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domingo, 2 de junio de 2013

LA REALIDAD AHORA


Se habla en términos religiosos de las excelencias de la virtud de la esperanza. Algunos llegan a decir que la esperanza es lo que sostiene sus vida...

Pero mi voz me dice:

El que necesita vivir de esperanzas es que no ha llegado a ver y sentir su Realidad presente.
Os han enseñado que la esperanza es una virtud excelente. Se le ha llamado incluso una virtud teologal, que supuestamente quiere decir una virtud que se refiere a Dios o lo que es lo mismo por la que se espera conseguir a Dios.


Pero mi voz te dice de nuevo que lo que se posee no puede esperarse a futuro, porque ya lo tienes en el presente. Dios está presente en todo aquel que lo quiere ver, sentir y vivir en sí mismo. ¿Acaso Él no dijo que vive en cada uno de los hombres? Si creyérais lo que Dios os dice de su presencia en vosotros, no necesitaríais creer en la enseñanzas humanas que os lo presentan lejano y remoto para "esperar" conseguirlo con muchas dificultades después de esta vida terrena.
Y en cuanto a la esperanza humana te digo que quien vive de esperanza, trata de vivir de futuro. Y al vivir de futuro, deja de vivir lo único que tiene, el presente.
No hay más realidad que la presente, que se va proyectando segundo a segundo hacia el infinito. Pero todo lo que puedes pensar que serás en el futuro, lo eres en este instante presente. Eres ya la Plenitud. Vívela. ¿Por qué has de esperar a vivirla en el futuro? Todo está ya en tí. No te escamotees tu Realidad tras esperanzas vanas. Deja de esperar el futuro incierta y vive la Realidad fecunda, gozosa, amorosa y feliz que YA ERES, ahora.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

martes, 3 de julio de 2012

COLECCIONANDO MÉTODOS Y PRÁCTICAS


Muchas personas se sienten retraídas de su realización interior porque creen que es un camino complicado. Han oído que se necesitan muchas prácticas de Yoga, posturas raras, muchas horas de ejercicios de toda índole... Les resulta, en fin, muy difícil e inasequible.

Pero mi voz me dice:

Se observa con frecuencia que muchos buscadores de su realización personal eligen caminos y métodos llamativos y exóticos. Muchos se quedan enredados en tantas y tan raras prácticas y ejercicios de yoga que pareciera que ese fuera el objetivo último de su esfuerzos.

En el mundo occidental se ha confundido la realización espiritual con esa maraña de prácticas, ejercicios y ritos orientales. Cualquiera es maestro de yoga. Con algunas de esas prácticas puede conseguirse, quizás, cierto mejoramiento físico o mental momentáneo. Pero dicho mejoramiento no tiene ninguna relación con la realización espiritual que es una transformación interior permanente de la totalidad del ser.


Encontrar un alivio a los problemas no es lo mismo que solucionarlos. La solución única puede encontrarse en la transformación interior de cada uno. Y el camino directo para esa transformación es la investigación constante y perseverante de sí mismo, de la naturaleza del ser real. Esta investigación no requiere de muchas prácticas raras y exóticas sino de la perseverante y sincera pregunta del ¿quién soy?, ¿qué soy?

Mantén fijamente en tu mente desde la mañana hasta la noche, mientras realizas tus trabajos y quehaceres normales esas preguntas: ¿quién soy?, ¿quién es el que está aquí? ¿quién es el que se está dando cuenta? ¿quién es el testigo de mis propios pensamientos y acciones? No hay que dedicar mucho tiempo especial para ello. Deja que golpee la pregunta dentro de ti. Cuando se insinúe la comprensión de la respuesta empezará la solución de tus problemas.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

lunes, 12 de marzo de 2012

SER TÚ MISMO

Los padres y educadores suelen decir a sus hijos y educandos que deben hacer todo aquello que se espera de ellos, que no defrauden las expectativas que tienen depositadas sobre ellos.

Pero mi voz me dice:

Lo que tú haces y debes hacer es cosa tuya. Lo que los demás esperan es cosa de ellos.
No dependas de nada ni de nadie. Ni de las expectativas que los demás tienen de ti.
Cuando seas Tú mismo siempre y en todo, verás que la rezón y motivo de tu accionar en la vida no debe subordinarse a algo que sea externo a ti mismo.


Es cierto que cuando miras, ves y vives desde ti mismo, comprendes que hay muchas cosas que debes hacer por los demás porque no eres una isla en el mundo. Cuando vivas, no desde el ego ruin, sino desde la plenitud de ti mismo, verás que el mayor y mejor servicio que puedes hacer por los demás es comunicar la plenitud amorosa que eres y vives. Entonces lo que puedas y debas hacer por los demás lo verás por ti mismo, como fruto directo de tu visión interior, del amor que eres y del sentido de unidad que tu ser consciente te señala.
Las esperanzas y expectativas siempre apuntan al futuro. Pero lo mejor que puedes hacer para el futuro es ser siempre y en todo fiel a ti mismo ahora, en el momento presente.
Sin despreciar a nadie, agradecer el amor que los demás sienten por ti pero no permitas que los demás decidan tu presente ni tu futuro. Escucha a los que te aman y pon atención a sus observaciones y consejos, teniendo en cuente sus puntos de vista. Pero decide por ti. Si miras hacia adentro, con sinceridad, encontrarás el camino recto.


Darío lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)


martes, 6 de marzo de 2012

FELICIDAD


Los pobres, los ricos, los blancos, los negros, los ancianos, los niños, los jóvenes, los maduros, los que viven en las ciudades, los que viven en las aldeas y los campos, los africanos, los europeos, los asiáticos, los americanos... todas las personas que viven en cada rincón de la Tierra coinciden en una cosa invariablemente: todos quieren ser felices, todos sienten el mismo deseo y anhelo profundo de felicidad.

Pero mi voz me dice:

Son pocos los que logran vivir un estado habitual de felicidad. La mayor parte suelen quedarse encandilados con fugaces estados momentáneos de goces y satisfacciones sensibles o psicológicas, sin llegar a saborear el gozo profundo y permanente de la felicidad. Y es que el camino que se elige hacia la felicidad suele ser incorrecto e inadecuado.

La mayoría de las personas viven pendientes de las satisfacciones de los sentidos externos. Estos se satisfacen con objetos materiales y sensibles. Cuando la persona tiene alguna deficiencia material, piensa que si la satisface, será feliz. Y trabaja para conseguirlo. Cuando llega a obtener lo que deseaba, surge el deseo de algo más porque siempre hay un algo más para desear. Y comienza la carrera para obtenerlo. Así la carrera resulta interminable. Nada de cuanto va adquiriendo logra aquietarla y satisfacerla en el fondo y de verdad. Y es que la aspiración que cada persona siente en el fondo de sí misma hacia la felicidad verdadera no puede ser satisfecha con sucedáneos de felicidad sino con lo que es la felicidad en sí misma. Y la felicidad de cada ser consiste y reside en la plenitud a la que está destinada por su naturaleza. Cada persona ya es la plenitud que está demandando ser vivida y realizada en cada acto de la vida, en cada momento de la existencia. La felicidad no es algo que deba obtenerse y conseguirse fuera de uno mismo. La felicidad no se puede cazar, no se puede agarrar, no se la puede aprisionar y atar. La felicidad simplemente ES, existe en cada uno de nosotros. Pero está esperando ser vivida. Y se la vive cuando uno vive la plenitud a la que está llamado y destinado por su naturaleza de persona.


Cuando la persona vive esa plenitud de su naturaleza, es decir, cuando vive la realidad de lo que ES, o sea energía, inteligencia y amor, entonces la felicidad se hace presente inundando el alma y los poros todos del ser, sin necesidad de buscarla ni llamarla.

Algunos suelen decir que la felicidad es esquiva o huidiza, No es tal. Lo que ocurre es que se la busca donde no se la puede encontrar.

Aunque a muchos les cueste creerlo, la felicidad es totalmente ajena e independiente de todas las cosas que nos rodean. La felicidad no viene ni consiste en nada de todo lo que tenemos o deseamos. La felicidad solamente Es el mismo Ser que somos. Cuando nos damos cuenta de ello ya somos en principio esa felicidad. En otras palabras, cuando vemos que somos la felicidad por el mismo ser que somos entonces comienza nuestro estado feliz.

Algunos que se creen muy religiosos piensan que esto es prescindir de Dios ya que según ellos la felicidad como se cuele decir con frases estereotipadas solamente está en Dios. Pero olvidan que el Dios vivo está en el interior de cada uno incluso en los que no lo aman o dicen que no creen en su existencia. u creencia o no creencia no cambia las cosas. Cuando una persona encuentra el centro de sí, allí encuentra a Dios sin el nombre ni el concepto de Dios. Pero no su realidad.

Las más de las veces el sufrimiento es el principio del camino de la felicidad. El sufrimiento nos está diciendo con su voz que esa deficiencia que nos hace sufrir, eso que hemos perdido o eso que deseamos no es nuestro camino. Es necesario buscar por otra parte. El camino de la felicidad casi siempre empieza en algún sufrimiento. Porque el sufrimiento nos hace mirar hacia dentro. Es cierto que muchos a pesar del sufrimiento no buscan el camino. Así vendrá otro sufrimiento hasta que abran los ojos. Por eso es de sabios aprender de la vida. Y es de necios mantener los ojos cerrados.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)





viernes, 10 de febrero de 2012

¡POBRE DE MÍ!


Es frecuente encontrar personas que se quedan con el pensamiento y la atención fijos en alguna calamidad o desgracia que les ha ocurrido. Piensan, como si el mundo se circunscribiera a su personal desgracia. Durante el día, durante la noche, en cualquier momento su atención está fija y reducida a lamentar su desgracia.

Pero mi voz me dice:

Cuanto más piensas en algo, más te pesa y te afecta ese algo. Tu dolor, tu resentimiento, tu tristeza, tu preocupación, tu sufrimiento aumenta cuanto más te encierras en él.

Si te dieras cuenta que no eres ese cuerpo que tienes, ni eres tampoco esa idea que tienes de ti y sobre ti y centraras tu atención de la consciencia que se está dando cuenta de lo que pasa en ti, en la consciencia que observa y no en lo que observa, si entraras la atención en quien ve y no en lo que ve, te darías cuenta que tu dolor, tu tristeza y sufrimiento se van diluyendo.


Ningún acontecimiento puede afectarte a ti. Afecta tu mente o tu cuerpo. Pero tú no eres ni la una ni el otro.

Tú, que eres el observador, el testigo de todo cuanto pasa en ti, eres más que todo cuanto pueda ocurrir alrededor de ti.

Cambia tu atención de lo que ocurre y ponla en el que se da cuenta de lo que ocurre, en el testigo que eres tú.

Cuando dejes de sentirte como un círculo pequeño, el reducido círculo de tu personalidad, te darás cuenta que lo que te ocurre no es tan importante como para reducir la vida a tu pequeño "ego".


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...) 

domingo, 16 de octubre de 2011

TODO ESTÁ ADENTRO


Suele decirse en los ambientes religiosos que debemos ver a Cristo en cada uno de los hombres.

Pero mi voz me dice:

Si Cristo está en todos, está también en ti. ¿Por qué no lo miras y ves en ti? Porque si lo vieras y vivieras en ti, ya no tendrías necesidad de nada más.
El Cristo no vino a vivir entre los hombres para ser adorado. En ningún momento de su vida dijo que le adoráramos. Pero sí dijo repetidas veces que lo imitáramos, que fuéramos como Él era. Más todavía, dijo claramente que todo lo que Él hacía lo podíamos hacer nosotros.
Pero las iglesias se han ocupado mucho del ritualismo de la adoración y del culto y se olvida fácilmente de la presencia viva del Cristo en cada persona, sea quien sea y como sea. Así llevados de un moralismo proselitista y puritano se anatematiza y condena fácilmente a quienes no son o piensan de un modo determinado, olvidando que el Cristo vive en tales personas igualmente, aparte y más allá de sus ideas y hasta de sus actos.


Mi voz me dice igualmente que no es necesario vez a Cristo en los demás para respetarlos, ayudarlos y amarlos. Si te das cuenta que EL SER (Dios) está en ti, como lo estaba en el Cristo, el amar y ayudar surgirá espontáneamente porque eso es lo lógico y propio de tu naturaleza. ¿Por qué buscar razones externas para hacer el bien y amar cuando es tan sencillo verlo mirando dentro de tí mismo?
Acostumbramos a buscar fuera lo que tenemos adentro. Es la errónea tendencia de huir siempre de sí mismos hacia afuera.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

martes, 26 de julio de 2011

TU MEJOR MAESTRO


Muchas personas buscan acá y allá maestros, organizaciones, cursos, escuelas, sectas, iglesias... no se sabe exactamente para qué, aunque pareciera que buscan mejorar su vida, encontrar la verdad...

Pero mi voz me dice:

El mejor maestro y la mejor enseñanza está dentro de ti. Los maestros, las conferencias, los cursos pueden ser útiles para ayudarte a ver, a iniciarte en el camino. Pero recuerda que alguien puede hacer una comida para ti pero nadie la puede comer por ti. Alguien puede darte un vaso de agua pero eres tú quien deberá beberla para saciar tu sed.

Cuando se alcanza un nivel de consciencia superior te das cuenta que esa consciencia superior es tu mejor maestro.

Photo by Guillem



Si estás con los ojos abiertos y la consciencia despierta, verás que el mundo entero y los acontecimientos todos de la vida pueden y deben ser tus maestros en todo momento. Cuando estás atento a cuanto pasa en ti y fuera de ti todo se convierte en permanente enseñanza de vida. Lo que necesitas aprender lo recibirás paso a paso si te mantienes permanentemente con plena apertura de espíritu.

Muchas personas quedan paralizadas y aprisionadas en las reglas, métodos, disciplinas y enseñanzas del camino, creyendo que el camino, los métodos y las técnicas son la meta y el destino. Un hambriento puede pasarse días y meses preparando una sabrosa comida. Pero si se contenta con prepararla y no la come, al final morirá de inanición.

Todos los maestros exteriores si son auténticos no pueden ser sino manifestación espontánea y clara del verdadero maestro interior de la consciencia superior.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)



jueves, 21 de julio de 2011

LIBERACIÓN DE LA ENFERMEDAD


Hablando con una persona que entendía y aceptaba que todo es manifestación del Ser, de Dios, me decía: Si Dios es bueno y todo lo hace bien, ¿por qué no hizo que los seres vivos y principalmente los seres humanos que somos su imagen nos desenvolviéramos de un modo más natural como sería nacer, crecer, madurar, envejecer y morir sin tener que pasar por tantas enfermedades?

Pero mi voz me dice:

La muerte es un hecho natural, pero la enfermedad es una normalidad producida por una enfermedad de la consciencia de la Humanidad. Al estar la persona inmersa y absorta en esa consciencia de la Humanidad enferma, ella también enferma. En la medida en que la consciencia enferma de la humanidad actúa en nosotros, en esa misma medida se manifiesta la enfermedad. Cuando una persona logra vivir en un nivel superior y vive instalada en ese nivel superior, se libera de los efectos de la enfermedad. Lo que ocurre es que, en un momento u otro todas las personas vivimos o hemos vivido inmersas en esa consciencia enferma de la Humanidad. Y tarde o temprano se manifiesta en algún tipo de dolencia o enfermedad.


Las pocas personas que en la historia de la Humanidad han aparecido en la tierra, liberadas ya desde su nacimiento de la enfermedad de consciencia de la Humanidad, han pasado por la tierra exentas de toda enfermedad. Ahí tenemos los occidentales el ejemplo de Cristo.

La anormalidad por tanto de las enfermedades hay que aceptarlas como el efecto lógico de nuestra condición de humanos, fruto del bajo nivel de la consciencia de la Humanidad en la que estamos inmersos. Pero aún en nuestra actual condición, es evidente que en la medida del desarrollo de nuestra consciencia individual, más fácilmente se eliminan las anormalidades de la enfermedad.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

lunes, 20 de junio de 2011

IMAGEN PERSONAL



Es frecuente que de algunas personas con las que solemos tratar más frecuentemente nos formamos una imagen de cómo queremos o quisiéramos que fueran. Cuando se acomodan a esa imagen, decimos que son buenos o a la inversa. Tenemos la tendencia de compararlos con la imagen que nos hemos formado.




Pero mi voz me dice:

A las personas que viven habitualmente contigo, sueles usarlas o por lo menos lo intentas, a fin de que te sirvan para mantener el personaje o la idea que te has formado de ti mismo. De acuerdo con esa idea de ti o el personaje que quieres representar, tratas de ver cómo las personas que te rodean pueden ayudarte a mantenerlo.

Cuando tienes de ti una idea muy elevada y te crees muy sabio (siempre a nivel de personalidad) entonces necesitarás que las personas que están contigo favorezcan o apoyen esa idea de ti. Y cuando hagan o digan algo que contradice esa idea, esas personas serán tachadas de malas y les achacarás probablemente el mismo defecto que está en ti.

Lo más grave en estos casos es que cuando te formas una imagen de una persona como tú quieres que sea, cuando tratas con ella, ya no tratas con la persona sino con la imagen que te formaste de ella. Haces exactamente lo mismo que sueles hacer contigo mismo. No sueles verte y tratarte como lo que eres sino por la imagen que tienes de ti o la que querrías tener, la imagen de cómo aspiras llegar a ser. Es la imagen ideal de ti mismo. Pero, contrariamente a lo que suele pensarse, cuanto más te esfuerzas por conseguir esa imagen, más te alejas de tu realidad, de lo que realmente eres y debes ser.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz me Dice...)


martes, 17 de mayo de 2011

PREDICAR CON EL EJEMPLO


Decía uno: yo por las buenas, todo lo que quieran, pero por las malas me encuentran. Como decir: Si los demás son buenos conmigo, yo también lo soy pero si no, seré como ellos.

Pero mi voz me dice:

La ley del talión quedó abolida y superada por la ley de la comprensión y el amor.

Además ¿por qué no inviertes los términos? ¿por qué no eres tú bueno para que los demás sean buenos? ¿no sabes que los demás son a la larga lo que tú eres?


Photo by Guillem



Te sueles quejar cuando tú eres bueno y los demás no responden con la misma bondad. Pero esa supuesta bondad tuya ¿brota de dentro de ti, es constante y habitual o por el contrario, es de apariencia, de cara a la galería, momentánea e inconstante?

Si tú eres egoísta e interesado en tus acciones, en tu pensar y en tu filosofía de vida, si eres malhumorado, impaciente, exigente, déspota, indolente, vago, desordenado, inconstante, etc., eso mismo provocas en tu entorno.

No esperes que los demás sean de tal o cual manera, para corresponder tú de la misma forma. Haz que tu modo de ser y obrar arrastre a los demás para que sean como crees que deben ser.

Eso no se consigue siendo buenos en un cierto momento, con actos esporádicos y aislados sino con un modo constante de obrar rectamente, sabiendo que la vida es justa y siempre devuelve y paga con estricta justicia. No exijas antes de dar. No exijas correspondencia si no vas tú por delante.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)


jueves, 23 de septiembre de 2010

LA CIENCIA DEL "SE DICE..."



Sé sincero contigo mismo.
Observa tus pensamientos, observa tus juicios, observa incluso tus gustos. Verás que nada es tuyo.
Si quitas de tí, de tu mente, todo lo que "te han dicho", lo que "te han enseñado", todo lo que te han dicho que debes creer, pensar, preferir, hacer, sentir...
Si quitas todo aquello que piensas y sientes "porque te lo han metido en tu cabeza" y en "tu mente", ¡qué te queda?
Sé sincero contigo mismo. Mira cuántas ideas, pensamientos, convicciones hay en tí que sean fruto de tu visión propia, de tu percepción personal, de tu propia intuición.
Verás que casi todo lo que piensas, lo que sientes, lo que prefieres y deseas te ha sido impuesto de una manera o de otra, en un momento u otro de tu vida. Casi nada es tuyo. Casi nada ha sido adquirido por tu propia elección libre y espontáneamente por ti.
Lo más grave de todo es que entre todas esas ideas que nos han sido impuestas hay una que hemos llegado a adoptar que es la más importante de nuestra vida y es la idea acerca de nosotros mismos.
Desde niños nos han dicho nuestros padres y educadores: tú eres malo, no sirves para nada, eres tonto, eres un inútil... Y aquello que nos dijeron nuestros padres y educadores quedó en nosotros grabado como un dogma, como una verdad irrefutable, como algo indiscutible y taxativamente cierto. Nosotros pensábamos entonces: yo sólo valgo si soy muy obediente y me someto a todo lo que quieren de mí. Es decir, yo sólo valgo por lo bueno que hago, pero no valgo nada por mí mismo. Yo soy poca cosa. Lo único que tiene importancia es lo que piensen los demás de mí.
Así fuimos creciendo con el concepto de que la valoración de nosotros mismos no se fundamentaba en nuestro propio ser y naturaleza sino en la idea que los demás y nosotros teníamos acerca de nosotros mismos.

Lo mismo ha ido ocurriendo cuando hemos sido mayores. Hemos aceptado ciertos postulados, ciertos principios, ciertas frases, ciertas ideas porque todo el mundo las admite o por la autoridad de alguna persona importante o de cierta autoridad ante nosotros.
Nos hemos ido alimentando de la ciencia del "se dice", olvidando o despreciando la sabiduría del "yo veo", "yo intuyo", "yo sé", " mi voz interior me dice"...
Esa voz interior es más valiosa que todos los "se dice" juntos. Es necesario ver, mirar, juzgar, sentir, opinar, pensar y saber por nosotros mismos.
Las opiniones y pensamientos de los demás pueden ser muy valiosos para ellos si realmente son de ellos. Y para mí serán valiosos cuando yo los vea, los sienta, cuando sean realmente míos.
Solemos vivir de prestado.
Vivimos con ideas ajenas, heredadas, prestadas.
Vivimos como los niños que no saben andar sin andaderas, apoyándonos permanentemente en ideas, opiniones gustos, pareceres o juicios de otros.
Vivimos de estereotipos siempre repitiendo las mismas cancioncitas. Repetimos frases o pensamientos de personajes famosos o no tan famosos y los damos sin más como válidos.
Vivimos alienados como si fuéramos incapaces de pensar, hablar, juzgar, sentir, ver y vivir por nosotros mismos.
Necesitamos urgentemente una revisión y saber qué es lo que nuestra voz interior nos dice. Es la auténtica autoridad para nosotros.
Observa tu modo de pensar y hablar. Observa cómo te atas a giros y vocablos. Observa cómo te esfuerzas en convencer a otros de ciertos sinsentidos que mantienes por costumbre, por autoridad ajena, por interés o por miedo a quedarte fuera del rebaño de quienes piensan así. Observa tus frases y palabras estereotipadas, rutinariamente repetidas, ciegamente aprendidas en algún librito o de algún maestrito... Oye y ve que tu voz es un simple eco de voces y palabras de otros. ¿Qué encuentras en ti verdaderamente tuyo?
De todo lo que crees, piensas, opinas, hablas... ¿qué hay que sea verdaderamente tuyo? ¿qué hay en todo ello que sea fruto de tu visión personal, de tu visión directa y convicción interior?
Sientes temor por las amenazas que has recibido desde tu niñez de que debes ser dócil y debes aceptar lo que te dicen y enseñan otros que tienen autoridad.
Es cierto que el conocimiento intelectual, científico y experimental de algunas personas es mayor que el tuyo y merece todo respeto. Pero en lo que respecta a la sabiduría, al sentido de tu vida, al formarte opinión de las cosas y de los acontecimientos, tú tienes tanta capacidad como los demás para mirar, ver y sentir por tí mismo. Lo que necesitas realmente es aprender a ver por ti mismo y a oír tu voz interior.
Tu voz interior no es lo que dice tu mente. La mente únicamente repite lo que ve y oye de fuera.
Tu voz interior no es inferior a la de ninguna otra persona por encumbrada que ella esté en algún puesto de autoridad.
El que ES La Inteligencia y La Verdad te dotó a ti como a todos los demás seres humanos de la misma capacidad de Ver y conocer la Verdad de la Sabiduría. ¿Por qué confías más en lo que otros te dicen que en lo que te dice el Creador que te dio la inteligencia que eres?
Cuando dejes de pensar con y por los condicionamientos y contenidos mentales que has recibido de fuera y mires y veas por ti mismo, por lo que tú eres como inteligencia interna, entonces podrás sentirte tú, y verás y sentirás que dentro de ti está la Verdad.
Muchas personas mantienen ciertas creencias por intereses de conveniencia, por tradiciones familiares, por motivos autoritarios o sociales. En tales casos es imposible llegar a conocer y saborear La Verdad.

Libérate de todos los motivos "interesados" por los que piensas y crees esto o aquello. Libérate del miedo a quedarte solo con "tus" creencias propias y auténticas. Libérate de la necesidad y obligación que has sentido siempre desde tu niñez de pensar y creer de una determinada manera... y empezarás a sentir y gozar el aire fresco y puro de la libertad a la que fuiste destinado por el Creador que sabe muy bien lo que hace y te hizo consciente, inteligente y libre.
Mi voz me dice que no debes aceptar nada de lo que te digo, si tú no lo ves. Como tampoco debes aceptar lo que otros te han dicho si no lo ves por ti mismo.
Mi voz me dice que sólo debes aceptar lo que tu voz te dice. Pero solamente oirás lo que tu voz te dice, cuando tu mente esté libre de condicionamientos previos mentales y cuando tu corazón está limpio de intereses y conveniencias personales y de absurdos temores infantiles esclavizantes.
No creas en mí. Cree en ti.
No me creas a mí. Créete a ti.
No creas en mi voz. Cree en tu voz.
Cuando oigas lo que mi voz me dice, escucha tu propia voz. Tu voz y la mía son la misma voz. Lo que tu voz te diga será lo válido, cierto y verdadero. Digo "lo que tu voz te diga". No lo que digan las ideas que tienes ahora enmarañando tu mente. Digo "lo que tu voz interior te diga" cuando hayas logrado deshacerte de las ideas enraizadas en tu mente y los sutiles y ocultos motivos interesados de tu voluntad y tu ego.
Mi voz no te propone ni impone doctrina o ideología alguna. Mi voz me dice y te dice que vacíes tu mente de contenidos condicionantes para que quedes limpio y seas libre para ver con ojos puros e inocentes, pienses con mente descondicionada y sientas y vivas la verdadera y auténtida libertad interior.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)



jueves, 16 de septiembre de 2010

PERSONALIDAD IMPERFECTA


Muchas personas que están tratando de recorrer el camino espiritual y su mejoramiento interno, sufren y se lamentan porque ven que no avanzan suficientemente. Ven sus defectos cada día iguales o mayores que el día anterior. Y esto les causa tristeza y fastidio y hasta desesperación.

Pero mi voz me dice:

Todos tus defectos, toda tu imperfección, vista desde tu estado imperfecto, desde tu nivel bajo de desarrollo es un auténtico fastidio y tormento, porque tu "ego", señor y dueño de tu imperfección, empujado por la vanidad y la autocomplacencia, se siente contrario y humillado al no verse perfecto.

Photo by Guillem.


Pero esos mismos defectos, esa misma imperfección, vista desde la Plenitud, desde el nivel de tu consciencia, despierta y desarrollada, los ves como algo normal y natural, propio de tu personalidad imperfecta y limitada por naturaleza. A la persona desarrollada no le extrañan ni los defectos de los demás ni los propios. Sabe que la personalidad es el ropaje con que vivimos la existencia encarnada con que estamos manejándonos en esta vida y sabe que la limitación e imperfección es propia de su naturaleza.
Si tienes plena consciencia de ti, verás y considerarás tanto a tus imperfecciones y personalidad y al "ego" que es el dueño y sostén de ella, como lo que realmente son, como unos auténticos enanos exigentes que pretenden ser gigantes.
Es claro. Las personas desarrolladas son comprensivas y pacientes con sus defectos como con los ajenos. Al contrario, las personas en un nivel elemental y bajo en su desarrollo son exigentes e incomprensivas consigo mismos, como con los demás.


Darío Lostado
(Pero Mi Voz Me Dice)


viernes, 23 de julio de 2010

PADRES E HIJOS


Al decir yo en alguna ocasión que el mejor consejo es no dar consejos, alguien me preguntó: ¿Y a mis hijos, tampoco debo aconsejarles? Ellos necesitan de mi experiencia y debo precaverlos de los peligros de la vida.

Al decir yo en alguna ocasión que el mejor consejo es no dar consejos, alguien me preguntó: ¿Y a mis hijos, tampoco debo aconsejarles? Ellos necesitan de mi experiencia y debo precaverlos de los peligros de la vida.

Pero mi voz me dice:

Si vives en la superficie de tí mismo, como es el caso de la mayoría de las personas y te interesan ante todo las formas, las apariencias, las normas sociales, los modo de conducta, es seguro que tus consejos erán dirigidos hacia esos aspectos de la vida de tus hijos. Y cuando alguien se entromete y qiere imponer su modo de ser y conducirse, sea quien fuere, a los demás, es una injusta intromisión manipuladora que no exime a los propios padres.

Si amas de verdead a tus hijos y quieres lo mejor para ellos y deseas orientarlos para que sean honrados, nobles, veraces, trabajadores, responsables de sus actos... haz que se vean en el espejo de tu vida. Y si eso ya lo haces y quieres además aconsejarles, no les impongas nada que sea secundario sino haz que ellos vean lo que es esencial y tomen conciencia de sí mismos y sus obligaciones fundamentales.
Todos aquellos padres que han pretendido imponer determinadas formas de conducta a sus hijos, tarde o temprano ven con desilusión que los hijos, si tienen capacidad de ver y decidir por sí mismos, toman el camino que ellos eligen. Y si no tienen esa capacidad, es porque ellos, los padres, la han bloqueado y obstaculizado y han impedido que el hijo sea él mismo.
Cuando se imponen modos de comportamiento se manipula y o domestica, pero no se educa.
La educación del comportamiento tiene un límite elemental. Ir más allá de ese límite es obstaculizar la formación de la personal.


Darío Lostado
(...Pero mi voz me dice...)






miércoles, 7 de julio de 2010

EL ÉXITO


Muchos suelen vivir pendientes permanentemente de los logros, de los resultados de sus acciones. Piensan que cada acción debe ser coronada por el éxito, por un resultado exitoso. Y la culminación del éxito consiste para ellos en que lo reconozcan los demás.

Pero mi voz me dice:

No son los logros, no son los resultados y el éxito externo lo que debe preocuparte sino el interno de tus acciones que consiste en hacer bien lo que sinceramente crees que tienes que hacer.

Los que buscan ante todo resultados exitosos muchas veces hacen para conseguirlos, lo que no tenían que hacer. Y por más reconocimiento que reciban del exterior, interiormente sienten, por más insensibles que sean, el dedo acusador que les recrimina por haber hecho lo que no debían o porno haber hecho lo que debían.

No siempre conseguirás el éxito externo con el éxito interno de hacer lo que tienes que hacer. Pero debes elegir entre ser fiel a tí mismo o conseguir el aplauso exterior.

Es cierto que en la práctica no siempre resulta fácil o cómoda la elección. Pero la aventura de ser fiel a sí mismo lleva aparejados algunos riesgos que hay que correr.

Cuando seas auténtica y totalmente tú, con toda tu capacidad de consciencia, acción y amor verás que no resulta tan difícil la elección.

Pon lo mejor de tí en lo que haces y abandona el resultado en manos de Quien sabe lo que debe hacer con los resultados.

El que hace que caiga a su momento cada hoja de los árboles hará lo demás.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

martes, 8 de junio de 2010

CONFIANZA


En libros, conferencias, consejos... se insiste en la confianza en sí mismo. Se dice frecuentemente:
Confía en ti mismo.

Pero mi voz me dice:

Ese es un consejo muy relativo.
Mientras vivas en el error sobre ti y creas ser ese "ego" cambiante de tu personalidad, te digo: no confíes en ti mismo. Eso que crees ser no merece tu confianza. Es un personaje falaz, engañoso, embaucador, impostor.
Si vives bajo las consignas de ese "ego" que crees ser, ten cuidado contigo mismo. No eres de fiar. Intentarás engañar a otros. Pero ten cuidado no te engañes a ti mismo. Sería el peor engaño.
Si crees que eres fuerte, valioso e importante por lo que tienes, tanto si son cosas, dinero como si son cualidades volubles de tu personalidad tampoco tienes muchos motivos para confiar en ti.
Pero si por el contrario sabes con certeza lo que eres en el fondo de ti mismo, si conoces que en ti está palpitando la Realidad divina, que es luz, sabiduría, amor, felicidad, fortaleza... entonces confía plenamente en ti.
No te engañes. Porque puedes pensar que eres la Realidad Absoluta pero puede quedarse en un mero pensamiento bello teórico.
Si cada hora, cada día está resonando en ti la melodía de la paz y seguridad de Lo Que Eres en el fondo de ti mismo, sentirás la felicidad profundo de que Eres Todo.
No creas que eso es una bella teoría. Es la única verdad. Puedes comprobarla por ti mismo.- Está en tu mano.
Míralo, vélo y siéntelo.



Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)


jueves, 3 de junio de 2010

CREENCIAS


La mayor parte de las personas tienen creencias acerca de todo. Creencias sobre sí mismos, creencias sobre los demás, sobre la sociedad, creencias sobre Dios, sobre política, sobre muchas cosas. Creen y piensan por lo que les han dicho y enseñado.


Pero mi voz me dice:

¿Por qué no sometes a juicio tus creencias? ¿Te has preguntado alguna vez en qué se apoyan esas creencias? ¿Eres tú, acaso, incapaz de llegar a conocer dónde está la verdad y dónde el error? ¿Acaso los otros que te han dicho y ensañado ciertas cosas tienen capacidad para saberlas y tu no?
Lo que piensas y crees ahora sobre ti mismo, sobre los demás sobre Dios, sobre el mundo ¿lo crees y lo piensas porque tú lo VES, lo conoces y lo comprendes o porque te han dicho, enseñado e influido para que lo pienses y creas así?
¿Por qué no revisas una por una todas tus creencias?
¿por qué tienes miedo de pensar por ti mismo? ¿Tienes miedo, acaso, de no sentirte apoyado por lo que piensan y creen los otros?
¿Acaso piensas que lo que creen muchos "ciegamente" por se ellos muchos, es garantía de verdad?
¿Crees que un error porque lo mantengan muchos se convierte en verdad?
La verdad no está en lo que creen y piensan lo que tienen algún interés determinado en mantener ciertas posturas de creencias sino que la verdad
ES y lo que ES se ve y se conoce cuando se mira con mirada desinteresada e inocente.
¿Por qué no recorres y examinas cada una de tus creencias y te preguntas el por qué de tu aceptación?


Darío Lostado
(Pero Mi Voz Me Dice)


miércoles, 31 de marzo de 2010

LO QUE UNO ES

En la vida diaria nos encontramos con muchas personas ansiosas, tensas, inquietas, atormentadas, sin paz. Por el contrario, no son muchas las que trasparentan, traslucen e inspiran paz en sus rostros y su vida. Algunas tienen una cierta serenidad exterior, tranquilidad aparente.

Pero mi voz me dice:

La paz solamente la pueden traslucir exteriormente los que la poseen interiormente. Y sólo la viven en su interior quienes están en armonía consigo mismos. Y tienen armonía interior quienes en la vida práctica y concreta de cada momento son conscientes de su ser interno, de su naturaleza esencial. Entonces y sólo entonces desaparecen los deseos ansiosos y ambiciones envidiosas de posesión porque saben y se sienten poseedores de todo cuanto de bueno pueden desear. Entonces desaparecen los miedos porque se ve que LO QUE UNO ES, no se puede perder ni nadie lo puede quitar. Entonces desaparecen los estados de malhumor y enfado porque se ve que no vale la pena enfadarse por nada pues los motivos de los enfados se ven como lo que son, baladíes, sin fundamento, insubstanciales.

Cuando uno toma clara consciencia de sí y ve que casi nada, por no decir nada de lo que le quita la paz es importante, entonces las inquietudes e intranquilidades cesan por sí mismas.
Cuando el malestar e inquietud no desaparecen se debe a que la consciencia de sí mismo es débil e imperfecta. Es un termómetro que no falla. A mayor consciencia de sí, más paz y menos inquietudes y ansiedades. A menos consciencia de sí, más y mayores ansiosas tensiones y altibajos de ánimo.

¿Para qué buscar explicaciones complicadas si la verdadera explicación es simple?

Darío Lostado (...Pero mi voz me dice...)



domingo, 28 de marzo de 2010

...PERO MI VOZ ME DICE...

"Muchos buscan aquí y allá maestros, organizaciones, cursos, escuelas, iglesias... Sin saber exactamente con qué fin, buscan mejorar su vida, encontrar la verdad...Pero mi voz me dice...El maestro y la mejor enseñanza están dentro de ti.
Los maestros, los cursos, pueden ser útiles para ayudarte a ver, a iniciarte en el camino, pero sólo tú tienes el poder necesario para realizar el cambio".

Darío Lostado (...Pero mi voz me dice...)