AMIGOS Y SEGUIDORES DE ESTE BLOG

Mostrando entradas con la etiqueta Photo by Guillem. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Photo by Guillem. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de enero de 2013

FRUTOS PROPIOS


Del duro y aparentemente seco rosal de invierno, brotan en primavera las tiernas y frescas rosas.
De la inerme y seca crisálida, sale en vuelo gozoso la libre mariposa.
De ti, que eres más que el rosal y la crisálida, ¿cuándo brotarán las frescas rosas de vida y las alegres mariposas de libertad?
La naturaleza cumple natural y espontáneamente lo que tiene que hacer.
Y tú, que eres conciencia viva con capacidades ilimitadas, ¿por qué no desarrollas las capacidades propias de tu ser?


Tu espíritu no es un palo seco sino un foco cálido y amoroso lleno de energía y luz.
¿Te quedarás sin dar tus propios frutos?
En tu caso no puede haber estaciones del año sin frutos.
Los tuyos son de cada día.
Sé un rosal de permanentes rosas lozanas.
Sé una eterna primavera y un fecundo verano.
Todo depende de ti porque todo está en ti.
Solamente necesitas estar atento a ti mismo y durante las horas de cada día no perder la conciencia de lo valioso y creador que eres en el fondo de ti. No es ésta una simple idea para consolarte sino la Realidad.


Darío Lostado
(Despertar A La Conciencia Día A Día)

miércoles, 1 de agosto de 2012

SER persona

Soy alguien.
Soy persona.
Son muchas las personas que hay en el mundo.
Pero no parece que sean muchos los que se den cuanta de ello.

Ayer estuve en el parque.
El suelo estaba cubierto de hojas amarillentas.
Caían aquí y allá más y más hojas nuevas que alfombraban el suelo húmedo de otoño.
Los niños correteaban por el parque pisoteando las hojas moribundas.
Oleadas de viento cálido del sur arremolinaban las hojas inertes y livianas.
Eran llevadas y traídas por cualquier impreciso y leva soplo de viento.

Los versos del poeta se asomaron a mi mente:
"Hojas del árbol caídas
juguetes del viento son.
Las ilusiones perdidas
son hojas ¡hay! despendidas
del árbol del corazón."

Como en un desfile rápido y veloz
pasaron por mis ojos y mi mente
miles y millones de hombres y mujeres
que se arrastran por la vida
traídos y llevados por cualquier vientecillo del momento,
por cualquier palabra, por cualquier situación...
Como las hojas del árbol caídas...
¡Si por lo menos se dieran cuenta
que su vida sigue viviendo en el árbol!
Ser persona no es ser una hoja muerta, inerte, seca, sin vida.
Ser persona es ser alguien que sabe quién y qué es,
y que sabe y puede gobernar su dirección y su rumbo.
El viento sopla en cualquier dirección.
Las hojas muertas son llevadas y traídas en cualquier dirección.


Pero la persona decide su propia dirección.
A veces su dirección es la de la brisa suave y blanda.
Otras veces su dirección es contra vientos huracanados.
Pero la persona sabe quién es, de dónde viene y a dónde va.

Me quedé sentado en un asiento del parque.
Delante de mí pasaban hombres y mujeres.
Los niños corrían.
Poco a poco hojas y personas se confundían.
Ya casi no sabía cuáles eran hojas y quiénes personas...
Los vientos, distintos vientos, llevaban a unas y otras.
Pero todas eran llevadas por los vientos.
De vez en cuando atravesaba la escena,
alguna persona libre y consciente de sí
brillando entre personas y hojas
como los rayos del sol brillaban
entre las ramas semidesnudas de los árboles.

Ser persona a favor del viento y contra los vientos.
Ser persona sabiendo que aunque la hoja seca caiga
uno sigue viviendo en el árbol.
La hoja otoñal sólo se cae
para dar paso a otra hoja joven y nueva.
La ola se retira de la playa
Para dejar lugar a otra nueva ola.
¡Qué alegría ser persona!


Darío Lostado
(Vivir Como Persona)

sábado, 10 de marzo de 2012

TU PAZ INTERNA


La paz auténtica, la serenidad inalterable, la felicidad permanente, dependen únicamente de tu interior.

Tú quieres tener esa paz. Pero si te observas verás que pasas toda tu vida, desde que despiertas por la mañana hasta que te duermes por la noche, mirando y dependiendo de lo de fuera, de los asuntos y problemas externos.


Das la explicación que, para sobrevivir, necesitas ocuparte de esas cosas...

es posible que sea así. Pero no exclusivamente de ellas.

Todo ese trabajo te acarrea tensión y lucha permanente.

¿Te ocuparás alguna vez de tu paz interna?

Es el único camino de tu felicidad.


Darío Lostado
(Mensajes De Alegría)



lunes, 20 de febrero de 2012

SIGUE EL CURSO DEL RÍO


Un monje, en su paseo vespertino, entró en el bosque y se perdió en él. Llegó a la cabaña de un ermitaño y le pidió ayuda para orientar su camino.

El ermitaño tan sólo le dijo: "Ahí está el río. Sigue el curso del río".

Así lo hizo y llegó a su monasterio.

"Sigue el curso del río" significa "fluye con la Vida". Acepta los vaivenes de la existencia.

No resistas. Acepta lo que es, tal como es. Sin quedarte quieto y estancado. La Vida fluye. Fluye tú con La Vida y no contra ella. Pero no te paralices.


Todo en la vida tiene su razón de ser y existir.

Todo, incluso ese Yo personal al que solemos estar esclavizados, tiene su sana misión cuando lo tenemos de vasallo y no de rey de nuestra existencia.

El yo personal tiene la misión de que estas formas con que El Ser Invisible se manifiesta en el mundo, sean una viva expresión de Lo Inmanifestado. Pero cada cosa en su adecuado cometido.

Todo está puesto ahí por La Naturaleza-Dios para realizar su misión.

El sabio conoce el fluir del río de la Vida. Por eso sabe utilizar cada cosa en su tiempo y forma. Es sabio quien observa, entiende y comprende.


Darío Lostado
(Atrévete A Ser Libre)

sábado, 14 de enero de 2012

EL PUEBLO DE LOS IGNORANTES


En aquel pueblo, todos tenían una prerrogativa y don muy singular.

Al nacer, traían en una u otra parte de su cuerpo una piedra preciosa tan valiosa como un costosísimo diamante . Por eso, allí todos eran ricos con tal don. Pero absurdamente, en aquel pueblo todos vivían en extrema pobreza. Abundaban los mendigos y se sentía la miseria en las calles y casas.

En cierta ocasión, alguien les dijo que podrán resolver su pobreza, ya que tenían dentro de sí la riqueza suficiente para cambiar su vida. Pero lo trataron de iluso y loco; se rieron de él y continuaron viviendo en la misma miseria.


Tiempo después, alguien entre ellos descubrió que era cierto lo que les había dicho aquel desconocido: que dentro de sí tenían esa joya preciosa e inestimable. Él lo había descubierto en sí mismo y sabía que era un don que todos poseían. Pero a pesar de su testimonio, nadie lo creyó y lo consideraron desde entonces como el loco del pueblo.

Todos creían que sería bello y dichoso que fuera verdad, pero eso no podía ser porque ninguna autoridad se los había enseñado: ni el maestro ni el cura ni las personas que parecían más sensatas...

Y así siguieron viviendo miserables, siendo ricos.

A ese pueblo lo llamaron el pueblo de los ignorantes. Y parece que ese pueblo contagió su ignorancia a gran parte del mundo...


Darío Lostado
(Atrévete A Ser Libre)


lunes, 2 de enero de 2012

EL MUNDO NO ES COMO IMAGINAMOS


El juego de la vida, o Lila, como dicen en Oriente, es la Inteligencia Infinita que toma conciencia de sí a través de la infinitud de formas físicas. La materia no es tan sólida como parece. Según los físicos modernos, los objetos materiales están vacíos de materia.
El rádio de la esfera del Sol es de 700.000 kilómetros. Si se juntan y apilan los átomos, quedaría en 50.000 kilómetros. Si se juntasen los electrones con los núcleos, 10 kilómetros. Y si aún juntáramos los quarks, se reduciría muchísimo más.
El vacío es la verdadera naturaleza de todas las cosas, de las personas, de todas las formas de los seres materiales. Y si no podemos atravesar la materia, es porque las partículas subatómicas giran a tanta velocidad alrededor del núcleo del átomo, que no sólo hacen que el átomo se conserve como tal, sino que impiden también que pueda ser atravesado por cualquier otro elemento.


Dios es silencio, vacío absoluto. Y el vacío es el todo. Y todo es Dios. Conocer, buscar a Dios, esperar a Dios es un grave error, puesto que buscar algo, esperar algo es creerse separado de lo que se busca o espera. Y nosotros no estamos separados de Él. Somos Él.
Cuando pensamos u oramos a Dios como alguien lejano, estamos desnaturalizando a Dios. Yo no soy aparte de Él. Si no entendemos y vivimos esta unidad con Dios, abundarán los absurdos, dudas e incoherencias en nuestras mentes e intelectos. Sólo cuando sentimos a Dios presente en todo, lo comprendemos en verdad.


Darío Lostado
(Despertar A La Conciencia Día A Día) 

miércoles, 14 de diciembre de 2011

TÚ ERES EL SER ABSOLUTO


No te asustes. No te asombres.
Esa es la verdad. Yo, tú, él... somos el Ser Absoluto.
Mi cuerpo, como el tuyo, visible y sensible es manifestación de nuestro Ser invisible.
Tú y yo somos el Ser invisible que anima nuestro cuerpo. Ese Ser es El Absoluto.
Por eso tú y yo somos el Ser Absoluto.
Las Escrituras Sagradas de todas las religiones así lo dicen. Pero no sería necesario que lo dijeran. No puede ser de otra manera.
Nuestra mente crea dioses mentales. Estos falsos dioses mentales son el obstáculo para vivir al Dios verdadero.

Suele decirse que más vale creer en algo, aunque sea falso o inauténtico, que no creer en nada.
Yo creo que todas las creencias falsas son un obstáculo mucho mayor para llegar a la Verdad, que la ignorancia.
Si quieres tener seguridad, paz y gozo permanentes repite constantemente: Yo soy El Absoluto. Y créelo, porque es verdad.
Si lo repites siempre que puedas, con toda convicción. Él se hará presente en ti como la luz clarísima de La Verdad. No como un concepto de la mente sugerido por las palabras.
Se hará presente en ti como LA VERDAD, como La Realidad.
Llegar a esta convicción es encontrar el reposo en la propia casa.
Nada ni nadie podrá alterarte.


Darío Lostado
(Tu Vida Tiene Sentido)

sábado, 26 de noviembre de 2011

EL AMOR A SÍ MISMO


Durante mucho tiempo y sobre todo en ciertos ambientes más o menos religiosos fue conceptuado el amor a sí mismo como malo, defectuoso o pecaminoso. Se nos decía que había que amar a los otros sacrificándose uno mismo por ellos. Al amor a sí mismo se lo suele llamar egoísmo o narcisismo.
Hay que decir de entrada que el amor a sí mismo es el fundamente de todo amor.
Es muy importante no confundir el amor a sí mismo con la complacencia e indulgencia con todos los caprichos del "ego" sensual. Cuando existe ignorancia o distorsión en el concepto sobre sí mismo se produce inevitablemente el amor erróneo hacia sí mismo.
Quienes se identifican con su cuerpo, sus sentidos y sus gustos sensibles, el amor a sí mismo les lleva a buscar como principal objetivo la satisfacción de aquello que creen ser: su cuerpo con sus apetencias, su ego con sus vanidades.
Para estas personas el ideal de la vida es "pasarlo lo mejor posible", satisfacer sus sentidos físicos al máximo o como apetencias muy elevadas, satisfacer los deseos de su ego mental o sentimental.
Los hedonistas puros no son muy frecuentes. Las apetencias sentimentales inferiores suelen ocupar un papel importante en esta clase de personas.
El genuino amor a sí mismo tiene otro sentido distinto para quienes tienen un verdadero conocimiento de la realidad de sí mismos.
Quien se conoce bien a sí mismo comprende que amarse es realizar su naturaleza. Amarse es querer y hacer todo aquello que conduce a la persona a su plenitud.
Quien se conoce a sí mismo sabe que el mejor modo de amarse es ejercitar todas sus capacidades de amor, de inteligencia y de energía de que es capaz.
Quien cree ser su cuerpo, quien se identifica con la parte tísica de sí o con sus pensamientos o sentimientos creerá que amarse a sí mismo consiste en satisfacer y complacer al máximo todas las exigencias de sus sentidos, de su mente o afectividad inferior.
En el recto y completo amor a sí mismo no se excluye nada, ni mucho menos su propio cuerpo que es el medio o instrumento a través del cual ha de realizarse, ha de hacer realidad todas sus capacidades y potencialidades.


El amor a sí mismo se manifiesta de una manera automática e inconsciente en el niño recién nacido. Busca y quiere todo "para él". En él, este amor es perfecto. Necesita todo para poder subsistir.
En la medida que la persona va creciendo, va tomando también conciencia de los otros y de sus capacidades de amar generosamente.
Si la persona, cuando crece, sigue manteniendo el círculo de su amor cerrado en sí mismo, como el niño, aunque crezca físicamente es una persona inmadura, infantil.
Toda aquella persona que únicamente busca ser complacida con el amor y las transigencias y donaciones de los demás, si no ejercita su amor activamente amando, quedará reducida psicológicamente a la etapa y estado infantil.
Son persona para quienes la etapa infantil no fue una etapa de transición sino que se quedaron fijas en ella. Son niños con cuerpo grande. O personas grandes con psiquismo infantil.
Cada ser, en su naturaleza, crece en la medida que ejercita sus potencialidades, sus facultades. Crecen los músculos en la medida que se los ejercita. La inteligencia y la memoria crecen también con el ejercicio. Y una persona será tanto más amorosa cuanto más ejercite su capacidad de amar.
Cuando alguien se ama a sí mismo hará indefectiblemente todo aquello que favorece su crecimiento, que lo conduce a su plenitud.
Amarse a sí mismo es igual a desarrollar su ser-energía-inteligencia-amor.
Aquel que se cierra yt se limita a complacer sus apetitos sensitivos está limitando su crecimiento. Se está anquilosando.
En realidad, entre amarse a sí mismo y amar a los otros no existe ninguna diferencia. Son, además simultáneos. Quien se ama bien a sí mismo automáticamente está abierto al amor a los otros.
Quien se ama a sí mismo no puede dejar de amar a los otros. Porque su amor es más verdadero cuanto más generoso es.
Amar a los demás olvidándose de sí, además de ser absurdo, es una sutil forma de autocomplacerse con su propia generosidad buscada.
El amar y entregarse a los demás debería ser la donación espontánea y natural del amor que uno siente ser, en el centro de sí mismo, como el desbordamiento de un vaso lleno de agua que tuviera la fuente dentro de sí mismo.
Para ello se requiere darse cuenta de que uno es fuente de amor.
Amarse correctamente, con amor verdadero a sí mismo es querer, amar y buscar en todo y sobre todo su propia y auténtica realización personal a través de cuanto se hace y se vive en la vida cotidiana.


Este auténtico amor a sí mismo impulsa a la persona a amar más y mejor a cuantos conviven con ella y al Universo entero. Tal como la persona se ame a sí misma proyectará su amor a los demás. Si su amor es superior y generoso hacia sí, también lo será hacia los demás. Quienes, por el contrario, se aman con un amor inferior y egoísta, también amarán a los otros con el mismo amor egoísta, egocentrado.
El amor a sí mismo no solamente no es reprochable ni malo sino que es la base y origen de todo amor en la persona.
El egoísmo, el amor inferior centrado en sí mismo, busca la complacencia sensible y vanidosa del cuerpo físico o del altanero "ego".
El amor verdadero a sí mismo, por el contrario, impulsa a la persona sabiamente a todo aquello que conduce a uno mejor y mayor realización personal de sí y de los otros sin intereses personales egoístas, por una parte, ni complacencias indulgentes y necias por la otra. Una cosa es amar y otra muy distinta acceder a los antojos caprichosos de la persona amada.
Nadie amará recta y adecuadamente a los demás si antes no se ama con amor verdadero y auténtico a sí mismo.


Darío Lostado
(Somos Amor)

martes, 22 de noviembre de 2011

ANHELOS DEL CORAZÓN Y DESEOS DEL EGO


Es inevitable vivir con deseos.

Los deseos que brotan del amor verdadero, logran siempre su realización y son positivos y beneficiosos.

Los deseos que tienen su origen en la vanidad y ambición del ego o en las tendencias perversas de las pasiones o instintos ciegos, son destructivos y nefastos.
Los deseos de tu "yo inferior", llenan siempre de frustración y amargura tu existencia. Lograrás liberarte de ellos, cuando no exista en ti compulsión obsesiva hacia nada.

La mejor manera de liberarse de los deseos obsesivos es verse a sí mismo, una y otra vez mentalmente, con toda claridad, sin deseos. ¿Cómo te verías sin ellos?



El afán insistente de algunas personas, de superarse y ser mejores hace que tales personas queden inmovilizadas e incapaces de vivir con normalidad. Así no logran ni ser buenas ni siquiera ser normales.

Los deseos que brotan del amor son siempre liberadores, porque nacen de la paz y serenidad del espíritu, sin compulsión obsesiva alguna.

Los deseos que atan y crean dependencias, no son hijos del amor sino de la ambición del ego.

El amor da calidez a tus anhelos, mientras que los deseos ansiosos del "yo inferior" llenan de inquietud y ansiedad el corazón.

Cuando más te liberes de tus deseos, más libre y ligero podrás volar.


Darío Lostado
(Tu Vida Tiene Sentido)


domingo, 20 de noviembre de 2011

AMOR Y BELLEZA

Era una tarde de otoño.

Estaba contemplando un bello atardecer. El sol arrebolaba los rizos redondos de unas nubes pasajeras en el horizonte, mientras se apresuraba a esconderse detrás de la montaña lejana.

Y me di cuenta de que:

· la belleza no estaba en el sol arrebolado en las nubes.
· no eran mis ojos los que sentían la belleza.
· yo era el sujeto testigo que veía y sentía la belleza del atardecer.
· nada de aquello existía para mí sin mi yo consciente.


Al día siguiente me comunicaron que un ser querido había fallecido tras unas semanas de intensos dolores. Sufrí. Lo sentí como si hubiera sido mi propio dolor.

Me centré y vi que:

· el dolor que me embargaba procedía de un pensamiento.
· mi pensamiento era producto de unas ideas e imágenes mentales.
· en última instancia yo era el sujeto de aquellos pensamientos.
· yo era el testigo consciente de todo cuanto ocurría dentro de mí.
· yo soy inteligencia comprensiva y entiendo el sentido del dolor y la muerte.

Entonces el sufrimiento se desvaneció.

Todo pensamiento, todo sentimiento tienen como base al "yo", a esa realidad dentro de mí sin la cual no hay pensamiento ni sentimiento.

Yo soy el sujeto que ve, piensa, siente. Y quien se da cuenta de que ve, piensa y siente.



Darío Lostado.
(Somos Amor)

viernes, 11 de noviembre de 2011

LO PRIMERO CONOCERTE, ENTENDERTE Y AMARTE

Photo by Guillem. (Montserrat 11-11-2011)

No busques la razón de tus males, tus problemas fuera de ti.
Lo sepas o no, lo admitas o no, tú eres la causa principal de lo bueno o malo que te ocurre.
No nos engañemos.
Tenemos la tendencia de llegar a la meta sin partir.
Queremos empezar a construir la casa por el tejado.
Y es necesario empezar por la base, por lo principal.
La base de todo pensamiento y trabajo creador y de realización humana es conocerse y entenderse a sí mismo.
Antes de proponerse otras metas hay que conocerse.Pero conocerse suele ser lo último que hace la mayor parte de la gente.
Tenemos miedo a conocernos.
Quizás sabemos o intuimos que hay demasiado desorden dentro de nosotros mismos. Y es necesario poner orden.
Cuesta mucho decidirse a poner orden interior.
Pero antes de poner orden hemos de saber qué es lo que vamos a ordenar. Es necesario conocer qué somos y cómo somos.
Conocerse es lo primero. No que te conozca el psiquiatra o un amigo o un consejero.
Que te conozcas tú.
El mundo somos los hombres y mujeres que vivimos en él.
La familia es lo que son los que la componen.
La sociedad es lo que son los miembros que la componen.
¿Cómo pretendes decir que conoces a tu familia y a la gente si no te conoces a ti?
Si te conoces superficialmente, también superficialmente conocerás a tu familia y a los demás.
Y los problemas también los conocerás en la superficie y las soluciones también serán superficiales. Y el mal permanecerá sin resolver y sin cambiar en el fondo.
Es necesario conocernos y entendernos antes de empezar el trabajo de mejoramiento personal. Sin miedos ni temores.
En tu interior hay desorden, quizás. Pero ningún monstruo. No tengas miedo a entrar dentro de ti. No tengas miedo de conocerte.
En tu interior hay tesoros empolvados.
Hay riquezas inexplotadas.
Hay belleza en la sombras.
Bajo el polvo y las sombras hay más bien y belleza de lo que tú piensas.
Lo primero es conocerte, entenderte, comprenderte, aceptarte y amarte.
Si no te aceptas tú, ¿quién te va a aceptar?
Si no te aceptas a ti, ¿a quién aceptarás?
Si no te amas tú ¿quién te amará?
Si no te amas a ti ¿a quién amarás?


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

VIVIR COMO PERSONA ES...

Photo by Guillem.



Decir sí a la Vida
Desarrollar lo que soy
Movilizar y expresar mis capacidades
Vivir siempre consciente y amorosamente
Realizar en acciones concretar lo que soy por naturaleza
Dar y darme con gozo
Amar al que me ama y al que me odia
Sentirme joven hasta aun siendo viejo
Disfrutar y sentir emoción en una puesta de sol arrebolado
Sentir el beso de la brisa y de los rayos del sol
Dar pasos vivos en la calle de la vida
Levantarse después de haber caído
Sentir gozo de ser persona
Vivir cada minuto conscientemente
Escalar montaña tras montaña
Empezar a vivir cada día que amanece
Disfrutar de todo
Trabajar con alegría
Descansar con alegría
Amar con alegría
Vivir con alegría
Sentir la ausencia del amigo
Gozar el perfume del tomillo en el monte
Disfrutar la nieve blando bajo los pies
Sentir anhelo de volar como el águila
Vivir después de muerto



Darío Lostado
(Vivir Como Persona)


lunes, 26 de septiembre de 2011

VIVIMOS DORMIDOS


"Ya es hora de despertar del sueño", dice la Biblia.

Vivimos ordinariamente dormidos, sin conciencia clara de qué somos, dónde estamos, qué hacemos, por qué hacemos lo que hacemos, por qué sentimos lo que sentemos, qué sentido tiene para nosotros el vivir o el no vivir...

Vivimos generalmente empujados, arrastrados por el instinto y voluntad ciega, natural y espontánea de vivir, pero prácticamente inconscientes, muy poco despiertos.

Vivimos sin conciencia clara de quién es el que vive detrás de esas apariencias de este cuerpo, quién es el que está viviendo dentro y detrás de esa carne, y esos huesos que componen nuestro cuerpo.

Vivimos sin conciencia clara de quién es el que alberga esos pensamientos, esos conocimientos, esas habilidades de trabajar, de jugar, de desarrollarse y desenvolverse en la vida...

Vivimos sin conciencia clara de quién es el que está afectado por esos sentimientos agradables o desagradables que nos ponen alegres o tristes en cada momento, quién es ese que sufre o se alegra, ese que se preocupa, que se impacienta, que se atemoriza, que duda, llora, canta, ríe, goza...

Vivimos sin tener clara conciencia de quién y qué es ese "Yo" sujeto activo, que es el que realmente vive detrás de la vestimenta, detrás del cuerpo de carne, huesos, ojos, cerebro, órganos interno con sus células, moléculas y átomos.

Y si no sabemos quién es el que piensa en nosotros, quién es el que siente, el que se mueve, el que vive en nosotros, ¿qué podremos saber con una cierta garantía de certeza?

Si yo no conozco lo más próximo a mí mismo, si no conozco al que conoce, ¡cómo podré conocer las cosas que me rodean? ¿cómo me atrevo a hacer afirmaciones sobre lo que perciben mis sentidos? ¿podré conocer a esos otros a los que llamo personas, que son lo que yo soy, si no sé quién soy yo, que supuestamente es la persona que está conociendo? ¿podré conocer a ese Ser que llamo Dios y en quien supuestamente creo y del que digo que es el Ser más importante, el más grande, el más poderoso, el más sabio, el más bueno, el absolutamente prefecto, si no conozco a este otro ser pequeño cercano que soy yo mismo?

¿No será todo eso una simple afirmación sin sentido que repito sin verdadero conocimiento, sino como una cinta grabada que reproduce y repite lo que ha sido grabado en ella sin tener conocimiento de lo que significa y de lo que expresa?

El camino hacia lo Universal empieza en lo individual.

El camino hacia afuera empieza adentro.

El camino hacia los demás empieza en sí mismo.

El Camino hacia las cosas (que es la ciencia) empieza en el conocimiento de sí mismo(que es el sabiduría)

La comprensión del mundo, de los acontecimientos... de Dios, tiene necesariamente su origen y base en la comprensión de sí mismo, en el acontecimiento de conocerse a sí mismo, el sujeto que comprende y conoce.

Cuando me desconozco a mí mismo, es imposible que pueda conocer a los otros.

Cuando no tengo una auténtica aceptación de mí mismo, es imposible pretender aceptar a los demás.

Photo by Guillem.


Por más que me proponga y me imponga aceptar a las personas que me rodean, será un esfuerzo vano y de resultados muy momentáneos, mientras no comience por aceptarme a mí mismo, real y efectivamente, tal como soy, en lo que me veo como bueno y en lo que me veo como malo.

Solemos vivir preocupados y atormentados porque nos cuesta aceptar a ciertas personas.

Nos damos cuenta de que las circunstancias nos imponen el trato con esas personas que no nos caen bien. Nos proponemos no hablar mal de ellas y hasta tener buenos sentimientos y actitudes con ellas. A veces hasta es posible que consigamos en un momento determinado, ser amables con esas personas. Pero pronto volvemos a nuestra actitud de rechazo.

La explicación de esa conducta radica en que no empezamos por donde debemos empezar.

Haz que empezar por una aceptación clara, consciente y sincera de nosotros mismos, de ese que ve, piensa, siente, vive, que llamo "yo".

Nos daremos cuenta entonces de que nuestro comportamiento es como nosotros no quisiéramos que fuera. Nos daremos cuenta de que una cosa es lo que nosotros queremos o quisiéramos hacer y otra lo que realmente hacemos.

Aún admitiendo esa diferencia y a veces contradicción, entre lo que queremos y lo que hacemos, hemos de aceptar que así es y así hemos de aceptarnos.

No se consigue nada queriendo dar explicaciones, buscando los motivos y las causas de ese modo incoherente o contradictorio de comportamiento.

No se consigue nada queriendo dar explicaciones, buscando los motivos y las causas de ese modo incoherente o contradictorio de comportamiento.

Lo únicamente eficaz es aceptar los hechos tal cual son, aceptar nuestro comportamiento como es y ser muy claramente conscientes de cómo somos y cómo quisiéramos ser, evitando los intentos inútiles de justificarse y eximirse de responsabilidades.

Frecuentemente jugamos a ser buenos.

A veces ni siquiera jugamos a ser buenos sino a tener buenas intenciones de ser buenos.

Con las buenas intenciones nos quedamos ya satisfechos como si "el intentar" fuera "realizar" y el decir fuera hacer. Y así seguimos dormidos en los laureles del engaño.

Solamente el aceptar la verdad tal cual es, nos liberará del error de creer que el sueño es la realidad y que el decir es hacer.


Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)




miércoles, 7 de septiembre de 2011

PERSONAS-OBJETOS



Se viene hablando mucho en los últimos años de la defensa de los derechos humanos.
Parece que el primero, principal y más genérico derecho humano es el de ser persona y ser tratado como tal persona.
En nuestros tiempos es frecuente ver que la persona es tratada y usada como un objeto.
Objeto de utilidad.
Objeto de placer.
Objeto para tener más poder, más dinero...
Se trata a algunas personas con una finalidad meramente utilitaria. Pensando más en lo útil que pueda ser, que en lo que tiene de humano y enriquecedor el contacto personal.
Se utiliza a los de arriba y a los de abajo.
Utilizan los de arriba y los de abajo.
Es frecuente que en los encuentros personales se piense al conocer a una persona: ¿me conviene esta persona? ¿me podrá ser útil en algo?
No son muchos los que en el encuentro humano sólo busquen el gozo y la alegría de encontrarse.
Y todavía parece más difícil pensar: ¿qué puedo yo hacer por esta persona?
En nuestros tiempos en que se compra y se vende todo, también se compran y venden los cuerpos para el placer. No siempre la compra-venta es por dinero.
Hay compra-ventas de las personas, incluso en bodas elegantes.
Se compra y se venden los cuerpos por fama, buena figura, atractivo físico, nivel económico y social, seguridad...

Photo by Guillem



A veces no son los demás sino uno mismo el que convierte su persona en objeto.
No sólo el hombre que va a una prostituta la convierte en objeto.
También el esposo que usa a su esposa como objeto de placer sin amor, la convierte en objeto.
También hay esposas que convierten a sus esposos en objetos de utilidad o placer.
Cualquiera que sea, donde quiera que sea, como quiera que sea una persona usada como objeto, se está cometiendo con ella la peor de la crueldades. Se le está despersonalizando.
Se le convierte en objeto de manipulación.
La manipulación tiene muchas formas, muchas caras.
Una forma moderna muy frecuente en manipulación es la publicidad.
El consumismo con sus mecanismos agudos y sutiles ejerce tal presión sobre la persona que la llega a convencer de necesidades que no lo son.
El consumismo con su único afán de ganar más, manipula a las persona, sometiéndolas a tales presiones morales que dejan de pensar por sí mismas.
La publicidad para ser honesta debería reducirse a informar.
Sin presiones.
Sin engaños.
Usar a las personas como objetos a manipular es un manera, casi tan grave como la muerte, de destruir a una persona.
La manipulación es muy frecuente en la demagogia de los políticos que usan a tantas personas para encaramarse al poder.
Respeto, señores, respeto por la persona.
Los seres humanos no son objetos de compra-venta. Respeto por la persona.
Por cualquier persona.
Por todas las personas. Siempre. En cualquier lugar.


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)


viernes, 2 de septiembre de 2011

Tú eres ESO



La milenaria sabiduría védica hidú enseña insistentemente que bajo las infinitas formas ilusorias de todo cuanto existe sólo es real Brahman o Dios.

Cuando los discípulos se presentan al maestro porque quieren conocer La Verdad, éste les pone la mano sobre el corazón señalándoles y les dice: Tú eres ESO.

Tú eres Eso, tú eres la Verdad, tú eres Brahman o Dios, porque lo que se ve de ti, tu apariencia toda, es ilusoria e inconsistente. Lo único que tiene entidad verdadera, lo único que vale la pena en ti es aquello que está sosteniendo tu cuerpo y tu personalidad individual. Y eso es Dios.

Hay un cuento vedántico que trata de expresar esta enseñanza. Era un grupo de diez hombres que tuvieron que vadear un río y ninguno sabía nadar. Después de muchos esfuerzos lograron llegar a la orilla. Creyendo que alguno podía haber sido arrastrado por las aguas, uno de ellos se puso a contar a todos, empezando por el que estaba a su derecha y terminando por el de su izquierda, sin contarse a sí mismo. Así eran nueve. Faltaba uno. Todos estaban convencidos de que faltaba uno porque cada uno de ellos contaba a los demás sin contarse a sí mismo. Y se pusieron a llorar la muerte del que faltaba. Cuando estaban en sus lamentos acertó a pasar por allí un caminante que al verlos tan tristes logró enterarse de lo que ocurría. Entonces le mandó a uno de ellos que contara de nuevo. Cuando éste hubo acabado contando nueve solamente, el viajero le tocó con su dedo al pecho del que había contado y le dijo: Tú eres el décimo. Ellos entonces se dieron cuenta de su error y se llenaron de gozo.


Photo by Guillem



El ser humano para su vida creyéndose indigente, pobre, desdichado, hasta que la Sabiduría le toca el corazón y la conciencia y se da cuanta de que él es la dicha, la felicidad y el Amor.

Tú eres todo eso.

Toda tu apariencia es una vana frivolidad.

Tú no eres tu apariencia sino mucho más.


Darío Lostado
(Somos Amor)




viernes, 26 de agosto de 2011

TÚ Y TUS CIRCUNSTANCIAS


Vino a mí un excelente profesional que se sentía muy preocupado.
Había en él una sincera aspiración por su desarrollo integral, pero se encontraba totalmente descorazonado y abatido.

Me decía: Mis circunstancias no me permiten dedicar ni un momento para mí. La familia, el trabajo excesivo y agobiante me ocupan todo el día desde que me levanto hasta que me acuesto. En esas circunstancias no puedo ver nada claro. Las situaciones concretas de mi existencia son las que mandan en mi vida.

Le dije: Mientras estás volcado y obsesionado por esas circunstancias que te agobian, más alejado estarás de ti mismo. Y al estar fuera de ti, todo lo verás con la complejidad alborotada de tu mente. El día que empieces a dedicar algún tiempo a centrarte en ti mismo, todo cambiará. Puedes hacerlo en esos momentos medio perdidos entre trabajo y trabajo. Son instantes que puedes dedicar a respirar profundo y sentir tu YO real ahí, dentro de ti, en lo más íntimo de tu ser. Entonces, irás viendo que las circunstancias pierden fuerza y valor y no te sentirás agobiado por ellas.

Siempre que damos más importancia a las situaciones que a nosotros mismo, estamos abandonando las riendas de nuestra vida a esas circunstancias. Se crea un círculo vicioso: cuanto más atención, tiempo e importancia damos a las circunstancias, menos nos ocupamos de nosotros mismos. Y a medida que abandonamos el mando de nosotros mismos, más nos esclavizan las circunstancias. Se hace imprescindible tomar el timón de tu propia vida ocupándote más de ti, sin lamentar tus circunstancias.

Photo by Guillem.



Date cuenta de que tú eres más importante que todo lo que haces y lo que ocurre en tu derredor. Deja que los ignorantes llamen a esta posición egoísta. Si te preocupan tales acusaciones, es señal clara de que estás encerrado en tu "ego personal".
El sano egoísmo, o lo que es lo mismo, la preocupación por tu ser verdadero hará que luego trabajes mejor por los demás y seas más desinteresadamente generoso y solidario por los demás.

No te dejes atrapar por las circunstancias de tu vida.
Tú eres más importante que todas ellas. Esas circunstancias sin ti son nada para ti.

Libérate de tu "yo personal" que quiere quedar bien ante los demás y se preocupa ante todo ¡¡¡de ser tenido como trabajador solidario, generoso y cumplidor!!!

Sé tú. Pero tú no eres tu ye personal vanidoso. Tú eres la lucidez amorosa que quiere expresarse como tal, siempre.

Tus circunstancias son situaciones cambiantes de tu existencia. Tú, en cambio, eres lo permanente. Tú eres el que da sentido y valor a cuanto haces.

El valorador es más importante que lo valorado. Una tonelada de diamantes no valen nada si no hay alguien que los valore.
No renuncies a tu capacidad de valorador de las cosas y las circunstancias.


Darío Lostado
(Atrevete A Ser Libre)


martes, 26 de julio de 2011

TU MEJOR MAESTRO


Muchas personas buscan acá y allá maestros, organizaciones, cursos, escuelas, sectas, iglesias... no se sabe exactamente para qué, aunque pareciera que buscan mejorar su vida, encontrar la verdad...

Pero mi voz me dice:

El mejor maestro y la mejor enseñanza está dentro de ti. Los maestros, las conferencias, los cursos pueden ser útiles para ayudarte a ver, a iniciarte en el camino. Pero recuerda que alguien puede hacer una comida para ti pero nadie la puede comer por ti. Alguien puede darte un vaso de agua pero eres tú quien deberá beberla para saciar tu sed.

Cuando se alcanza un nivel de consciencia superior te das cuenta que esa consciencia superior es tu mejor maestro.

Photo by Guillem



Si estás con los ojos abiertos y la consciencia despierta, verás que el mundo entero y los acontecimientos todos de la vida pueden y deben ser tus maestros en todo momento. Cuando estás atento a cuanto pasa en ti y fuera de ti todo se convierte en permanente enseñanza de vida. Lo que necesitas aprender lo recibirás paso a paso si te mantienes permanentemente con plena apertura de espíritu.

Muchas personas quedan paralizadas y aprisionadas en las reglas, métodos, disciplinas y enseñanzas del camino, creyendo que el camino, los métodos y las técnicas son la meta y el destino. Un hambriento puede pasarse días y meses preparando una sabrosa comida. Pero si se contenta con prepararla y no la come, al final morirá de inanición.

Todos los maestros exteriores si son auténticos no pueden ser sino manifestación espontánea y clara del verdadero maestro interior de la consciencia superior.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)



jueves, 14 de julio de 2011

IDENTIFICACIÓN EXTERNA

Nos identificamos frecuentemente con lo que no somos. Nos identificamos con las cosas que poseemos, con nuestro cuerpo y con nuestros estados de ánimo, sean de alegría o de tristeza.

No somos ni la alegría ni la tristeza provocadas por los estímulos externos. Somos la alegría misma, la felicidad que no necesita de estímulos exteriores.

photo by Guillem.



Si vivimos identificados con algo, dejamos de ser nosotros mismos.

Es necesario conocer los estímulos que nos provocan la alegría o algún grado de felicidad, para no apegarnos e identificarnos con ellos, ya que llegan a convertirse en un verdadero obstáculo para nuestra felicidad.


Darío Lostado
(Mensajes De Realización)


miércoles, 1 de junio de 2011

UN MÉTODO FÁCIL


¿Qué eres? le pregunté.
¿Qué voy a ser? me dijo. Es evidente lo que soy.
Dime, por favor, le dije, ¿qué eres sin referirte a tu nombre, a tu cuerpo, a tu familia, a tus cualidades...?
El me miró, quedó pensativo y me dijo: Me estás quitando todo.
No te quito nada, le dije. Nada de eso que te he nombrado eres tú. Fíjate que cuando hablas dices: mi cuerpo, mis pensamientos, mis cualidades... Quiere decir que existe un poseedor y unas cosas poseídas. Tú eres el sujeto poseedor. Tu cuerpo es algo que Tú posees. Tus ideas, tus cualidades, tus sentimientos... son algo que tienes o puedes dejar de tener. Eso quiere decir que el poseedor es antes y aparte de todo lo poseído. El poseedor es un ser independiente de lo poseído. El poseedor no cambia. Cambian sus posesiones. Pero él es siempre el mismo. Mientras lo poseído está en constante cambio, el poseedor es el que ve y observa todo lo que va cambiando.
Tú edres la conciencia luminosa que Ve y observa. Para llegar a tener la intuición clara y evidente de que eres ESO, esa luz conciente y amorosa, has de desidentificarte de lo que no eres, es decir, de tu cuerpo, de tus pensamientos, de tus cualidades y cosas. Cuando quites lo que no eres, quedará lo que res.

Photo by Guillem.


Es tan fuerte y profundo la creencia de que somos nuestro cuerpo con nuestras ideas, que resulta muy difícil convencernos de lo contrario. Pero esta convicción puede llegar a través de una observación sincera y profunda. Nunca quedándonos con las creencias superficiales que siempre hemos tenido.
Tu nombre es una palabra. Tus ideas son contenidos de la mente. Tu cuerpo está en constante cambio mientras tú permaneces el mismo.
Repítete constantemente la pregunta ¿quién soy? ¿quién es el que come, quién el que camina, el que ama, el que piensa, el que trabaja...? Esa pregunta debe estar siempre resonando en ti. Ese es el método simple, sencillo pero práctico. Pregúntate siempre ¿quién soy?
Un día aparecerá la luz, aparecerás tú que eres luz y desaparecerán las tinieblas de lo que no eres. Te darás cuanta de que eres el testigo de todo cuanto ocurre en ti, de todo lo que haces y percibes. El testigo permanente, inalterable, divino, eterno.


Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)


martes, 17 de mayo de 2011

PREDICAR CON EL EJEMPLO


Decía uno: yo por las buenas, todo lo que quieran, pero por las malas me encuentran. Como decir: Si los demás son buenos conmigo, yo también lo soy pero si no, seré como ellos.

Pero mi voz me dice:

La ley del talión quedó abolida y superada por la ley de la comprensión y el amor.

Además ¿por qué no inviertes los términos? ¿por qué no eres tú bueno para que los demás sean buenos? ¿no sabes que los demás son a la larga lo que tú eres?


Photo by Guillem



Te sueles quejar cuando tú eres bueno y los demás no responden con la misma bondad. Pero esa supuesta bondad tuya ¿brota de dentro de ti, es constante y habitual o por el contrario, es de apariencia, de cara a la galería, momentánea e inconstante?

Si tú eres egoísta e interesado en tus acciones, en tu pensar y en tu filosofía de vida, si eres malhumorado, impaciente, exigente, déspota, indolente, vago, desordenado, inconstante, etc., eso mismo provocas en tu entorno.

No esperes que los demás sean de tal o cual manera, para corresponder tú de la misma forma. Haz que tu modo de ser y obrar arrastre a los demás para que sean como crees que deben ser.

Eso no se consigue siendo buenos en un cierto momento, con actos esporádicos y aislados sino con un modo constante de obrar rectamente, sabiendo que la vida es justa y siempre devuelve y paga con estricta justicia. No exijas antes de dar. No exijas correspondencia si no vas tú por delante.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)