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viernes, 23 de julio de 2010

PADRES E HIJOS


Al decir yo en alguna ocasión que el mejor consejo es no dar consejos, alguien me preguntó: ¿Y a mis hijos, tampoco debo aconsejarles? Ellos necesitan de mi experiencia y debo precaverlos de los peligros de la vida.

Al decir yo en alguna ocasión que el mejor consejo es no dar consejos, alguien me preguntó: ¿Y a mis hijos, tampoco debo aconsejarles? Ellos necesitan de mi experiencia y debo precaverlos de los peligros de la vida.

Pero mi voz me dice:

Si vives en la superficie de tí mismo, como es el caso de la mayoría de las personas y te interesan ante todo las formas, las apariencias, las normas sociales, los modo de conducta, es seguro que tus consejos erán dirigidos hacia esos aspectos de la vida de tus hijos. Y cuando alguien se entromete y qiere imponer su modo de ser y conducirse, sea quien fuere, a los demás, es una injusta intromisión manipuladora que no exime a los propios padres.

Si amas de verdead a tus hijos y quieres lo mejor para ellos y deseas orientarlos para que sean honrados, nobles, veraces, trabajadores, responsables de sus actos... haz que se vean en el espejo de tu vida. Y si eso ya lo haces y quieres además aconsejarles, no les impongas nada que sea secundario sino haz que ellos vean lo que es esencial y tomen conciencia de sí mismos y sus obligaciones fundamentales.
Todos aquellos padres que han pretendido imponer determinadas formas de conducta a sus hijos, tarde o temprano ven con desilusión que los hijos, si tienen capacidad de ver y decidir por sí mismos, toman el camino que ellos eligen. Y si no tienen esa capacidad, es porque ellos, los padres, la han bloqueado y obstaculizado y han impedido que el hijo sea él mismo.
Cuando se imponen modos de comportamiento se manipula y o domestica, pero no se educa.
La educación del comportamiento tiene un límite elemental. Ir más allá de ese límite es obstaculizar la formación de la personal.


Darío Lostado
(...Pero mi voz me dice...)






martes, 20 de julio de 2010

ESTADOS TENSIONALES


RELÁJATE, TRANQUILÍZATE




Toda actividad produce un desgaste, un cansancio.
Y si esa actividad se realiza en unas condiciones y en un ambiente de competencia, rivalidad, prisa agitación, temor, o presión de cualquier tipo que sea, se produce un estado anímico de tensión, de stress.
La vida moderna se caracteriza por una tensión y stress constante.
Esta tensión constante produce dos graves males en el ser humano: uno psicológico y otro fisiológico.
Los estados tensionales hacen perder el control y equilibrio de la personalidad y alteran las funciones fisiológicas del organismo.
Las alteraciones fisiológicas producen las enfermedades orgánicas.
Por eso, eliminar los estados tensionales es eliminar la causa de muchos conflictos y problemas en la convivencia humana y evitar también la causa de muchas enfermedades.
Y ¿cómo eliminar los estados tensionales?
Hay dos caminos.
O huir de la vida agitada y retirarse a la soledad, viviendo en un ambiente libre de rivalidades, de luchas, de temores, de prisas e inquietudes.., lo cual es inviable e imposible para el noventa y nueve por ciento de los seres humanos, o eliminar las tensiones acumuladas mediante la relajación física y mental.
Esta relajación física y mental, asequible a todos, además de aquietar y tranquilizar nuestro sistema nervioso, nos abre el camino para llegar a la profundidad de nuestro subconsciente donde, consciente o inconscientemente han ido grabándose tantas programaciones de temor, miedo, rencor, impotencia, egoísmo, etc..., y toda clase de elementos negativos que van inconscientemente conduciendo nuestras vidas.
Por eso para cambiar nuestros hábitos negativos, es necesario entrar allí, donde están arraigados, para desarraigarlos.
Debe distinguirse la relajación para descansar y la relajación para mejorar nuestros hábitos.
La primera es sólo de distensión y la segunda es de trabajo interior consciente en el subconsciente.


Darío Lostado
(La Alegría De Ser Tú Mismo)


sábado, 17 de julio de 2010

DESPERTAR DEL SUEÑO


Muchos nacen dormidos, viven dormidos y mueren dormidos.
Muchos viven sumidos en un profundo sueño. En ese sueño tienen pesadillas, sueños agradables y sueños intrascendentes. Pero todos los sueños los viven como si fueran realidad.
Son muy pocos los que saben que toda esta existencia temporal es un sueño. Este sueño lo creemos real, así como creemos reales nuestros sueños mientras soñamos por la noche, hasta que despertamos a otra dimensión de conciencia. Eso mismo nos ocurrirá con este sueño de la vida presente.
Cuando pasemos a la otra dimensión después que el cuerpo muera con su mente, nos daremos cuenta de cuán ilusorio es el sueño de la existencia terrena.



¡Qué bueno es despertar ahora!


Darío Lostado
(Mensajes Para Elevar La Conciencia)


viernes, 16 de julio de 2010


Las obras de arte
el oro, el dinero, las riquezas... son nada
sin "alguien" que la valore.
El valor está en quien valora.
Tú eres ese "alguien".


Darío Lostado
(Ama Y Haz Lo Que Quieras)

martes, 13 de julio de 2010

AMOR



SIN ADJETIVOS POSESIVOS


Acostumbrados a poseer cosas y a apropiarnos de todo cuanto podemos, solemos hablar siempre con los adjetivos posesivos. Así decimos "mi" amor o "tu" amor...

Pero mi voz me dice:

No existe "mi" amor ni "tu" amor. El amor ES. El Amor es la consciencia de la identidad suprema. Amor es el sentimiento de sentirse UNO con el Ser. Una persona siente el amor o vive el amor o "tiene" amor en la medida que "vive lo que ella Es" Y vive lo que Es cuando tiene consciencia de su identidad esencial con el Ser Supremo o Dios. Entonces se siente UNO con El y con todos los demás.
A medida que esa consciencia es más limitada o más oscura o más imperfecta el amor también lo es, con todas sus consecuencias.

No existe "mi" amor como no existe "mi" aire o "mi" espacio.

El Amor Es, está ahí, en mí, en ti, en él... Cada uno participa de él como se propone participar.



El amor en sí no crece ni disminuye. Lo único que crece o disminuye es la consciencia que tenemos del Amor que somos. Y en esa misma medida crece o disminuye también la manifestación práctica y efectiva del mismo. Cuanto mayor sea la consciencia que tengas de ti mismo. Cuanto mayor sea la consciencia que tengas de ti mismo, más auténtico será el amor que tengas a las personas y cosas porque te sentirás más unido a Todo y a todos.

Este amor no es abstracto como algunos piensan sino que se concretiza en cada momento y situación que se vive.

Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

miércoles, 7 de julio de 2010

EL ÉXITO


Muchos suelen vivir pendientes permanentemente de los logros, de los resultados de sus acciones. Piensan que cada acción debe ser coronada por el éxito, por un resultado exitoso. Y la culminación del éxito consiste para ellos en que lo reconozcan los demás.

Pero mi voz me dice:

No son los logros, no son los resultados y el éxito externo lo que debe preocuparte sino el interno de tus acciones que consiste en hacer bien lo que sinceramente crees que tienes que hacer.

Los que buscan ante todo resultados exitosos muchas veces hacen para conseguirlos, lo que no tenían que hacer. Y por más reconocimiento que reciban del exterior, interiormente sienten, por más insensibles que sean, el dedo acusador que les recrimina por haber hecho lo que no debían o porno haber hecho lo que debían.

No siempre conseguirás el éxito externo con el éxito interno de hacer lo que tienes que hacer. Pero debes elegir entre ser fiel a tí mismo o conseguir el aplauso exterior.

Es cierto que en la práctica no siempre resulta fácil o cómoda la elección. Pero la aventura de ser fiel a sí mismo lleva aparejados algunos riesgos que hay que correr.

Cuando seas auténtica y totalmente tú, con toda tu capacidad de consciencia, acción y amor verás que no resulta tan difícil la elección.

Pon lo mejor de tí en lo que haces y abandona el resultado en manos de Quien sabe lo que debe hacer con los resultados.

El que hace que caiga a su momento cada hoja de los árboles hará lo demás.


Darío Lostado
(...Pero Mi Voz Me Dice...)

viernes, 2 de julio de 2010

NUEVA CONFERENCIA DE DARÍO LOSTADO.


LA SOMBRA

NUEVA CONFERENCIA

Tema: COMPRENDER E INTEGRAR NUESTRA SOMBRA.
Lugar: c/ Manzanillo 23, Sant Pol de Mar (Barcelona).
Día: 3 de julio de 2010. Hora: 17 h
.
PLAZAS LIMITADAS.
Confirmar asistencia
al telf: 93 760 01 91

lunes, 28 de junio de 2010

TU ERES FELICIDAD



LA FELICIDAD ESTÁ DENTRO DE NOSOTROS

¿Por qué buscas esto o aquello, por aquí o por allá para ser feliz?
Aquel amigo mío se estaba volviendo loco, buscando sus lentes por toda la casa, cuando los tenía puestos ante sus propios ojos.
Es exactamente lo que nos ocurre cada día. Buscamos y buscamos lo que tenemos ante nosotros, dentro de nosotros.
Este es uno de esos graves errores en los que estamos metidos de lleno y del que son muy pocos los que se disponen a salir porque son muy pocos los que creen lo que estamos diciendo.
Si una persona tiene una gran fortuna en una cuenta de un banco, pero vive pobremente porque siempre ha creído que es pobre y así le han dicho durante toda su vida, le resulta difícil creer que es rico si alguien un buen día le dice que lo es.
Alguno me dirá: pero ¿cómo voy a creer que yo tengo o soy la felicidad si me siento tan infeliz tantas veces en mi vida?
Te respondo que no tienes que creerme a mí ni a nadie. Solamente es necesario que veas por ti mismo y examines por ti mismo lo que ocurre y lo que hay en ti.
Es un gravísimo error el creer que la felicidad nos llega de afuera, de algo exterior a nosotros mismos. Y este error está tan profundamente enraizado en nuestra mente y nuestro nodo de pensar que lo que estoy diciendo es difícilmente aceptable para muchos.
En nuestra vida vivimos muchos momentos de gozo, de alegría, de felicidad. Pues bien, todo ese gozo, toda esa alegría, toda esa felicidad la sentimos porque ya está en nosotros. Más todavía, nuestra naturaleza consiste o es esa plenitud, esa felicidad. Y cuando no sentimos la felicidad se debe exclusivamente a que estamos ausentes de lo que somos, no vivimos lo que ya somos. Cuando estás esperando que alguien o alguna cosa te dé felicidad te pareces a un millonario que está pidiendo limosna en la calle y está deseando que pongan unas monedas insignificantes en su mano para sentirse feliz.
En este error de base se originan casi todas nuestras desilusiones, frustraciones y depresiones. Al estar siempre pendientes ansiosamente de ser felices con algo que queremos conseguir o que alguien nos debe dar y esperamos que nos dé, sentimos tristeza y frustración cuando eso no llega o quizá nos llega del signo contrario al que esperábamos.
Aunque pueda parecer a algunos algo exagerado, es completamente cierto y evidente que hemos de cambiar la polarización de nuestra vida dando un giro de ciento ochenta grados si queremos ser felices. En lugar de mirar y buscar afuera, hay que mirar y buscar adentro. El recorrido de la felicidad no es de afuera hacia adentro sino de adentro hacia afuera.
Suele decirse que en esta vida no se puede ser plenamente feliz. Y eso es absolutamente falso.
Lo que ocurre es que como creemos que la felicidad es algo así como un recipiente que debe llenarse de cosas y no podemos en esta vida llenarlo completamente de esas cosas porque no podemos conseguir todas las que caben, llegamos a decir y pensar esa absurda y generalizada frase.



Basta que nos demos cuenta de lo que somos y veremos que no hemos de recibir nada, que ya somos todo, que ya tenemos más de lo que podemos desear.
Puede argüirse que son pocos los que llegan a darse cuenta de lo que son y se sienten felices. Pero afortunadamente no es una sola persona la que vive por lo que es. Son muchas.
Es curioso y paradójico advertir que en nuestra sociedad generalmente cristiana, al menos teóricamente, parezca una utopía lo que estamos diciendo, cuando el mismo Cristo dijo clarísimamente que el reino de los cielos está dentro de nosotros mismos.
El cielo no es por tanto, algo que hay que conseguir para después de muertos, sino algo que ya está en nosotros. Y no es ni consiste en nada que podamos conseguir de afuera sino que ya está en nosotros tengamos o no tengamos cosas de afuera.
Lo que ocurre es creer que la felicidad consiste en conseguir algo y al no poder conseguir ese algo con las cosas de esta vida nos hacemos la ilusión de que nos lo darán en la vida después de la muerte. Y entonces nadie nos dará nada. Lo que ocurrirá entonces es que desaparecerá la ignorancia de nuestra mente en la que estamos metidos ahora y al no existir los límites de los sentidos y la mente veremos a Dios cara y cara, que es lo mismo que ver al Dios que vive en nosotros.
El reino de los cielos que ahora existe en nosotros, lo veremos y disfrutaremos sin las limitaciones de nuestro cuerpo, las oscuridades de nuestra mente y las pequeñeces individuales de nuestro ego.
Entonces no seremos más, sino que desaparecerá la ignorancia, desaparecerán los velos que no impiden ahora ver, gozar y ser lo que somos. La muerte por tanto es la liberadora de nuestra ignorancia y de las limitaciones que nos impiden ver, gozar y ser. Por eso, los que se liberan ahora, en esta vida presente, de la ignorancia y las limitaciones que nos impone la mente y llegan a VER y comprender lo que somos, saben que ya somos plenitud y nada ni nadie puede darnos un ápice de felicidad, porque ya somos toda la felicidad que podemos llegar a soñar. Esa es la verdadera liberación. Esa es la verdadera realización humana: Liberarnos de la ignorancia sobre nosotros mismos y ver y vivir la Realidad que ya somos.
Mientras no nos convenzamos de que para ser y sentirnos felices no nos hace falta nada, absolutamente nada más que darnos cuenta de lo que somos, no sólo intelectual sino vivencialmente, jamás podremos gozar profundamente la verdadera felicidad.
Nuestra vida actual está basada en unos ciertos condicionamientos mentales. Pensamos que el día que se cumplan esos condicionamientos seremos felices. Si encuentro el trabajo que quiero y me gusta, si logro tal situación económica, si tal o cual persona me llegan a querer como yo deseo, si logro tener la fama y el prestigio que busco, si tengo la casa o las cosas que me gusta tener, si puedo comprar el auto que toda la vida he deseado, si tengo buena salud y mi familia esta unida alrededor de mí, si...
Infinitas condiciones que no se darán nunca juntas. Pero aunque se dieran quedaría siempre la espada de Damocles pendiente sobre nuestra cabeza de que todo eso puede perderse, puede quebrarse en cualquier momento. Siempre pendientes de algo que no depende enteramente de nosotros sino de infinitas circunstancias exteriores. Es penoso vernos a nosotros mismo mendigando constantemente de la vida las migajas que se caen de la mesa, siendo nosotros mismos los dueños del banquete.
Vivimos bajo unos condicionamientos mentales que desde niños se nos han ido imponiendo. Se nos ha enseñado una jerarquía de valores en cuya cúspide está el tener cosas, fama, prestigio... y hemos llegado a creer que arribar a esa meta es ser feliz.
En algunos pueblos orientales no era así, hasta que se les contagió la mentalidad occidental.
Recuerdo aquel santón, pobremente vestido, a la puerta de un templo. Su cara era el verdadero reflejo de la felicidad.
Estoy escuchando ya las objeciones de los que se creen muy progresistas y adelantados. Les oigo decir que esas personas o esos pueblos no han evolucionado y se han quedado sumidos en la miseria por esa actitud de falta de ambición y competencia. No es así. Pero aunque así fuera ¿no es acaso el fin del progreso técnico y material el dar al hombre más felicidad? Ellos la tienen sin ese endiosamiento del progreso.
Pero no se trata de contraponer felicidad a progreso. Se trata de ver y comprender que la felicidad no va a remolque del progreso técnico-material. Se trata de ver claro qué es fin y que es medio, relativamente útil, aunque no necesario y mucho menos imprescindible. Se trata de liberarse de la esclavitud de los condicionamientos absurdos y falsos para ver que eso es lo primero y que todo lo demás debe ir a remolque de lo que es primero, y no a la inversa. Se trata de ver que ahora en la condición actual nos sentimos felices o infelices dependiendo de unas ideas inestables cuando yo soy una realidad y las ideas no son ni siquiera esto. Son únicamente ideas, que lo mismo que son de felicidad pueden serlo de infelicidad.
Es lamentable que estemos constantemente dependiendo de las ideas que llegan u ocupan nuestra mente para ser felices o infelices. Nos dan una noticia buena y nos sentimos felices. Si la desmienten y nos dan la contraria, nos sentimos abatidos. Y así andamos de un lado a otro arrastrados por unas simples palabras o ideas cambiantes y volubles.
Es decir, que la felicidad está donde está, dentro de nosotros. Pero la puerta queda cerrada mientras existen los bloqueos mentales por los que se nos impide gozarla directamente. El día que nos liberemos de los condicionamientos mentales podremos contactar directamente con la realidad gozosa que somos.
Suele decirse frecuentemente como un extraordinario descubrimiento que como es nuestra mente, así es nuestra vida o también que somo lo que son nuestras ideas. Esto es lo que suele ocurrir. Pero no es de ningún modo lo que debería ser si fuéramos conscientes de lo que somos.
Casi todos los métodos mentales se dirigen a cambiar nuestro modo de pensar. Se pretende cambiar la mentalidad que llaman negativa en una mentalidad positiva. Y ciertamente se de un cambio en el modo de pensar y vivir. Es decir es un mejoramiento mental que acarrea un mejoramiento en el modo de sentirse. Pero aun suponiendo que esas ideas inestables duraran toda la vida, tenemos que convenir en que estamos viviendo sobre algo ideal, algo no real. Y por supuesto siempre expuestos a que esas ideas se las lleve cualquier leve viento y nos quedemos desmantelados en nuestro tinglado mental.
Mientras viva de ideas sobre mí mismo, en lugar de vivirme directamente lo que soy, estoy engañándome a mí mismo por bien intencionado, bello y agradable que sea el engaño.
Ninguna idea puede suplir ni remotamente a la realidad. Por eso ante este problema existen diversas posturas:
Unos no llegan a entender todo esto ni siquiera intelectualmente porque su mente está demasiado condicionada con otras ideas.
Otros lo entienden intelectualmente pero como una teoría simplemente.
Otros lo ven claro. Saben que esto es así y no puede ser de otra manera, pero la fuerza de la constumbre de vivir como todos y como siempre han vivido hace que se quede en puro conocimiento intelectual y teórico.
Otros no solamente lo ven y lo comprenden sino que lo van viviendo, aunque se vea de vez en cuando interrumpido por decaimientos o condicionamientos externos.
Y otros finalmente lo viven en toda su extensión y con todas las consecuencias. Son las personas realizadas. Son los auténticamente felices. Estas personas no son necesariamente personas cultas o insertas en ciertos movimientos espirituales. Son personas simples que han sabido abrirse a la sabiduría interior y ésta se ha hecho presente en ellas. Todos podemos ser una de esas personas. Solamente hace falta tener una aspiración sincera, profunda, verdadera, desinteresada, y libre de fines ruines y egoístas, para conocer la verdad de nosotros mismo, anteponiendo este deseo a cualquier otro por importante y sano que parezca.



Cuando llegamos a la verdad de nosotros mismos nos damos cuenta de que no necesitamos buscar nada afuera para ser felices porque ya lo somos todo.
Entonces nos damos cuanta de que todo lo que llamamos nuestro interior, como es nuestra mente consciente o inconsciente, no es sino un mecanismo más o menos útil, más o menos influyente pero no nuestro verdadero ser, no nuestra realidad central que es el Único Ser, la única Realidad, el mismo Dios como solemos llamarlo.
Así nos damos cuenta de que el problema de ser feliz o no, depende de saber dónde está la felicidad.
El estar más o menos satisfecho en la vida depende de tener más o menos cosas, quizá. Pero la felicidad no es eso.
Solamente cuando veamos claro que nadie ni nada nos va a dar lo que ya somos, podremos sentir la felicidad que somos.



Darío Lostado
(Hacia La Verdad De Ti Mismo)

domingo, 27 de junio de 2010

DESPREOCUPARSE DEL MAÑANA


PLANIFICACIÓN BURGUESA

Vivimos condicionados por los hábitos sociales de un aburguesamiento cómodo. La instrucción de los colegios y las universidades, un trabajo bien remunerado, casarse, un automóvil, casa, vacaciones, viajes de placer, conseguir una buena jubilación, asegurar la casa, la familia, etc. Éstas son las preocupaciones y pretensiones habituales que están grabadas y programadas en los jóvenes y en la gente madura sin intervención de la conciencia libre y una sabia decisión. Por un mero automatismo.

En medio de todas esas pretensiones se suele vivir con un miedo subconsciente de fondo, miedo al porvenir, a las enfermedades, al fracaso. Cuando más deseamos obtener ciertas cosas y mantenerlas en nuestro poder, más se nos van de nuestras manos como la arena seca tomada en un puñado: cuanto más se aprieta, más se pierde.

Las exigencias de la supervivencia nos atormentan. Como decía un maestro hace 2.000años, las aves del cielo no tienen preocupación y Dios las alimenta lo mismo que a las flores del campo. Nuestra ambiciosa mente quiere acumular pensando en el mañana, y ese mañana le impide vivir el hoy.



Algunos son buenos para asegurarse un lugar en el cielo, siempre para el día de mañana.

La persona consciente de sí se despreocupa del mañana, hace lo que le corresponde hacer y vive confiada en el Ser que la mantiene en la existencia.


Darío Lostado
(Despertar A La Conciencia Día A Día)


viernes, 25 de junio de 2010

LIBÉRATE DE TU EGO



DESENMASCARA AL IMPOSTOR


Mientras no descubras y te convenzas de que estás encarcelado, jamás podrás liberarte.

Más cruel que las tiranías políticas, las más duras dictaduras y más inhumana que las opresiones políticas sobre los pueblos es la tiranía que ejerce sobre ti tu falso "yo".

Pocos se reconocen prisioneros de su "ego". La peor cárcel es la que tú mismo te has construido y de la que sólo tú puedes liberarte porque sólo tú tienes la llave de sus rejas.



Libérate de la tiranía de tu ego, que te impide ser auténticamente tú.

Tu verdadero "yo" permanece encadenado en las mazmorras de la ignorancia de ti mismo, mientras tu ego ejerce su acción esclavizante sobre ti, con sus deseos sensuales, sus dudas, sus temores, su vanidad, su ambición desmedida...

Mientras no desenmascares al reyezuelo impostor que gobierna tu vida, seguirás siendo su prisionero y esclavo.

Rompe tus oprimentes cadenas egóticas.

Fuiste creado con libre albedrío, que es la capacidad de dirigir tu vida.

Hazlo efectivo con tu libertad personal interna.


Darío Lostado
(Atrevete A Ser Libre)