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domingo, 25 de agosto de 2013

¿MALA SUERTE? ¿BUENA SUERTE? ¿QUIÉN SABE?


Se cuenta que un labriego chino tenía un caballo.
Con él hacía todas las labores del campo.
Un día el caballo se escapó por las montanas.
Sus amigos se lamentaban ante el labriego: ¡Qué mala suerte!
Pero él respondía: ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?
Un buen día el caballo volvió a casa trayendo tras sí otros caballos salvajes.
La gente decía: ¡Qué suerte!
Y el labriego: ¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?
Estaba un día el hijo del labriego domando uno de los caballos salvajes y éste lo tiró y el muchacho se rompió una pierna.
La gente decía: ¡Qué mala suerte!
Y el labriego: ¿mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?
Por aquellos días llegaron al pueblo empleados del gobierno para alistar en el ejército todos los jóvenes capaces y hábiles.
El hijo del labriego por tener la pierna rota, quedó excluido, y pudo seguir ayudando a su anciano padre.
¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?


Acostumbramos a juzgar las cosas como buenas y malas, demasiado ligeramente. La Vida es la que hace las cosas bien, cuando nosotros hacemos lo que tenemos que hacer. Nada es buena ni mala suerte. Es un mal modo de hablar y un mal modo de pensar. Lo que La Vida da y hace es lo mejor aunque no lo comprendamos.
Cuando nosotros hacemos lo que no debemos hacer o no hacemos lo que tenemos que hacer, es cuando las cosas salen mal. Cuando es La Vida la que escribe nuestra vida, la escritura es perfecta.


Darío Lostado
(Vivir Como Persona)



viernes, 8 de febrero de 2013

BUENO Y MALO


Si tuviéramos ojos limpios e inocentes veríamos cómo en todos y en todo está Lo Divino palpitando y tratando de expresarse en formas infinitas. Solo vemos la manifestación, pero no al que se manifiesta. Por eso, vemos en el mundo tantas cosas malas. Si mirásemos más al fondo, veríamos que lo que llamamos mal o maldad, tan sólo está en la periferia, no en el fondo. Si ahondamos un poco, nos encontramos siempre con La Bondad, La Belleza y El Amor que sostiene y mantiene en el ser todas esas manifestaciones imperfectas. Su imperfección tan sólo se debe a su naturaleza limitada y a la imperfección de nuestra mente. Los que son malos lo son por ignorancia. Y nosotros los llamamos malos también por ignorancia.


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)

miércoles, 23 de febrero de 2011

BUENOS O MALOS



Si analizas e investigas por qué aceptas con gusto a unas personas y rechazas a otras, verás con sorpresa que casi siempre responde a que unas personas te sirven para formar o mantener el personaje que te has propuesto de ti mismo y otras te lo impiden o molestan.

A quienes van a tu favor, los llamas buenos y a quienes te contradicen, los consideras malos.

Es ésa una señal de infantilismo interior. El ego infantil es un mal consejero para tratar y relacionarse con los demás. Si no se supera, es imposible mantener unas buenas relaciones humanas. La vanidad del ego nos lleva también a ser injustos con quienes por ser honestos, no reafirman nuestra personalidad.


Darío Lostado
(Mensajes De Realización)


miércoles, 26 de enero de 2011

¡NO TE LAMENTES!


No te lamentes de tus errores.

No te lamentes de tus fracasos.

No te lamentes de tus desaciertos, fallas o defectos.

Ni tampoco de los errores y defectos de los demás.

Todo lo que consideras negativo, perjudicial e ingrato en tu vida puede convertirse en positivo y beneficioso.

Al signo menos o negativo (-) lo puedes convertir en más o positivo (+) con una simple rayita perpendicular, como una postura nueva de ser y vivir.



Aunque lo más reprochable en apariencia se puede convertir en una oportunidad de ampliar la conciencia.

Y recuerda que lo mejor, lo más positivo en la vida de cualquier persona es la expansión y desarrollo de su conciencia.

Si no, tus errores y fracasos serán un lastre pesado ante tus ojos, que arrastrarás amargamente por mucho tiempo.

Alégrate, incluso por tus errores y desaciertos. Ellos te hacen más comprensivo y tolerante con los ajenos.

Todo es para bien. Aun lo que parece un mal.


Darío Lostado
(Somos Amor)