimentable.
Vivimos dormidos. Mientras no despertemos, seguiremos viviendo este ensueño en el que estamos metidos creyendo que somos esto o aquello, que somos así y debemos ser asá. Todo son imaginaciones, sueños falsos, ideas e ideales. Muchas veces cuando vemos que no somos como deberíamos ser nos abandonamos al sueño de imaginar que alún día llegaremos a ser lo que imaginamos como nuestro ideal.
Todo esto es real. Aunque es posible que algunos de mis lectores lleguen a pensar que son unas simples remotas y bellas ideas.
Está muy lejos de mí la intención de acaramelar las mentes con un optimismo barato. No hablo de esperanzar de futuro sino de realidades presentes. Lo que digo no es válido para una vida posterior a esta. Sólo hay una vida. Cuando el cuerpo muere casi todo sigue igual. Solamente desaparecen las limitaciones del cuerpo material. Tu yo, tu ser, sigue vivo.
Lo más duro en el trabajo sobre la búsqueda de nosotros mismos radica en la dificultad de reconocer nuestros errores y falsedades. No nos gusta reconocer que vivimos engañando y engañándonos y que los seres más queridos también nos han engañado. Todo esto es muy duro y preferimos seguir en nuestro sueño antes que reconocer la verdad lisa y llana, que nos abriría la puerta de nuestra feliz y verdadera realidad.
Lo que yo propongo es un trabajo de investigación.
La investigación en las ciencias sociales se basa en buscar la naturaleza de la realidad fuera de uno mismo, en las cosas, en la materia, analizándola a través del cerebro, los sentidos externos y algunos sofisticados instrumentos que aumentan la capacidad de los sentidos orgánicos. Se investiga lo que se ve, lo que se oye, lo que se palpa, lo que se percibe por los sentidos y es medible, manejable y constatable.
El mundo occidental ha desarrollado esta clase de investigación en la medicina, física, química, biología, cibernética... Ha llegado a manejar hasta unos ciertos grados la materia, tanto la llamada viva de los organismos como la materia inerte.
La investigación de la vida interna humana en su aspecto más profundo e íntimo no puede hacerse a través de los sentidos ni puede demostrarse a los demás. Es un trabajo individual e intransferible por palabras.
La investigación interior no consiste en creencias ni en ideologías. Consiste en una visión clara interior de la propia realidad, de La Realidad.
Cuando esa visión se da, el que la tiene, siente el gozo de Ser la realidad siempre idéntica a sí misma. Entonces sabe quién y qué es él mismo.
Este estado de conciencia es posterior y superior al estadio de desarrollo que T. de Chardin llama la noósfera.
Cuando el ser humano llega a este estado de conciencia está preparado para contactar con otros niveles superiores del Ser.


La razón, la mente, los sentidos externos y los instrumentos sofisticados modernos nos proporcionan un tipo de investigación de la materia limitada. Pero no pueden darnos ningún conocimiento sobre la infinitud de La Vida y del mundo invisible que es el origen del mundo visible.
Los sistemas filosóficos empíricos solamente daban validez de realidad a todo y solo aquello que nos llegaba por los sentidos. Luego los racionalistas con su indiosamiento de La Razón, a la que levantaron incluso altares y estatuas, creyeron que el único medio fiable era la razón o la mente o el intelecto. Pero tanto la razón o la mente como el instrumento orgánico de que se sirve, el cerebro, son limitados. Con tales medios no se puede explorar lo más fino, lo más perfecto, lo más sutil. Lo más perfecto es siempre lo más simple, lo menos complejo.
Ahí se encuentra la dificultad de la investigación espiritual. Estamos acostumbrados a vivir de ideas y con ideas, siempre pendientes de la mente. Y la mente sólo sirve para lo complejo. No para lo simple. Lo simple solamente puede percibirse en la simplicidad del silencio mental con la luz de la inteligencia intuitiva y el sentir profundo más allá de los sentidos y las emociones.
Ver esto claro es una señal de demanda interior. Es señal de estar llamado a este trabajo de un nivel superior. Cada uno vive en su nivel. Cuando se siente la demanda de "algo" más, hay que trabajar o disponerse a "ese algo más". Entonces uno supera su nivel anterior y poco a poco va viendo que lo que antes le llevaba y satisfacía, ahora le deja indiferente. Y también a la inversa: las cosas que antes le molestaban y le hacían sufrir, ahora no le hacen mella alguna.
A medida que va subiendo el nivel de conciencia, la perspectiva y los valores cambian.
Antes teníamos quizá muchos proyectos de cosas y muchas metas. Ahora aquellos proyectos y metas han perdido fuerza. Y entonces uno se pregunta: ¿Cómo es posible que eso que antes me parecía la antesala de la felicidad ahora se vea como una tontería sin sentido?
A medida que se van descubriendo aspectos del mundo interior, los valores que daba a las cosas exteriores cambian.
Casa día vemos, que el mundo no es precisamente un paraíso. Una tras otra van cayendo y fracasando las teorías políticas, económicas, sociales...
Las ideologías y hasta las religiones no logran que nuestro mundo sea más humano y más feliz.
¿Qué hacer?
Si queremos que el mundo sea un poco mejor y más feliz solamente hay un camino que nosotros podemos y tengamos que recorrer. Cada uno puede hacer que su pequeño mundo, el mundo de su vida con parte de su entorno cambie de signo. Nadie puede impedirnos el vivir desde nuestro mundo interior. Es éxito seguro. Cada uno puede transformar su vida. Todos podemos ser hombres nuevos.
No hay que hacer muchas cosas. Solamente hay que hacer una sola: ser auténticamente en cada momento de nuestra vida expresión clara y directa de lo que somos en nuestra realidad profunda.
Muchos queriendo cambiar el mundo, olvidan lo más importante: cambiarse ellos.
Un joven le dijo a Ramana Maharshi si en lugar de trabajar en conocerse a sí mismo, no sería más importante ocuparse de la justicia social. A lo que el maestro respondió: Desde luego, si ello es realmente importante y necesario para tu equilibrio interior.
Poco podemos hacer realmente efectivo por el mundo si no tenemos equilibrio interior, si no hay justicia dentro de nosotros.
Cada uno está donde está, para ser realmente lo que es, para cumplir la justicia consigo mismo y con La Vida, con la naturaleza que ha recibido. ¿Conoces tu naturaleza? Ocúpate de conocerla a fondo para que cumplas LO QUE ERES.



Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)



viernes, 20 de enero de 2012

ORDEN INTERNO


Si eres de los que piensan y se quejan de que este mundo es un desastre, piensa que lo que hay en la sociedad es lo que hay en la conciencia de los que la componen.

En la sociedad hay desorden porque lo hay en la mente humana. Las organizaciones e instituciones políticas y sociales en favor de la paz y la justicia valen poco si las mentes de los individuos están impregnadas de ambición, codicia, egoísmo y rivalidades.


¿Por qué no empiezas a poner orden, justicia, paz y amor en tu conciencia? Entonces verás el mundo de muy diversa manera.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)

lunes, 16 de agosto de 2010

DIOS EN TI


Si supieras vivir en la presencia divina cambiaría tu vida totalmente.

Estar en la presencia de Dios no es pensar que Él está ahí frente a ti o junto a ti.

Vivir en la presencia de Dios significa vivir inmerso, unificado con Él. En esa presencia ya no hay dualidad de tú y Él sino sólo Su presencia que invade y colma tu vida.




No se trata de imaginar o pensar que Dios está junto a ti. Eso puede ser útil y provechoso, pero no es transformante del sentido total de tu vida. Solamente la presencia divina en ti hace que tu yo individual desaparezca, para que únicamente quede la Presencia divina. Ese es el acto permanente de amor entre tú y Él. Ahí está tu transformación auténtica.


Darío Lostado
(Mensajes de Amor)


miércoles, 7 de abril de 2010

EL PERDÓN


CARTA A MI ENEMIGO

¿Te acuerdas Tony de aquellos días en que te consumía la envidia?
Yo había logrado ganarme la amistad y simpatía de todos aquellos seguidores tuyos.
Es verdad que era mi interés particular el que ne empujaba a servirles y ganarme sus simpatías. Tú te sentías desplazado, olvidado, postergado. Tenías motivo para atacarme. Y me atacaste. Y me calumniaste. Y yo me sentí víctima. Tú fuiste mi víctima y yo tu víctima.
Ni tu tenías la razón. Ni la tenía yo.
No era la razón sino el amor propio ofendido el que gritaba, el que se ocultaba en tí contra mí y en mí contra tí.
Era la pelea de dos niños ofendidos.
¡Y pensar que tú y yo nos tenemos por personas serias e importantes!!!
Para tí era muy importante el seguir siendo líder y gallito y para mí lo era el llegar a conseguirlo.
Pero no podíamos subsistir ambos como líderes. Nunca hay paz en un corral con dos gallos.
Tu llegase a ser mi enemigo. Yo casi llegué también a sentirme como enemigo tuyo. Pero no pude hacer nada contra tí ni me sentí enemigo tuyo. Tu eras el que tenía la credibilidad ante toda la gente.


Nunca hice nada contra ti directamente. Quizás no tanto por falta de ganas, sino por impotencia. Luego, a los años, cuando me enterá de tu decaimiento físico, moral... sentí pena. No lle gué a alegrarme.
Es que en el fondo yo nunca me sentí como tu enemigo. Aunque, tú sí te portaste como mi enemigo. Hiciste todo lo posible para deshonrarme para disminuirme. Tú que supuestamente eras un trabajador al servicio de los demás. Tú que tenías una misión de educar y enseñar. Tú que creías ser el detentador de la verdad y del bien.
Y yo también. Ya ves. ¡Qué contradicciones!!
Eramos maestros de paz y éramos dos enemigos. ¿Tú crees que puede enseñarse el amor y la paz así?
Sin embargo estábamos más preocupados de destruirnos que de ayudarnos. Estábamos más preocupados de resaltar lo que nos desunía en vez de buscar un punto de unión.
Es el espectáculo que sigue dándose entre los educadores, los políticos, los líderes religiosos...
Yo siempre te he recordado, Tony, como una de las personas que peor me han querido.
Pero en tí recuerdo a algunos otros.
La envidia es y ha sido siempre mala consejera.
La envidia es podredumbre contagiosa.
Recuerdo en tí también a todos aquellos que por envidia o temor a ser opacados me han despreciado, odiado, calumniado, vituperado.
Hoy, recordando esos desprecios y vituperios he sentido que tenían algo de razón. No todo es falso y mentira cuando nos vituperan.
Nuestra terquedad más o menos disimulada es percibida y denunciada despiadadamente por nuestro enemigo.
Sólo hay que saber recibir las críticas para conocernos mejor Sólo hay que saber aceptarlas para reemplazarlas por la actitud opuesta. Pueden sernos de un gran servicio.
No siempre es falso todo lo que dicen de nosotros nuestros enemigos.
Si nos preocupara verdaderamente nuestro desarrollo personal estaríamos muy atentos a las críticas de nuestros enemigos, pues ellas poseen una gran parte de verdad.
La calumnia merece un lugar aparte.
Si las críticas son y pueden ser beneficiosas para encontrar la verdad por amarga que sea, las calumnias por ser mentira, siempre son perjudiciales para todos.
Hemos de reconocer que en la calumnia no hay verdad sino mentira y falsedad.
Y la mentira nunca ayuda, nunca construye.
Querido Tony, es una pena que nos hayamos separado y no hayamos vuelto a vernos más.
Un nuevo encuentro podía haber sido la ocasión para reconocer nuestra rivalidad o enemistad y superarla. Ese podía haber sido un comienzo de nuestra transformación interior.
Claro que eso lo veo ahora. Ahora que quizás tampoco te hubiera dado motivos para tu enemistad. Ahora que incluso aunque hubiera nacido en tí la enemistad, yo la hubiera comprendido y perdonado y quizás se hubiera diluído.
Tú y yo hemos enseñado muchas veces la solidaridad, el perdón, la comprensión, el amor... y quizás lo enseñábamos mientras tú me atacabas y yo trataba de hacerte sombra.
Y es que dicen en mi tierra que "una cosa es predicar y otra dar trigo" y ¡¡estamos tan acostumbrados a enseñar, hablar y no practicar!!
No se si es que queremos sentirnos buenos simplemente hablando sobre el perdón y el amor, aunque luego las obras no acompañen o es que somos muy cínicos.
Las cosas bellas que solemos decir sobre la amistad se diluyen y quedan en huecas palabras.


Yo quiero ahora, querido Tony, recuperar el tiempo perdido, rehacer lo mal hecho.
No sé hasta que grado yo tuve intención consciente de ofenderte.
Pero lo cierto es que consciente o inconscientemente te ofendí.
Ahora con sinceridad te pido perdón.
No creo que llegues a leer esta carta. Porque en realidad ni sé si todavía estás viviendo en la tierra.
Deseo lo mejor para tí.
Claro que lo mejor para tí será que reconozcas tu error por haber odiado.
No deseo esto por mí sino por tí, porque sé que tú te perjudicas más que a mí mismo.
Cuando alguien odia a otro, el que odia es el que lleva la peor parte.
Yo deseo que tú que me odiaste, lo reconozcas y dejes de odiar.
No es un consejo piadoso o moralista.
Es que quiero lo mejor para tí. Eso de momento es lo mejor.
También yo te pido perdón si te ofendí en algo y en tí, Tony, yo pido perdón a todos a quienes consciente o inconscientemente he ofendido.
Sí. Pedirte perdón quiere decir que desearía de corazón que eso no hubiera ocurrido y que no pienso hacerlo nuevamente.
Te hablo así porque como en estas páginas yo hablo sobre el amor quiero ponerlo en práctica en este momento.
Y ofrezco mi perdón y mi amor a los que me han ofendido sea consciente o inconscientemente.
Quizás me sentí ofendido cuando lo hicieron. Pero ahora con serenidad, siento como si nunca me hubieran ofendido. Y les deseo lo mejor. Más aún. Es fácil imaginar que ahora, en estos momentos, hay personas que me quieren mal, me odian, me difaman.
Para todos ellos les envío mi mensaje a través de tí, Tony. Y mi mensaje es que a sus deseos y acciones contra mí yo les deseo el mayor bien. Y si se presenta la ocasión también les tenderé la mano de amigo.
Esta es mi actitud y sentir verdadero mientras te escribo.
Claroque como te decía antes, el mayor bien que les deseo es que dejen de odiar porque eso es el mayor mal que tienen ahora y deseo que abran los ojos y vean que el que odia y desea el mal a los demás, está abriéndose su propia fosa.
Esto lo dicen todos los conocedores de lo que son las energías psíquicas. No es una reflexión devota. Es una realidad comprobada.
Al escribirte a tí, mi enemigo, y en tí a todos los que he tenido o tengo, te confieso que siento pena por todos aquellos que tienen odio y rencor albergado en su corazón, creyendo que a´si destruyen al que consideran su enemigo.
La envidia, el despecho y la venganza y en el fondo de todas ellas la ignorancia, son las causas de esos estados destructores en el ser humano.
Muchas cosas más te diría Tony.
Pero ante todo, que tiendas tu mano como yo te tiendo la mía. Y en tí se la tiendo a mis lectores y a mis enemigos desconocidos.
Es esta la petición de perdón a quienes he ofendido y la oferta de mi perdón a los que me hayanb ofendido.
En realidad cuando vivimos desde nuestra realidad verdadera nunca nos sentimos ofendidos, porque sólo se siente ofendido el "yo" falso, el personaje que vivimos como si fuera nuestra verdadera realidad, nuestro verdadero "yo".


Y por eso, porque cuando vivimos desde donde somo de verdad nosotros mismos no nos sentimos ofendidos, tampoco tenemos necesidad de perdonar.
Entonces sólo existe la aceptación de las cosas como son, la comprensión y el amor.
No hay nada más.
El amor verdadero nunca se siente herido
Solo el falso.
El que va buscando con su amor alguna recompensa o alguna correspondencia que no recibe, se ofende.
Se ofende por eso: porque no es verdadero. El verdadero amador ama sin esperar ser gratificado o correspondido.
Eso querría que existiera en tí, en mí, y en todos los seres humanos, un conocimiento verdadero de lo que somo en el fondo y que fuéramos expresión del amor verdadero que todos somos en potencial casi infinito, o sin el casi.
Eso deseo para tí y para todos mis conocidos o desconocidos enemigos: conciencia profunda y amor verdadero.
Tu amigo.

Darío Lostado
(Ama Y Haz Lo Que Quieras)